| Literature DB >> 36177299 |
.
Abstract
Introduction: Arterial hypertension (high blood pressure) is one of the most prevalent chronic noncommunicable diseases. It is a cause of cardiovascular disease and is the leading attributable cause of death in the Region of the Americas.Entities:
Keywords: Americas; Hypertension; adult; cardiovascular diseases; evidence-based medicine; practice guideline; therapeutics
Year: 2022 PMID: 36177299 PMCID: PMC9512685 DOI: 10.26633/RPSP.2022.172
Source DB: PubMed Journal: Rev Panam Salud Publica ISSN: 1020-4989
Certeza de la evidencia según el sistema GRADE
|
Certeza de la evidencia |
Significado |
|---|---|
⨁⨁⨁⨁ |
Es muy poco probable que nuevos estudios cambien la confianza que se tiene en el resultado estimado. |
⨁⨁⨁◯ |
Es probable que nuevos estudios tengan un impacto importante en la confianza que se tiene en el resultado estimado y que estos puedan modificar el resultado. |
⨁⨁◯◯ |
Es muy probable que nuevos estudios tengan un impacto importante en la confianza que se tiene en el resultado estimado y que estos puedan modificar el resultado. |
⨁◯◯◯ |
Cualquier resultado estimado es muy incierto. |
Categorías de usuarios a los que se refieren las recomendaciones
|
|
Recomendaciones fuertes |
Recomendaciones condicionales |
|---|---|---|
|
|
La mayoría de los individuos en esta situación desearían el curso de acción recomendado y solo una pequeña proporción no lo desearía. |
La mayoría de los individuos desearían el curso de acción sugerido, pero muchos no lo aceptarían. |
|
| La mayoría de los individuos debería recibir el curso de acción recomendado. La adherencia a esta recomendación de acuerdo con las directrices podría ser usada como un criterio de calidad o un indicador de rendimiento. Es poco probable que se necesite colaboración en las decisiones formales para ayudar a los individuos a tomar decisiones coherentes con sus valores y preferencias. |
Reconocer qué opciones diferentes serían apropiadas para distintos pacientes, y que se debe ayudar a que cada paciente alcance una decisión de manejo consistente con sus valores y preferencias. Las colaboraciones en las decisiones pueden resultar útiles al momento de ayudar a los individuos en la toma de decisiones coherentes con sus valores y preferencias. Los médicos deben saber que pasarán más tiempo con los pacientes en el proceso de la toma de decisión. |
|
|
La recomendación se puede adaptar como política en la mayoría de las situaciones, incluido su uso como indicador de rendimiento. | Formular políticas requeriría de debates importantes y la participación de muchas partes interesadas. Es muy probable que las políticas varíen entre las regiones. Los indicadores de rendimiento tendrían que centrarse en el hecho de que ha tenido lugar una deliberación adecuada acerca de las opciones de manejo. |
Recomendaciones para el manejo farmacológico de la hipertensión en adultos
|
Fuerza de la recomendación |
Significado |
|---|---|
|
| Debe realizarse. Es poco probable que nueva evidencia modifique la recomendación. |
|
| Podría realizarse. Nueva evidencia podría modificar la recomendación. |
|
| No debe realizarse. Es poco probable que nueva evidencia modifique la recomendación. |
|
| Puede no realizarse. Nueva evidencia podría modificar la recomendación. |
|
|
Punto de buena práctica |
|
|
|
|
| |
|
| Se recomienda iniciar el tratamiento antihipertensivo farmacológico en las personas con diagnóstico confirmado de hipertensión y tensión sistólica ≥ 140 mmHg o tensión diastólica ≥ 90 mmHg. Se recomienda el tratamiento antihipertensivo farmacológico en las personas con enfermedades cardiovasculares y tensión sistólica entre 130-139 mmHg. |
|
| Se sugiere el tratamiento antihipertensivo farmacológico en las personas sin enfermedades cardiovasculares, pero con alto riesgo de estas, diabetes mellitus o enfermedad renal crónica, y tensión sistólica ≥ 130 mmHg. |
|
|
El inicio del tratamiento farmacológico de la hipertensión arterial debe comenzar no más de 4 semanas luego de establecido el diagnóstico. Si los valores de tensión arterial son altos (ej. tensión arterial sistólica ≥ 160 mmHg o diastólica ≥ 100 mmHg) o hay evidencia de daño de órgano blanco, el tratamiento debe iniciarse sin demora |
|
| |
|
| Cuando se comienza la terapia farmacológica para la hipertensión se sugiere realizar pruebas para la detección de comorbilidades, pero solo cuando estas no retardan o impiden comenzar el tratamiento. |
|
|
Las pruebas sugeridas incluyen electrolitos séricos, creatinina, panel lipídico, HbA1C o glucemia en ayunas, tira reactiva en orina y electrocardiograma En áreas de bajos recursos o en entornos no clínicos (donde las pruebas pueden no estar disponibles por los costos adicionales y la falta de acceso a laboratorios y electrocardiogramas) no debe retrasarse el tratamiento; las pruebas pueden ser realizadas posteriormente Algunos fármacos —como los bloqueadores de los canales de calcio de dihidropiridinas de acción prolongada— son más adecuados para el inicio del tratamiento sin pruebas, en comparación con los diuréticos, los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina o los bloqueadores del receptor de angiotensina |
|
| |
|
| Se sugiere la evaluación de riesgos de enfermedades cardiovasculares al momento de iniciar el tratamiento farmacológico para la hipertensión, o después de haberlo iniciado, pero solamente cuando sea factible y no retarde el inicio del tratamiento. |
|
|
La mayoría de los pacientes con tensión arterial sistólica ≥ 140 mmHg o diastólica Para evaluar el riesgo cardiovascular de los pacientes se puede utilizar la calculadora de riesgo incluida en la aplicación HEARTS (disponible gratuitamente en: En cualquier momento en que el análisis del riesgo amenace el inicio oportuno del tratamiento de la hipertensión o el seguimiento del paciente, este debe posponerse e incluirse en la estrategia de seguimiento, en vez de representar el primer paso para indicar el tratamiento |
|
| |
|
| En los adultos con hipertensión que requieren tratamiento farmacológico se recomienda administrar como tratamiento inicial cualquiera de los medicamentos de alguna de las tres clases siguientes de antihipertensivos: 1. Tiazidas y agentes tiazídicos; 2. Inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina o bloqueadores del receptor de angiotensina; 3. Bloqueadores de los canales de calcio de dihidropiridinas de acción prolongada. |
|
|
Se prefieren los antihipertensivos de acción prolongada Los ejemplos de indicaciones para considerar el uso de agentes específicos incluyen el uso de diuréticos o bloqueadores de los canales de calcio en pacientes mayores de 65 años o en aquellos de descendencia africana; betabloqueadores en la cardiopatía isquémica; e inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina o bloqueadores del receptor de angiotensina en pacientes con proteinuria severa, diabetes mellitus, insuficiencia cardíaca o enfermedad renal Antes de prescribir tiazidas se debe investigar la presencia de trastornos electrolíticos |
|
| |
|
| En los adultos con hipertensión que requieren tratamiento farmacológico se sugiere realizar un tratamiento combinado, en un solo comprimido (a fin de mejorar el cumplimiento y la persistencia terapéuticas), a dosis fija como tratamiento inicial. Los medicamentos antihipertensivos que se administran en los tratamientos combinados deben poseer una duración de efecto prolongado que permita su administración una vez al día y elegirse entre las siguientes tres clases de medicamentos: diuréticos (tiazidas o tiazídicos), inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina o bloqueadores del receptor de angiotensina, y bloqueadores de los canales de calcio de dihidropiridinas. *De no existir disponibilidad de un solo comprimido combinado se debe administrar los fármacos individuales de manera separada. |
|
|
El tratamiento combinado puede ser especialmente valioso cuando los valores basales de presión arterial son ≥ 20/10 mmHg mayores que la meta de valores El tratamiento combinado en un comprimido único mejora la adherencia y la persistencia terapéuticas y el control de la presión arterial |
|
| |
|
| Se recomienda establecer una meta terapéutica para los tratamientos de presión arterial de <140/90 mmHg en todos los pacientes con hipertensión y sin comorbilidades. Se recomienda establecer una meta terapéutica para los tratamientos de presión arterial sistólica de <130 mmHg en los pacientes con hipertensión y enfermedades cardiovasculares. |
|
| Se sugiere establecer una meta para los tratamientos de presión arterial sistólica de <130 mmHg en los pacientes de alto riesgo con hipertensión (aquellos con riesgo alto de sufrir enfermedades cardiovasculares, diabetes mellitus o enfermedad renal crónica). |
|
| |
|
| Se sugiere el seguimiento mensual después de comenzar a tomar los medicamentos antihipertensivos o realizar un cambio, hasta que los pacientes alcancen la meta proyectada. Se sugiere un seguimiento cada tres a seis meses para los pacientes cuya presión arterial está controlada. |
|
| |
|
| La OMS indica que pueden brindar tratamiento farmacológico para la hipertensión los profesionales no médicos, como profesionales de farmacia y enfermería, siempre que se cumplan las siguientes condiciones: capacitación adecuada, facultad para prescribir medicamentos, manejo de los protocolos específicos y supervisión por personal médico. |
|
|
Los agentes de salud comunitarios pueden asistir en tareas como la educación, la entrega de medicación, la medición de la presión arterial y el monitoreo bajo un modelo de cuidado colaborativo establecido. El alcance del cuidado de la hipertensión arterial ejercida por agentes de salud comunitarios depende de regulaciones locales y actualmente varía entre países Se alienta el telemonitoreo y el cuidado comunitario o el autocuidado centrado en el hogar para mejorar el control de la presión arterial como parte de un sistema de manejo integrado, cuando sea considerado apropiado por el equipo médico y sea factible y asequible para los pacientes La supervisión médica puede ser realizada a través de métodos innovadores como el telemonitoreo o similar para asegurar que el acceso al tratamiento no se vea demorado |
FIGURA 1.Vía clínica de la hipertensión
Barreras, facilitadores y estrategias para mejorar el cumplimiento de las recomendaciones
|
Aspecto |
Barreras |
Facilitadores |
Estrategias de implementación |
|---|---|---|---|
|
Vinculados a factores del sistema de salud, organizacionales o estructurales | Desconocimiento de los procesos para indicar, establecer objetivos, elegir y monitorear el tratamiento con antihipertensivos Baja adherencia al rastreo de hipertensión en el adulto Marcos regulatorios débiles y fragmentados sobre la precisión de los dispositivos de medición de la presión arterial | Proveedores de servicios de salud Sociedades científicas Universidades | Realizar capacitaciones a los profesionales en salud de los proveedores de salud sobre las recomendaciones de la directriz y proveer manuales con información práctica con el fin de mejorar las tasas de rastreo de hipertensión e indicar antihipertensivos. Desarrollar soportes clínicos electrónicos para apoyar el proceso de indicación, elección, objetivos y monitoreo de antihipertensivos. Proporcionar plantillas para recopilar información de salud. Controladores y cuadros de mando para mejorar el control de la hipertensión en la práctica de atención primaria. Diseñar un sistema confiable para la vigilancia de los indicadores apropiados: Programas de hipertensión para seleccionar indicadores cuantitativos basados en los mecanismos de vigilancia actuales que están disponibles y factibles y utilizar los indicadores de proceso del marco como una guía para la gestión del programa. Mejorar las habilidades y establecer estrategias comunicacionales en los integrantes del equipo de salud. Efectuar auditorías periódicas de los programas de control y prevención de enfermedad cardiovascular de acuerdo con los indicadores propuestos (revisión de los protocolos institucionales para que estén en concordancia con estas recomendaciones). Regulación y validación de los dispositivos de medición de la presión arterial. |
|
Barreras relacionadas con las personas con hipertensión |
La adherencia a la recomendación del uso de antihipertensivos puede ser baja (ej. olvidos, eventos adversos, incertidumbre respecto del impacto de los fármacos sobre la salud) | Entidades gubernamentales Proveedores de servicios de salud Medios públicos de comunicación | Incorporar a las personas con hipertensión arterial en la decisión de la elección de los antihipertensivos con base en el riesgo cardiovascular individual, la carga del tratamiento y el perfil de eventos adversos, y los objetivos del tratamiento. Adaptar la frecuencia de controles de acuerdo con el riesgo cardiovascular total. Desarrollar recordatorios telefónicos o por herramientas de telesalud para lograr la adherencia a los antihipertensivos. Automonitoreo de la presión arterial junto con cointervenciones (incluida la titulación sistemática de la medicación por parte de médicos, farmacéuticos o pacientes; educación o asesoramiento sobre el estilo de vida). Plan de toma de notas para automonitoreo de los valores de tensión arterial. Autogestión basada en salud móvil (mHealth). |
|
Conocimiento de la guía de práctica clínica |
Los profesionales de salud no conocen las recomendaciones sobre el uso de antihipertensivos en el adulto |
Proveedores de servicios de salud |
Desarrollar materiales de apoyo a los procesos de capacitación como aplicaciones móviles, flujogramas de manejo clínico, versiones de bolsillo de las |
|
|
| Entidades gubernamentales Sociedades científicas Profesionales de salud dispuestos a analizar, y que adopten de manera temprana la evidencia contenida en las directrices, de modo que puedan monitorizar la práctica y los procesos | Alojar las directrices en los sitios web de los repositorios nacionales de directrices, como aquellos de entidades gubernamentales, sociedades científicas y hospitales. Desarrollo o adaptación de la directriz o de una vía clínica de manejo farmacológico de la hipertensión arterial del adulto, a nivel nacional y subnacional, que adopte o adapte las recomendaciones de la directriz priorizando la elección de los fármacos disponibles en ese contexto y con los que los prescriptores tengan mayor experiencia. |
|
Recursos financieros, materiales y tecnológicos | Dificultades en la provisión de antihipertensivos por problemas en la cadena de abastecimiento Limitados recursos financieros destinados a los procesos de capacitación (teórica y práctica) en el uso de la guía de práctica clínica No se dispone de la aplicación de HEARTS | Entidades gubernamentales Proveedores de servicios de salud Administradores de establecimientos de salud que incluyen farmacias internas | Fortalecer las políticas que permitan el financiamiento de la compra y distribución de medicamentos antihipertensivos. Apoyo en recursos tecnológicos para que, incluso en áreas remotas, se tenga acceso a la guía y a la app de HEARTS. |
|
Acceso | Falta de recurso humano formado en zonas rurales Dificultad para asistir a los controles de salud No se cuenta con medicamentos combinados en un solo comprimido | Prestadores de atención de salud y sus instituciones Personal y técnicos que trabajan en los servicios de salud | Definir un modelo de atención que optimice los controles y la descentralización de la atención. Establecer la infraestructura para unas líneas de acceso directo para el control y seguimiento (ej., implementación de servicios de telemedicina). Plan de toma de notas para automonitoreo de los valores de tensión arterial. Autogestión basada en salud móvil (mHealth). Fortalecimiento en la adquisición y distribución de los medicamentos recomendados. Disponibilidad de antihipertensivos en las instituciones que proveen atención a personas con hipertensión arterial (definir medicamentos básicos y tecnología asequible). |