Literature DB >> 33160713

Shishas: Another Way of Tobacco Smoking… Another Source of Exposure to Toxic Compounds.

Marcela Fu1, Ariadna Feliu2, Esteve Fernández2.   

Abstract

Entities:  

Year:  2020        PMID: 33160713      PMCID: PMC7550276          DOI: 10.1016/j.arbres.2020.10.001

Source DB:  PubMed          Journal:  Arch Bronconeumol (Engl Ed)        ISSN: 0300-2896            Impact factor:   4.872


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Las cachimbas, también conocidas como shishas, hookahs, pipas de agua o narguiles, son dispositivos que permiten fumar de manera compartida tabaco, hierbas u otras sustancias impregnadas en melaza, que se depositan en una cazoleta donde se prenden con pequeños carbones. El humo generado pasa por un tallo vertical hasta un contenedor de agua que lo enfría y humidifica antes de ser aspirado a distancia por la boquilla de una o varias mangueras. Las cachimbas se utilizan predominantemente con tabaco y existe la creencia de que son más saludables cuando no lo contienen. Sin embargo, se ha demostrado que fumar cachimbas sin tabaco genera los mismos compuestos tóxicos que cuando se utilizan con tabaco, excepto nicotina, en dosis similares e incluso mayores. La combustión de las hierbas sin tabaco genera, además de monóxido de carbono, sustancias carcinógenas como alquitrán, hidrocarburos aromáticos policíclicos, partículas finas y aldehídos, mientras que la combustión de la melaza genera compuestos furánicos, algunos de ellos promotores tumorales y que contribuyen al incremento de metástasis del cáncer de pulmón1, 2, 3. Además, se han encontrado trazas de metales tóxicos y otros carcinógenos en la composición de las hierbas, también en mayor magnitud que en los cigarrillos. Las cachimbas se han utilizado tradicionalmente en Oriente Medio y en algunos países africanos; sin embargo, en los últimos años su uso se ha extendido en Europa. En España, se ha constatado un aumento de la prevalencia de jóvenes que han probado las cachimbas al menos alguna vez, de un 6,2% en 2009 a un 10,8% en 2017. En población universitaria, un 10,3% de los estudiantes y un 9,9% de las estudiantes las fumaban al menos ocasionalmente en 2015-2016, mientras que en 2018-2019 lo hacían un 22,4 y un 17,4%, respectivamente. Su uso compartido, las largas sesiones de uso y la falsa creencia sobre su inocuidad pueden ser algunos de los factores que han favorecido el aumento de su uso en población juvenil. La creciente popularidad de las cachimbas genera preocupación desde el punto de vista de salud pública por diversos motivos. En primer lugar, aunque las boquillas, y a veces las mangueras, se suministran individualmente, estas suelen compartirse entre diversos usuarios y, por tanto, suponen un riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas, particularmente si no se cambian o desinfectan entre sesiones. El resto de los componentes no se cambian y son reutilizados para otros clientes. Esta falta de higiene en su utilización, así como el potencial de transferencia de gran cantidad de gotas de agua y saliva en el humo exhalado, se han puesto de manifiesto particularmente en el contexto de la actual pandemia de COVID-19 y por ello se han recomendado algunas directrices sanitarias, como promover su uso individual e implementar medidas específicas de saneamiento de los componentes reutilizables, aunque también se ha llegado a desincentivar su uso. Otro aspecto que genera preocupación es que las cachimbas con tabaco contienen nicotina, que crea adicción y además favorece el inicio y la consolidación del consumo de tabaco en cualquiera de sus formas. Además, el humo de las cachimbas se acumula en los lugares donde se utilizan, exponiendo pasivamente a trabajadores y clientes a diversas sustancias tóxicas emitidas por la combustión no solo del tabaco, hierbas y melaza, sino también de los propios carbones utilizados en su combustión; estos últimos contribuyen con altos niveles de monóxido de carbono, que pueden incluso causar intoxicación aguda, e hidrocarburos aromáticos policíclicos, algunos de ellos cancerígenos10, 11. El humo que generan las cachimbas constituye, pues, una importante fuente de contaminación en los lugares donde se utilizan. Las concentraciones de partículas finas en locales donde solo se fuman cachimbas son más altas que las encontradas en locales donde solo se fuman cigarrillos, incluso cuando se utilizan sin tabaco. En España se ha investigado el alcance que puede tener esta exposición en una ciudad metropolitana como Barcelona mediante la cuantificación de nicotina aérea (marcador específico de exposición al tabaco) y de partículas finas (PM2,5) en 20 locales donde se utilizaban cachimbas. La concentración mediana de nicotina medida durante 30 min fue de 1,15 μg/m3, registrándose un nivel máximo de 8,16 μg/m3, mientras que la concentración mediana de PM2,5 fue de 230,50 μg/m3, registrándose un nivel máximo de 1.758,50 μg/m3. Estas concentraciones fueron significativamente superiores a las registradas en lugares libres de humo de tabaco, de tan solo 0,03 y 10,00 μg/m3, respectivamente. Las concentraciones de estos marcadores fueron significativamente mayores en locales de más de 100 m2, situados en áreas turísticas, con más de 15 cachimbas en uso, con más de 8 cachimbas por 100 m2 y con una ratio de hasta 2 usuarios por cachimba. Estos resultados son relevantes, debido a que la legislación del tabaco vigente en España, como ocurre en otros países, no menciona explícitamente el tabaco fumado en cachimbas y pone en evidencia el vacío legal en estos locales en donde no solo se utilizan cachimbas con tabaco, sino que también se tolera el consumo de cigarrillos convencionales, como se observó en el mismo estudio. Se debe tener en cuenta que, como ocurre con otras formas de fumar tabaco, tanto el uso de cachimbas como la exposición pasiva a sus compuestos tóxicos se asocian con un mayor riesgo de desarrollo y empeoramiento de diversas condiciones de salud, como enfermedades cardiovasculares, incluyendo accidentes cerebrovasculares e infarto agudo de miocardio; enfermedades respiratorias, como asma y enfermedad pulmonar; y diversos tipos de cáncer, incluyendo el de pulmón14, 15. Por todos los motivos expuestos, y siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, reclamamos la regulación del uso de las cachimbas en espacios públicos, con o sin tabaco, desincentivando su uso tanto en locales cerrados como abiertos y promoviendo la inspección de los mismos para controlar el cumplimiento de la ley del tabaco, sin olvidar la regulación de su promoción, la aplicación de medidas fiscales para reducir su demanda, particularmente entre los jóvenes, y su inclusión en programas de educación y prevención del tabaquismo en adolescentes.

Financiación

El Grupo de Investigación en Control del Tabaco del IDIBELL recibe financiación de la Secretaría de Universidades e Investigación de la Generalitat de Catalunya (2017SGR319).

Conflicto de intereses

Ninguno.
  13 in total

Review 1.  The effects of waterpipe tobacco smoking on health outcomes: a systematic review.

Authors:  Elie A Akl; Swarna Gaddam; Sameer K Gunukula; Roland Honeine; Philippe Abou Jaoude; Jihad Irani
Journal:  Int J Epidemiol       Date:  2010-03-04       Impact factor: 7.196

2.  Indoor air quality in Virginia waterpipe cafes.

Authors:  Caroline Oates Cobb; Andrea Rae Vansickel; Melissa D Blank; Kade Jentink; Mark J Travers; Thomas Eissenberg
Journal:  Tob Control       Date:  2012-03-24       Impact factor: 7.552

3.  Prevalence and determinants of tobacco, e-cigarettes, and cannabis use among nursing students: A multicenter cross-sectional study.

Authors:  Cristina Martínez; Antoni Baena; Yolanda Castellano; Marcela Fu; Mercè Margalef; Olena Tigova; Ariadna Feliu; Kenza Laroussy; Jordi Galimany; Montse Puig; Albert Bueno; Antonio López; Esteve Fernández
Journal:  Nurse Educ Today       Date:  2018-12-07       Impact factor: 3.442

4.  Trends and Correlates of Waterpipe use in the European Union: Analysis of Selected Eurobarometer Surveys (2009-2017).

Authors:  Filippos T Filippidis; Mohammed Jawad; Constantine I Vardavas
Journal:  Nicotine Tob Res       Date:  2019-03-30       Impact factor: 4.244

Review 5.  Water Pipe (Hookah) Smoking and Cardiovascular Disease Risk: A Scientific Statement From the American Heart Association.

Authors:  Aruni Bhatnagar; Wasim Maziak; Thomas Eissenberg; Kenneth D Ward; George Thurston; Brian A King; Erin L Sutfin; Caroline O Cobb; Merlyn Griffiths; Larry B Goldstein; Mary Rezk-Hanna
Journal:  Circulation       Date:  2019-05-07       Impact factor: 29.690

6.  Exposure to second-hand tobacco smoke in waterpipe cafés in Barcelona, Spain: An assessment of airborne nicotine and PM2.5.

Authors:  Ariadna Feliu; Marcela Fu; Marta Russo; Cristina Martinez; Xisca Sureda; Maria José López; Núria Cortés; Esteve Fernández
Journal:  Environ Res       Date:  2020-03-08       Impact factor: 6.498

7.  Phenolic compounds in particles of mainstream waterpipe smoke.

Authors:  Elizabeth Sepetdjian; Rasha Abdul Halim; Roula Salman; Ezzat Jaroudi; Alan Shihadeh; Najat A Saliba
Journal:  Nicotine Tob Res       Date:  2012-11-22       Impact factor: 4.244

Review 8.  Personal habits and indoor combustions.

Authors: 
Journal:  IARC Monogr Eval Carcinog Risks Hum       Date:  2012

9.  It Is Time to Address Airborne Transmission of Coronavirus Disease 2019 (COVID-19).

Authors:  Lidia Morawska; Donald K Milton
Journal:  Clin Infect Dis       Date:  2020-12-03       Impact factor: 9.079

10.  Sex and Polytobacco Use among Spanish and Turkish University Students.

Authors:  Sílvia Font-Mayolas; Mark J M Sullman; Maria-Eugenia Gras
Journal:  Int J Environ Res Public Health       Date:  2019-12-11       Impact factor: 3.390

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