Literature DB >> 35747472

[Excess mortality in 2020 in the working-age population of nine Latin American countriesExcesso de mortalidade na população em idade ativa em nove países da América Latina no ano de 2020].

Fernando G Benavides1, Alejandra Vives2, Marta Zimmerman3, Michael Silva-Peñaherrera1.   

Abstract

Objective: Estimate the impact of the COVID-19 pandemic in 2020, through excess all-cause mortality and potential years of productive life lost (YPLL) in the working-age population, in selected Latin American and Caribbean countries.
Methods: Study based on data on deaths from all causes from age 15 to 69 years, mainly from national institutes of statistics. Estimates of expected deaths were based on reported deaths from 2015 to 2019. Excess mortality was estimated using the P indicator, standardized mortality ratio (SMR), and potential YPLL up to age 70 years.
Results: Excess deaths in Brazil, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, the Dominican Republic, Mexico, and Peru totaled 426 978 (279 591 men and 147 438 women), representing a potential loss of 5 710 048 (3 738 775 in men and 1 971 273 in women) years of productive life. Observed mortality was significantly higher than expected in all countries except the Dominican Republic. Conclusions: COVID-19 in the working-age population will have a profound impact on socio-economic conditions. Timely counting of excess deaths is useful and can be used as an early warning system to monitor the magnitude of COVID-19 outbreaks. Monitoring of excess mortality in working-age people by the Ibero-American Observatory on Safety and Health at Work enables more accurate assessment of the social and economic burden of COVID-19.

Entities:  

Year:  2022        PMID: 35747472      PMCID: PMC9211029          DOI: 10.26633/RPSP.2022.75

Source DB:  PubMed          Journal:  Rev Panam Salud Publica        ISSN: 1020-4989


La pandemia de la COVID-19 aún continua, y aunque desde principios del año 2020 hemos aprendido mucho, en el primer trimestre del año 2022, en todo el mundo, cada día se registran en promedio más de 8 000 muertes (1,2). Las medidas adoptadas para controlar la pandemia han provocado una contracción de la economía mundial sin precedentes. El Fondo Monetario Internacional estima que en 2020 el producto interior bruto decreció 3,2% a nivel global (3). Como consecuencia de esta recesión, y según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ese mismo año se perdió el 8,8% de horas de trabajo, equivalentes a 255 millones de empleos a tiempo completo (4). Además, se produjeron cambios drásticos en las formas y los lugares de trabajo (5), tales como, ajustes de plantilla, reducción de horas de trabajo, cesación de actividad de los autónomos, e incremento del teletrabajo, entre otros (6). Estos cambios y las pérdidas de empleos afectan principalmente a las poblaciones más vulnerables, entre ellos los empleos informales. En América Latina y el Caribe los empleos informales representan más de la mitad de la población trabajadora, oscilando entre el 24,1% en Uruguay al 75,6% en Bolivia (7). En este contexto de profunda crisis económica asociada a la crisis sanitaria, hay que añadir la pérdida de capital humano. Esta pérdida principalmente dada por las muertes prematuras relacionadas con la COVID-19 en personas con edad de trabajar dejará un enorme impacto social y económico que posiblemente repercutirá más allá de la finalización de la pandemia. Para aproximarnos a este impacto se propone monitorizar la mortalidad en las personas en edad de trabajar. Una mortalidad que deben incluir todas las causas, pues la mortalidad directa por COVID-19 tiende a subestimar el número real de muertes que la enfermedad ha provocado (8). En muchos países las cifras oficiales excluyen a cualquiera que no falleció en el hospital o que no se pudo hacer una prueba diagnóstica (9), lo que causa infranotificación de muertes por COVID-19. La infranotificación puede ser aún mayor en países de bajos y medios ingresos, en los que muchas veces no se dispone de acceso a las pruebas diagnósticas y los sistemas de registro no captan las muertes de manera oportuna(10). Por otro lado, incluir todas las causas de muerte nos aproxima al efecto global de la sindemia, ya que la COVID-19 interactúa con otras enfermedades no infecciosas y los determinantes sociales(11). El objetivo de este estudio ha sido estimar el impacto de la pandemia de la COVID-19 durante el año 2020 a través del exceso de mortalidad por todas las causas y los años potenciales de vida laboral perdidos en la población en edad de trabajar en una selección de países de Latinoamérica y el Caribe.

MATERIALES Y MÉTODOS

Este es un estudio descriptivo cuya población objeto son las personas en edad de trabajar de los países de Latino América y el Caribe (LAC). Se ha tomado como edad para empezar a trabajar por encima de los 15 años, tal como recomienda el convenio 138 de la OIT (10), y como edad para dejar de trabajar, para lo que no existe una recomendación explicita, por debajo de los 70 años, dado que, aunque lo habitual son los 65 años, la esperanza de vida va aumentando y muchas personas, especialmente los trabajadores informales, continúan trabajando, ya que no disponen de pensión de jubilación. Este estudio se basa en los datos de mortalidad, que proceden directamente de las oficinas de estadísticas de cada uno de los países que accedieron a proporcionar los datos (Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, República Dominicana, México y Perú) solicitados por la Organización Iberoamericana de Seguridad Social (OISS). A los que se ha añadido Brasil, cuyos datos fueron obtenidos directamente de la página web del “Ministério de Saùde, Sistema de Informação sobre Mortalidade”. Los datos solicitados fueron los fallecimientos entre 2015 y 2020 por cualquier causa por grupos de edad, para hombre y mujeres, y por semanas (y cuando no era posible por meses). Como se observa en el cuadro 1, para Brasil los datos están disponibles hasta agosto, para Costa Rica hasta junio y para Colombia hasta noviembre de 2020.
CUADRO 1.

Datos disponibles de las defunciones por todas las causas por grupo de edad, sexo, Fuentes, periodos y unidad temporal de los datos de los países participantes.

 

Periodo de muertes observados 2020

Periodo de muertes esperadas 2015–2019

Unidad temporal de los datos

Fuente

Bolivia

ENE – DIC

2015 – 2019

Meses

Instituto Nacional de Estadística

Brasil

ENE – AGO

2015 – 2019

Semanas

Ministério de Saùde, Sistema de Informação sobre Mortalidade

Chile

ENE – DIC

2015 – 2019

Semanas

Departamento de estadísticas e Información de Salud. Ministerio de Salud

Colombia

ENE – NOV

2015 – 2019

Semanas

Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas

Costa Rica

ENE – JUN

2015 – 2019

Semanas

Instituto Nacional de Estadística y Censos. Unidad de Estadísticas Demográficas

Cuba

ENE – NOV

2015 – 2019

Semanas

Dirección de Registros Médicos y Estadísticas de Salud. Ministerio de Salud Pública

Rep. Dominicana

ENE – DIC

2015 – 2019

Meses

Oficina Nacional de Estadística

México

ENE – DIC

2015 – 2019

Semanas

Instituto Nacional de Estadística y Geografía / Registro civil administradas por el Registro Nacional de Población RENAPO

Perú

ENE – DIC

2015 – 2019

Meses

Instituto Nacional de Estadística e Informática

elaboración propia a partir de resultados del estudio

En el análisis del exceso de mortalidad se han usado una serie de indicadores basados en la comparación absoluta o relativa entre las personas fallecidas entre los 15 y los 69 años en 2020, muertes observadas (O), respecto a la media de los fallecimientos esperados (E) ocurridos entre 2015 y 2019. El cálculo de las muertes esperadas se realizó por grupos de edad. Así, el indicador P es el cociente entre esta diferencia entre O y E, dividido por E y multiplicado por 100. Para la razón de mortalidad estandarizada (RME) por grupos de edad, calculada como cociente entre las defunciones O y E, se ha estimado su intervalo de confianza al 95% (IC95%), que se ha utilizado para poder afirmar, bajo un criterio de probabilidad, que existen diferencias entre las defunciones observadas y esperadas que no son debidas al azar. Por último, se han estimado el exceso de años potenciales de vida Laboral perdidos (APVLP), tomando los 70 años como límite superior, restando los APVLP obtenidos en 2020 y la media de APVLP entre 2015-2019. Adicionalmente se calculó el exceso de mortalidad en todas las edades y el porcentaje de exceso de muertes entre 15 y 69 años que representa con respecto al exceso de muertes en todas las edades, (cuadro 2).
CUADRO 2.

Porcentaje de exceso de muertes entre 15 y 69 años con respecto al exceso de muertes en todas las edades por todas las causas en 2020

 

EXCESO DE MUERTES En todas las edades

EXCESO DE MUERTES entre 15-69 años

Porcentaje de muertes entre 15-69 años respecto al total de muertes en todas las edades (5)

HOMBRES

Bolivia

19 362                            

10 282                            

53

Brasil[*]

136 478                            

65 465                            

48

Chile

11 361                            

4 701                            

41

Colombia [**]

37 743                            

16 429                            

44

Costa Rica #

186                            

72                            

39

Cuba $

2 875                            

1 402                            

49

México

236 470                            

145 984                            

62

Perú

67 301                            

35 256                            

52

MUJERES

Bolivia

8 632                            

4 165                            

48

Brasil[*]

106 741                            

41 433                            

39

Chile

7 178                            

2 352                            

33

Colombia [**]

21 580                            

9 104                            

42

Costa Rica #

35                            

104                            

-

Cuba $

1 928                            

968                            

50

México

130 471                            

74 430                            

57

Perú

32 972                            

14 883                            

45

TOTAL

Bolivia

27 994                            

14 446                            

52

Brasil[*]

243 219                            

106 898                            

44

Chile

18 539                            

7 053                            

38

Colombia [**]

59 323                            

25 533                            

43

Costa Rica #

221                            

176                            

80

Cuba $

4 803                            

2 370                            

49

México

366 941                            

220 414                            

60

Perú

100 273                            

50 139                            

50

elaboración propia a partir de resultados del estudio

*BRASIL datos hasta semana-32;

**COLOMBIA datos hasta semana-50; # COSTA RICA datos hasta semana-25; $CUBA datos hasta semana-44.

Nota aclaratoria: en Costa Rica el exceso de mortalidad en mujeres entre 15-69 años es mayor que el exceso de mortalidad en todas las edades, posiblemente debido a que los datos usados en Costa Rica corresponden a las primeras 25 semanas del 2020, cuando la pandemia estaba en su inicio en este país.

RESULTADOS

El exceso de mortalidad entre 15 y 69 años y el exceso de APVLP en hombres fue casi el doble que en las mujeres (279 591 en hombres vs 147 438 en mujeres y 3 738 775 en hombres vs 1 971 273 en mujeres, respectivamente). Los valores del indicador P en Perú (119,8) fue el más elevado, muy por encima del resto de países analizados. El exceso de mortalidad en población en edad de trabajar representa, entre los países analizados con datos completos, entre el 38% (en Chile) y 60% (en México) del total de exceso de muertes en todas las edades (cuadro 2). Periodo de muertes observados 2020 Periodo de muertes esperadas 2015–2019 Unidad temporal de los datos Fuente Bolivia ENE – DIC 2015 – 2019 Meses Instituto Nacional de Estadística Brasil ENE – AGO 2015 – 2019 Semanas Ministério de Saùde, Sistema de Informação sobre Mortalidade Chile ENE – DIC 2015 – 2019 Semanas Departamento de estadísticas e Información de Salud. Ministerio de Salud Colombia ENE – NOV 2015 – 2019 Semanas Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas Costa Rica ENE – JUN 2015 – 2019 Semanas Instituto Nacional de Estadística y Censos. Unidad de Estadísticas Demográficas Cuba ENE – NOV 2015 – 2019 Semanas Dirección de Registros Médicos y Estadísticas de Salud. Ministerio de Salud Pública Rep. Dominicana ENE – DIC 2015 – 2019 Meses Oficina Nacional de Estadística México ENE – DIC 2015 – 2019 Semanas Instituto Nacional de Estadística y Geografía / Registro civil administradas por el Registro Nacional de Población RENAPO Perú ENE – DIC 2015 – 2019 Meses Instituto Nacional de Estadística e Informática elaboración propia a partir de resultados del estudio EXCESO DE MUERTES En todas las edades EXCESO DE MUERTES entre 15-69 años Porcentaje de muertes entre 15-69 años respecto al total de muertes en todas las edades (5) HOMBRES Bolivia 19 362 10 282 53 Brasil[*] 136 478 65 465 48 Chile 11 361 4 701 41 Colombia [**] 37 743 16 429 44 Costa Rica # 186 72 39 Cuba $ 2 875 1 402 49 México 236 470 145 984 62 Perú 67 301 35 256 52 MUJERES Bolivia 8 632 4 165 48 Brasil[*] 106 741 41 433 39 Chile 7 178 2 352 33 Colombia [**] 21 580 9 104 42 Costa Rica # 35 104 - Cuba $ 1 928 968 50 México 130 471 74 430 57 Perú 32 972 14 883 45 TOTAL Bolivia 27 994 14 446 52 Brasil[*] 243 219 106 898 44 Chile 18 539 7 053 38 Colombia [**] 59 323 25 533 43 Costa Rica # 221 176 80 Cuba $ 4 803 2 370 49 México 366 941 220 414 60 Perú 100 273 50 139 50 elaboración propia a partir de resultados del estudio *BRASIL datos hasta semana-32; **COLOMBIA datos hasta semana-50; # COSTA RICA datos hasta semana-25; $CUBA datos hasta semana-44. Nota aclaratoria: en Costa Rica el exceso de mortalidad en mujeres entre 15-69 años es mayor que el exceso de mortalidad en todas las edades, posiblemente debido a que los datos usados en Costa Rica corresponden a las primeras 25 semanas del 2020, cuando la pandemia estaba en su inicio en este país. En todos los países, con excepción de República Dominicana, la RME fue superior a uno y estadísticamente significativa. Esta tasa fue mayor en hombres en todos los países excepto en Costa Rica. Perú mostró la RME más alta 2,2(2,18-2,21) seguida por México 1,67(1,67-1,68) y Bolivia 1,62(1,60-1,64). En números absolutos, los dos países con mayor población, (México y Brasil) reportan lógicamente el mayor número de muertes. En México el número de exceso de muertes asciende a 220 414 fallecimientos, seguido por Brasil hasta la semana 32 a 106 898 defunciones. En número relativos esto representa en México un indicador P de 69,7, el segundo valor más alto después de Perú. Así mismo los APVLP en México fueron los más elevados hasta alcanzar los 3 213 049 años de APVLP, seguidos por Brasil con 1 313 573 de APVLP (cuadro 3). Los APVLP fueron mayores en hombres en todos los países.
CUADRO 3.

Indicadores del exceso de mortalidad en nueve países de Latino América, 2020.

HOMBRES

EXCESO DE MUERTES (15-69)

INDICADOR-P (%)

RME (IC95%)

EXCESO DE APVLP

Bolivia

10 282                      

75,5                      

1,75(1,73-1,78)

117 789                      

Brasil[*]

65 465                      

32,5                      

1,32(1,32-1,33)

756 558                      

Chile

4 701                      

20,4                      

1,2(1,19-1,22)

51 155                      

Colombia[**]

16 429                      

29,0                      

1,29(1,28-1,30)

183 307                      

Costa Rica#

72                      

2,5                      

1,03(0,99-1,06)

-2 998                      

Cuba$

1 402                      

7,8                      

1,08(1,06-1,09)

778                      

México

145 984                      

70,9                      

1,71(1,70-1,71)

2 172 426                      

Perú

35 256                      

144,6                      

2,45(2,43-2,47)

459 760                      

Rep.Dominicana

-14                      

-0,1                      

1,00(0,98-1,02)

-31 572                      

Total

279 591                      

                      

 

3 738 775                      

Elaboración propia a partir de resultados del estudio

+Años esperados de vida laboral 70 años.

BRASIL datos hasta semana32;

COLOMBIA datos hasta semana50;

COSTA RICA datos hasta semana25;

CUBA datos hasta semana44.

En la figura 1 se muestra el exceso de mortalidad en números absolutos entre 15 y 69 años durante el 2020 por meses para todos los países analizados. Se observó que, aunque el comportamiento en el tiempo varía entre países, el mayor exceso de muertes se da principalmente entre mayo y septiembre. Igualmente, se puede observar que el exceso de mortalidad en Cuba y República Dominicana fue inferior al resto de países, incluso el exceso de APVLP en estos dos países ubicados en islas fue negativo.
FIGURA 1.

Exceso de mortalidad por todas las causas en población en edad de trabajar (15-69 años) en nueve países de Latino América, 2020.

Finalmente, la figura 2 presenta el indicador P de los países estudiados. Observamos que en todos ellos ha habido un número mayor de defunciones observadas que las esperadas. Destaca, Bolivia y Perú, con un exceso de mortalidad en la población en edad de trabajar que supera al resto de países estudiados. En Bolivia el pico más alto de indicador P se registra en julio superando el 300%. En Perú el exceso de mortalidad es mayor desde marzo, manteniendo un indicador P superior a 250% entre mayo y agosto. Los resultados desglosados por país y rango de edad y semanas epidemiológicas están disponibles previa solicitud al autor de correspondencia.
FIGURA 2.

Indicador P en la población en edad de trabajar (15-69 años) por meses en nueve países de Latino América, 2020.

DISCUSIÓN

Este estudio cuantifica el impacto de la pandemia de la COVID-19 en el año 2020 en población en edad de trabajar entre 15 y 69 años, tanto en términos del exceso de muertes prematuras (426 978 defunciones) como de exceso de APVLP (715 770 años perdidos) en nueve países de América Latina y el Caribe. Estos datos ponen en evidencia la pesada carga de la enfermedad en este grupo de edad en estos países analizados. El impacto de la pandemia en la salud de la población en edad de trabajar incrementa aún más el impacto económico y social pues afecta a las personas sobre las que descansa principalmente la actividad económica de la sociedad. Estimándose que se pierden una media aproximada de 13 años de vida laboral por cada defunción adicional producida en el año 2020, respecto a las que se estaban produciendo entre 2015 y 2019. Además, el porcentaje del exceso de muertes en la población en edad de trabajar en los países estudiados, todos clasificados acorde al Banco Mundial como países de renta media y baja (12), es más elevado que en los países de renta alta, como los europeos. Las muertes en la población en edad de trabajar respecto al total de muertes en todos los grupos de edad representan por ejemplo en Bolivia 52%, en México 60% y en Perú 50%, mientras que en países europeos este porcentaje oscila entre el 15% y el 10% (cuadro 3). Estas diferencias pueden ser explicadas en parte por el envejecimiento de la población en Europa, dado que la población de mayor edad tiene mayor riesgo de morir por COVID19 (13). Sin embargo, este mayor peso de la mortalidad en las personas en edad de trabajar tendrá posiblemente un mayor impacto económico en los países de renta media y baja que en los de renta alta, por lo que significa de pérdida de capital humano (14). Además, esta elevada mortalidad prematura se traducirá en una mayor reducción de la esperanza de vida, tal como ha mostrado un reciente estudio realizado con base a 37 países de renta media y alta, donde los países con mayor número de años potenciales de vida perdidos, como Bulgaria, España, Estados Unidos o Rusia, son los que muestran una mayor reducción en la esperanza de vida (15). Asimismo, estos resultados muestran que el exceso de muertes en este grupo de edad es casi el doble en los hombres que, en las mujeres, en todos los países con excepción de Costa Rica (cuadro 2), cuando comparamos para el periodo para el que disponemos de los datos en este país. Este resultado coincide con otros estudios (16) que muestran que los hombres tienen más del doble de probabilidades de entrar en cuidados intensivos y 1,4 veces más probabilidad de morir por COVID que las mujeres (17), y alrededor de 1,2 veces mayor incidencia (18). Esta diferencia, como se ha señalado, podría ser atribuida tanto a factores biológicos como culturales y sociales. Entre los biológicos, la mejor respuesta del sistema inmunológico en mujeres, el cual produce mayor cantidad de interferón de tipo 1, una potente citoquina antiviral, que es especialmente importante para la respuesta temprana en el COVID-19 (17), conjuntamente con la mayor prevalencia en hombres de comorbilidades relacionadas como las enfermedades cardiovasculares, la hipertensión, la diabetes y las enfermedades pulmonares crónicas, podrían ser algunos de los factores biológicos que explican esta diferencia(19). Una mayor morbilidad que no es solo consecuencia de favores biológicos, pues también hay factores sociales relacionados con hábitos predominantes en los hombres como fumar o beber alcohol en exceso (20). HOMBRES EXCESO DE MUERTES (15-69) INDICADOR-P (%) RME (IC95%) EXCESO DE APVLP Bolivia 10 282 75,5 1,75(1,73-1,78) 117 789 Brasil[ 65 465 32,5 1,32(1,32-1,33) 756 558 Chile 4 701 20,4 1,2(1,19-1,22) 51 155 Colombia[ 16 429 29,0 1,29(1,28-1,30) 183 307 Costa Rica 72 2,5 1,03(0,99-1,06) -2 998 Cuba 1 402 7,8 1,08(1,06-1,09) 778 México 145 984 70,9 1,71(1,70-1,71) 2 172 426 Perú 35 256 144,6 2,45(2,43-2,47) 459 760 Rep.Dominicana -14 -0,1 1,00(0,98-1,02) -31 572 Total 279 591 3 738 775 MUJERES EXCESO DE MUERTES (15-69) INDICADOR-P (%) RME (IC95%) EXCESO DE APVLP Bolivia 4 165 42,9 1,43(1,41-1,45) 45 876 Brasil[ 41 433 38,3 1,38(1,38-1,39) 557 015 Chile 2 352 17,7 1,18(1,16-1,2) 25 237 Colombia[ 9 104 27,7 1,28(1,26-1,29) 110 658 Costa Rica 104 6,7 1,07(1,02-1,12) 1 949 Cuba 968 8,6 1,08(1,07-1,09) -3 865 México 74 430 62,7 1,63(1,62-1,63) 1 040 622 Perú 14 883 85,3 1,85(1,83-1,87) 193 781 Rep. Dominicana -561 -7,6 0,92(0,90-0,95) -15 262 Total 147 438 1 971 273 TOTAL EXCESO DE MUERTES (15-69) INDICADOR-P (%) RME (IC95%) EXCESO DE APVLP Bolivia 14 446 61,9 1,62(1,60-1,64) 163 665 Brasil[ 106 898 34,5 1,34(1,34-1,35) 1 313 573 Chile 7 053 19,4 1,19(1,18-1,21) 76 391 Colombia[ 25 483 28,5 1,28(1,28-1,29) 293 965 Costa Rica 176 4,0 1,04(1,01-1,07) -1 049 Cuba 2 370 8,1 1,08(1,07-1,09) -3 087 México 220 414 67,9 1,67(1,67-1,68) 3 213 049 Perú 50 139 119,8 2,2(2,18-2,21) 653 541 Rep. Dominicana -574 -2,8 0,97(0,96-0,99) -46 834 Total 426 978 5 710 048 Elaboración propia a partir de resultados del estudio +Años esperados de vida laboral 70 años. BRASIL datos hasta semana32; COLOMBIA datos hasta semana50; COSTA RICA datos hasta semana25; CUBA datos hasta semana44. Entre los factores estrictamente culturales y sociales, una posible explicación podría estar relacionada con los roles de género, que posiblemente durante la pandemia predominaron, como la necesidad de buscar sustento para la familia, un rol que es principalmente atribuido al hombre. Lo que se puede observar en las diferentes tasas de ocupación en Latino América, la cual es muy superior en hombres (70,5% para hombres y 47,5% para mujeres) (21), lo que puede conllevar a una mayor probabilidad de exposición laboral al contagio. Una hipótesis que habrá que confirmar en próximos estudios. Otro hallazgo relevante de este estudio es la gran variabilidad del exceso de mortalidad en edad de trabajar entre los países estudiados. El indicador P oscila desde el -2,8% en la República Dominicana hasta el 120% en Perú. Una variabilidad que posiblemente se deba a las diferencias en la respuesta sanitaria y las realidades económica y social en cada país. Entre estas podemos destacar la informalidad del empleo, la precariedad de la vivienda y los elevados niveles de hacinamiento residenciales. Un estudio preliminar menciona que el alto número de muertes posiblemente se deben a los débiles sistemas de salud, al bajo porcentaje de gasto público, al porcentaje de empleo informal (que es el más alto de la región) y, por último, a que las estrategias aplicadas fueron copiadas de países europeos sin adaptarlas al contexto socioeconómico y cultural del país (22). Un segundo estudio sugiere que las diferencias en mortalidad se podrían deber al bajo nivel de acatamiento de las medidas de control por parte de la población, el cierre, o no, de actividades económicas, la densidad poblacional en ciertas ciudades y las actividades turísticas de contacto internacional que se reanudaron rápidamente sin mayores controles (23). Adicionalmente, como era de esperar, hay evidencias que muestran que la pandemia no se distribuye por igual entre todas las personas, ya sea en función de su renta o territorio de residencia, incrementando aún más las desigualdades sociales de la salud ya existentes (24,25). Efectivamente, la heterogeneidad política, económica y social de los diferentes países que conforman la región juegan un papel clave e implican que, ante un evento común, como la pandemia, las respuestas y las consecuencias sean diferentes. La hipótesis sobre el papel que ha tenido la protección social en la gestión de la pandemia ya ha sido planteada (26), y habría que confirmarla en relación con los países de Latinoamérica. Esta hipótesis toma aún más fuerza en un contexto en el que la falta de protección social, dada su informalidad, afecta a la mitad de la población mundial (27). Los trabajadores informales representan un grupo extremadamente vulnerable, ya que no están protegidos por la seguridad social, perciben bajos ingresos, y dependen de su trabajo diario, por lo que su capacidad financiera para permanecer en casa durante el confinamiento es limitada. Además, por lo general, los empleos informales implican proximidad física o contacto directo con el público y el uso de transporte público, lo que aumenta la exposición al virus y el riesgo de contagio y muerte. En este sentido, queda pendiente estudiar si el impacto de la pandemia sobre la población trabajadora fue mayor en países con mayor porcentaje de empleo informal. Esto se ve agravado si, como señala un reciente informe del Banco Mundial, los altos porcentajes de informalidad en economías en desarrollo retrasarán la recuperación económica de la COVID (28). Un último hallazgo observado en este estudio tiene que ver con la baja mortalidad en República Dominicana y Cuba, países con diferencias importantes en cuanto a sus sistemas sanitarios, pero que comparten el hecho de encontrase ubicados sobre islas, lo que ha podido tener un efecto protector, al menos en esta primera fase de la pandemia. Este efecto también se evidenció en un reciente estudio en 22 islas del Caribe (29), donde se observó una baja tasa de contagios y muertes por COVID-19, concluyendo que posiblemente la propagación del virus se contuvo con los estrictos y tempranos controles de movilidad, especialmente desde el exterior. Una hipótesis que debe ser confirmada en futuros estudios. Entre las principales limitaciones de este estudio exploratorio hay que señalar el limitado número de países incluidos en el mismo, su restricción al primer año de la pandemia (en algunos países, o regiones dentro de países, la mortalidad en el año 2021 está siendo mayor que la observada en 2020), así como que no se cuenta con datos de mortalidad para todo el periodo del estudio en todos los países. Lo anteriormente expuesto debe hacernos prudentes con los resultados obtenidos, sobre todo porque la pandemia aún no ha finalizado. También hemos de mencionar como limitación que no todas las personas fallecidas entre los 15 y 69 años estaban ocupadas, sea con un empleo formal o informal, por lo que no todos los años potenciales de vida perdidos serían laborales, en especial aquellos concernientes a las mujeres. No obstante, y aunque el porcentaje de la población ocupada en empleos remunerados, como señalábamos, es muy superior en hombres que, en mujeres, el trabajo no remunerado de cuidados realizado por las personas oficialmente inactivas, especialmente por las mujeres, tiene también su reflejo en la economía de los países y el bienestar de las poblaciones a través de su trabajo de cuidado no remunerado (30), por lo que los APVLP atribuidos a las mujeres también tiene un impacto en la economía real. Lo mismo relativo a las personas de entre 65 y 69 años, cuya tasa de ocupación es menor a la tasa de ocupación en menores de 65 años (edad de jubilación en la mayoría de los países), pero cuya mortalidad por COVID-19 es mayor, por lo que podría haber una sobreestimación de la mortalidad en exceso en población en edad de trabajar. Sin embargo, lo mismo ocurre en menores de 25 años, que no obstante se consideran población en edad de trabajar también. Por lo anterior, debemos enfatizar que nuestro estudio debe entenderse como el exceso de muertes en población en edad de trabajar, es decir, población potencialmente económicamente activa. La principal fortaleza del estudio realizado es la de utilizar el exceso de mortalidad como indicador que reduce el sesgo de infranotificación de la mortalidad relacionada con la COVID-19, tanto porque no ha sido adecuadamente diagnosticada como porque la COVID-19 ha actuado indirectamente, dificultando los tratamientos de otras patologías como las neoplasias, las cardiovasculares o traumáticas, entre otras. Igualmente, hemos utilizado diversos indicadores (indicador P, RME y APVLP), lo que nos permite observar el mismo fenómeno del exceso de mortalidad desde diversos ángulos. Por último, los datos han sido obtenidos principalmente de las oficinas de estadísticas nacionales, lo que garantiza su fiabilidad. Como conclusión, se puede señalar que el impacto de la COVID-19 durante el periodo estudiado en la población en edad de trabajar tendrá un impacto profundo en la situación socioeconómica y la recuperación económica de dichos países. Por otro lado, es posible afirmar que el recuento oportuno de todas las muertes (con un desglose mínimo, por edad, sexo, fecha de la defunción) y la comparación de esta cifra con muertes esperadas de acuerdo a lo observado los años anteriores, resulta particularmente útil en países y regiones con limitaciones para realizar las pruebas de COVID-19 y puede ser usado como un sistema de alerta temprana para monitorizar la magnitud de los brotes de COVID-19. En el marco del Observatorio Iberoamericano de Seguridad y Salud en el Trabajo (Observatorio ISST), en el que se ha realizado este estudio, se recomienda continuar con el estudio del exceso de mortalidad, como indicador fiable y comprensivo del impacto real de la pandemia de la COVID-19 en 2021 y para el mayor número de países posibles. Este monitoreo del impacto de la pandemia, en especial, en la población en edad de trabajar permite evaluar continuamente la magnitud y gravedad de la COVID-19, y de esta manera guiar mejor la asignación de los recursos de atención de salud y la aplicación de medidas de control.

Declaración.

Las opiniones expresadas en este manuscrito son responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente los criterios ni la política de la RPSP/PAJPH y/o de la OPS
  18 in total

1. 

Authors:  Lina Sofía Palacio Mejía; Jorge Leonel Wheatley Fernández; Iliana Ordoñez Hernández; Ruy López Ridaura; Hugo Lopez-Gatell Ramirez; Mauricio Hernandez Avila; Juan Eugenio Hernández Ávila
Journal:  Salud Publica Mex       Date:  2021-02-26

2.  [Workers'health and COVID-19].

Authors:  Fernando G Benavides
Journal:  Arch Prev Riesgos Labor       Date:  2020-04-15

3.  The cost of lost productivity due to premature mortality associated with COVID-19: a Pan-European study.

Authors:  Paul Hanly; Michelle Ahern; Linda Sharp; Diana Ursul; Gerard Loughnane
Journal:  Eur J Health Econ       Date:  2021-08-21

4.  Women live longer than men even during severe famines and epidemics.

Authors:  Virginia Zarulli; Julia A Barthold Jones; Anna Oksuzyan; Rune Lindahl-Jacobsen; Kaare Christensen; James W Vaupel
Journal:  Proc Natl Acad Sci U S A       Date:  2018-01-08       Impact factor: 11.205

Review 5.  The Age-Related Risk of Severe Outcomes Due to COVID-19 Infection: A Rapid Review, Meta-Analysis, and Meta-Regression.

Authors:  Karla Romero Starke; Gabriela Petereit-Haack; Melanie Schubert; Daniel Kämpf; Alexandra Schliebner; Janice Hegewald; Andreas Seidler
Journal:  Int J Environ Res Public Health       Date:  2020-08-17       Impact factor: 3.390

6.  Tracking [Formula: see text] of COVID-19: A new real-time estimation using the Kalman filter.

Authors:  Francisco Arroyo-Marioli; Francisco Bullano; Simas Kucinskas; Carlos Rondón-Moreno
Journal:  PLoS One       Date:  2021-01-13       Impact factor: 3.240

7.  COVID-19 and the worsening of health inequities in Santiago, Chile.

Authors:  Usama Bilal; Tania Alfaro; Alejandra Vives
Journal:  Int J Epidemiol       Date:  2021-07-09       Impact factor: 7.196

8.  Sex and age differences in COVID-19 mortality in Europe.

Authors:  Linda Juel Ahrenfeldt; Martina Otavova; Kaare Christensen; Rune Lindahl-Jacobsen
Journal:  Wien Klin Wochenschr       Date:  2020-12-22       Impact factor: 1.704

9.  Male sex identified by global COVID-19 meta-analysis as a risk factor for death and ITU admission.

Authors:  Hannah Peckham; Nina M de Gruijter; Charles Raine; Anna Radziszewska; Coziana Ciurtin; Lucy R Wedderburn; Elizabeth C Rosser; Kate Webb; Claire T Deakin
Journal:  Nat Commun       Date:  2020-12-09       Impact factor: 17.694

10.  Association of changes in work due to COVID-19 pandemic with psychosocial work environment and employee health: a cohort study of 24 299 Finnish public sector employees.

Authors:  Jenni Ervasti; Ville Aalto; Jaana Pentti; Tuula Oksanen; Mika Kivimäki; Jussi Vahtera
Journal:  Occup Environ Med       Date:  2021-09-14       Impact factor: 4.402

View more

北京卡尤迪生物科技股份有限公司 © 2022-2023.