| Literature DB >> 35573116 |
Norm R C Campbell1,2, Melanie Paccot Burnens3, Paul K Whelton4, Sonia Y Angell5, Marc G Jaffe6, Jennifer Cohn7, Alfredo Espinosa Brito8, Vilma Irazola9, Jeffrey W Brettler10, Edward J Roccella11, Javier Isaac Maldonado Figueredo12, Andres Rosende2, Pedro Ordunez2.
Abstract
Cardiovascular disease (CVD) is the leading cause of death in the Americas and raised blood pressure accounts for over 50% of CVD. In the Americas over a quarter of adult women and four in ten adult men have hypertension and the diagnosis, treatment and control are suboptimal. In 2021, the World Health Organization (WHO) released an updated guideline for the pharmacological treatment of hypertension in adults. This policy paper highlights the facilitating role of the WHO Global HEARTS initiative and the HEARTS in the Americas initiative to catalyze the implementation of this guideline, provides specific policy advice for implementation, and emphasizes that an over-arching strategic approach for hypertension control is needed. The authors urge health advocates and policymakers to prioritize the prevention and control of hypertension to improve the health and wellbeing of their populations and to reduce CVD health disparities within and between populations of the Americas.Entities:
Keywords: Americas; Hypertension; cardiovascular diseases; clinical protocols; health policy; health services; practice guideline; public health
Year: 2022 PMID: 35573116 PMCID: PMC9097923 DOI: 10.26633/RPSP.2022.54
Source DB: PubMed Journal: Rev Panam Salud Publica ISSN: 1020-4989
FIGURA 1.Los pilares de la iniciativa HEARTS en las Américas
Recomendaciones de las directrices de la OMS sobre el tratamiento farmacológico de la hipertensión en personas adultas
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Recomendación |
Fortaleza de la la recomendación/ certeza de la evidencia |
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Se recomienda iniciar el tratamiento farmacológico antihipertensivo en las personas con un diagnóstico confirmado de hipertensión y una presión sistólica ≥140 mmHg o una presión diastólica ≥90 mmHg. |
Firme/moderada a alta |
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Se recomienda el tratamiento farmacológico antihipertensivo en las personas con enfermedades cardiovasculares preexistentes (ECV) y una presión sistólica ≥130 mmHg. |
Firme/moderada a alta |
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Se sugiere el tratamiento farmacológico antihipertensivo en las personas sin ECV, pero con riesgo alto de ECV, diabetes o enfermedad renal crónica, y una presión sistólica de entre 130 y 139 mmHg. |
Condicional/baja |
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Se sugiere realizar análisis para la detección de comorbilidades y de la hipertensión secundaria al iniciar el tratamiento farmacológico para la hipertensión, pero solo cuando éstos no retrasen ni impidan el inicio del tratamiento. |
Condicional/baja |
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Se sugiere evaluar el riesgo de ECV en el momento de iniciar el tratamiento farmacológico para la hipertensión, o después de haberlo iniciado, pero solo cuando sea factible y no retrase el inicio del tratamiento. |
Condicional/baja |
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Utilizar medicamentos de cualquiera de las tres clases siguientes de fármacos antihipertensivos como tratamiento inicial en las personas que requieran tratamiento farmacológico: |
Firme/alta |
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tiazidas y fármacos tiazídicos, inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA)/antagonistas de los receptores de angiotensina (ARA), calcioantagonistas (CA) dihidropiridínicos de acción prolongada. |
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Se sugiere el uso de un tratamiento combinado, preferiblemente con una combinación en una sola píldora (para mejorar la adhesión y la persistencia), como tratamiento inicial para personas adultas con hipertensión que requieran tratamiento farmacológico. Los medicamentos antihipertensivos que se administran en el tratamiento combinado deben elegirse de entre las tres clases siguientes de fármacos: diuréticos (tiazidas o tiazídicos), IECA/ARA y calcioantagonistas (CA) dihidropiridínicos de acción prolongada. |
Condicional/moderada |
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Se recomienda establecer un objetivo terapéutico de una presión arterial <140/90 mmHg en todos los pacientes con hipertensión y sin comorbilidades. |
Firme/moderada |
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Se recomienda establecer un objetivo terapéutico de una presión arterial sistólica <130 mmHg en los pacientes con hipertensión y ECV conocidas. |
Firme/moderada |
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Se sugiere establecer un objetivo terapéutico de una presión arterial sistólica <130 mmHg en los pacientes de alto riesgo con hipertensión (los que tienen un riesgo de ECV alto, diabetes o enfermedad renal crónica). |
Condicional/moderada |
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Se sugiere el seguimiento mensual después de comenzar a tomar o realizar un cambio en los medicamentos antihipertensivos hasta que los pacientes alcancen el objetivo previsto. |
Condicional/baja |
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Se sugiere un seguimiento cada 3 a 6 meses para los pacientes cuya presión arterial está controlada. |
Condicional/baja |
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Se sugiere que el tratamiento farmacológico para la hipertensión puede ser proporcionado por profesionales no médicos, como personal farmacéutico y de enfermería, si se cumplen las siguientes condiciones: capacitación adecuada, facultad para prescribir medicamentos, protocolos de tratamiento específicos y supervisión por personal médico. |
Condicional/baja |
HEARTS en las Américas: Políticas y programas recomendados en apoyo de las recomendaciones de las directrices de la OMS sobre el tratamiento farmacológico de la hipertensión en personas adultas
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Categoría de la recomendación de las directrices de la OMS del 2021[ |
Recomendaciones programáticas y de políticas clave del programa HEARTS en las Américas |
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1. Umbral de presión arterial para el inicio del tratamiento farmacológico |
Crear, actualizar, mejorar y armonizar los protocolos o algoritmos existentes de manera de responder a los nuevos requisitos de las directrices de la OMS sobre la hipertensión (por ejemplo, véase en la Diseñar una campaña de comunicación y preparar materiales de capacitación para los profesionales de la salud, las instituciones de ciencias de la salud, las personas con hipertensión y el público general, de manera de explicar las nuevas recomendaciones de la OMS en cuanto al tratamiento, el objetivo de PA y el seguimiento. Aumentar y mejorar la capacidad de la atención primaria de salud (concretamente, personal de atención de salud capacitado y equipamiento apropiado) teniendo en cuenta el aumento del número de pacientes tratados según las nuevas recomendaciones para el tratamiento y el objetivo de PA. Aumentar la capacidad técnica y los recursos para mejorar la calidad del diagnóstico de hipertensión mediante la capacitación y certificación del personal en cuanto a la medición de la PA y preferiblemente con el uso exclusivo de dispositivos de medición de la presión arterial automáticos y validados en cuanto a su exactitud.[ Elaborar o modificar programas de detección para: incluir preguntas sobre ECV, riesgo de ECV, diabetes y enfermedad renal crónica; remitir a las personas con estas enfermedades o riesgos a un estudio diagnóstico si la PA sistólica es ≥130 mmHg o la PA diastólica es ≥90 mmHg; remitir a las personas con una PA sistólica de ≥140 mmHg o una PA diastólica de ≥90 mmHg y sin presencia de ECV, un riesgo alto de ECV, diabetes o enfermedad renal crónica a un estudio diagnóstico. Utilizar datos nacionales para calcular la prevalencia de la hipertensión y el número de personas que necesitarán tratamiento en función de los criterios de diagnóstico y tratamiento. |
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2. Pruebas de laboratorio |
Considerar incluir la necesidad de solicitar los análisis que se indican a continuación en los programas y materiales de formación de los profesionales de la salud y en los de educación sobre salud de los pacientes y del público, y hacer hincapié en no retrasar el tratamiento si no se dispone del análisis o este se retrasa. Si es posible, asegurarse de que haya capacidad de laboratorio y de que los pacientes con hipertensión tengan acceso a este servicio para la determinación de los electrolitos séricos y la creatinina, el panel de lípidos, la HbA1C o la glucosa en ayunas, la tira reactiva de orina y el electrocardiograma. Si no se dispone de presupuesto, crear uno para el control de la hipertensión que tenga en cuenta las pruebas de laboratorio. Establecer protocolos de calidad de la atención (es decir, protocolos específicos para evaluar la adhesión de los centros de salud y el personal médico a la aplicación de normas específicas de calidad de la atención) para examinar la proporción de personas con hipertensión en las que se realizan las pruebas apropiadas. Proporcionar información regular (al menos de manera trimestral) al programa general, a los centros de salud y al personal clínico sobre el desempeño. |
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3. Evaluación del riesgo de ECV |
Ajustar los protocolos y programas de formación para iniciar el tratamiento farmacológico sin demora si la evaluación del riesgo de ECV no está disponible de inmediato. Hacer que la evaluación de riesgos sea más factible a través de pruebas de laboratorio más eficientes, asequibles y accesibles. Establecer protocolos de calidad de la atención para examinar la proporción de pacientes con hipertensión en los que se realiza una evaluación del riesgo de ECV. Proporcionar información regular (al menos de manera trimestral) al programa general, los centros de salud y el personal médico sobre el desempeño. Promover el uso de calculadoras del riesgo de ECV (como la proporcionada por HEARTS) instaladas en teléfonos celulares, tabletas o registros de salud electrónicos si se dispone de ello. Por ejemplo, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) tiene una calculadora del riesgo de ECV específica para cada país.[ |
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4. Clases de medicamentos que deben usarse como tratamiento de primera línea |
Prever, planificar y presupuestar el aumento de la capacidad y los recursos relacionados con la compra de medicamentos para tener en cuenta los nuevos umbrales de tratamiento (aumento del número de pacientes y de la intensidad del tratamiento). Actualizar el formulario nacional de medicamentos y la lista nacional de medicamentos esenciales con un pequeño número de medicamentos antihipertensivos de alta calidad, en consonancia con las nuevas directrices de la OMS y el protocolo o algoritmo correspondiente. Facilitar la compra y el suministro de medicamentos a nivel del centro, que se correspondan con la recomendación de que las personas con una PA controlada puedan recibir renovaciones de la prescripción para períodos prolongados y solo deban acudir a una consulta cada 3 a 6 meses. Las personas con un alto riesgo de ECV o comorbilidad requieren un seguimiento más estrecho. Establecer mecanismos de compra centralizados, como el Fondo Estratégico de la OPS para garantizar la calidad y reducir los precios de los medicamentos.[ |
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5. Tratamiento combinado |
Incluir medicamentos combinados en dosis fijas de alta calidad en el formulario nacional y crear mecanismos para mejorar su disponibilidad y asequibilidad. |
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6. Objetivo de presión arterial |
Poner en marcha un plan para abordar la inercia terapéutica, incluida la formación y capacitación de los profesionales de la salud, la auditoría, las herramientas de apoyo a la decisión clínica y las tecnologías de la comunicación y la información. Establecer un sistema de calidad de la atención para el seguimiento, con objeto de evaluar regularmente la proporción de personas con hipertensión examinadas, diagnosticadas, tratadas y controladas a nivel del programa, de la consulta y del médico. Ajustar los sistemas para obtener los datos requeridos, y para monitorear e informar sobre las tasas de hipertensión poblacionales con los nuevos umbrales para el diagnóstico, tratamiento y control. Proporcionar información regular (al menos de manera trimestral) al programa general, los centros de salud y el personal médico sobre el desempeño. |
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7. Frecuencia de las evaluaciones |
Implementar la recomendación de que las personas con una PA controlada reciban renovaciones de la prescripción para un período prolongado (90-120 días) y de que solo sean reevaluadas sistemáticamente cada 3 a 6 meses (a menos que presenten comorbilidad o un riesgo alto). |
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8. Tratamiento por profesionales no médicos |
Examinar las regulaciones sobre la prestación de servicios por parte de profesionales no médicos adecuadamente capacitados, para que incluyan los protocolos de tratamiento aceptados, bajo la supervisión de médicos. Examinar y modificar los programas y herramientas de formación de los profesionales de la salud para que aporten una formación y capacitación estandarizada y de alta calidad a profesionales de la salud no médicos para realizar el tratamiento según protocolos terapéuticos aceptados. |
Un dispositivo de medición de la PA automatizado y validado respecto a la exactitud ha superado el examen del cumplimiento de las normas nacionales e internacionales aceptadas de exactitud realizadas por un grupo de investigadores externos independientes.[26,27]
Algunos sitios web, declaraciones y posicionamientos de organizaciones no gubernamentales internacionales pertinentes para el control de la hipertensión en la población
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Iniciativa |
Referencias |
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Resolve to Save Lives |
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Hoja de ruta de la Federación Mundial del Corazón para la hipertensión: actualización del 2020 |
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Llamamiento a la acción de la Liga Mundial de la Hipertensión y sus asociados de São Paulo para la prevención y el control de la hipertensión arterial |
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Llamamiento a la acción de la comisión sobre hipertensión de |
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Declaraciones de posicionamiento de la comisión sobre la hipertensión de |
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FIGURA 2.La iniciativa HEARTS en las Américas sugirió un prototipo de una vía clínica integrada y un algoritmo estandarizado de tratamiento de la hipertensión*
Algunos obstáculos y políticas que podrían mejorar el control de la hipertensión
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Obstáculo |
Políticas y programas para abordar el obstáculo |
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Falta de conocimientos, comportamientos y habilidades de las personas con hipertensión o riesgo de presentarla |
Programas que mejoren los conocimientos básicos del público sobre salud, las habilidades y el cambio de comportamiento en relación con la hipertensión (por ejemplo, el plan nacional de Estados Unidos para mejorar los conocimientos básicos sobre salud).[ |
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Inequidad en el acceso a una atención y tratamiento que sean asequibles, de alta calidad y de fácil acceso |
Asegurar una asignación adecuada de recursos para garantizar un acceso fácil a servicios asequibles de alta calidad para los grupos desatendidos e incluir a los grupos poblacionales marginados en el diseño e implementación de los programas. Establecer marcos de seguimiento que permitan evaluar y presentar los resultados de los grupos desatendidos, así como modificar los programas para abordar los resultados poco equitativos. |
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Falta de conocimientos, comportamientos y habilidades de las personas con hipertensión o riesgo de presentarla |
Reestructurar los programas de capacitación para todos los profesionales de la salud (formación de grado y formación médica continua) para que se basen en las competencias y destaquen los enfoques de salud pública centrados en el paciente y basados en el trabajo en equipo, con un seguimiento de la calidad de la atención para la detección, el diagnóstico, el tratamiento y el control de las enfermedades no transmisibles, incluida la hipertensión. La OPS tiene un programa estandarizado y muy exitoso de capacitación sobre la hipertensión para el equipo de atención primaria de salud.[ |
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El sistema de salud está diseñado para la atención aguda y se centra en los profesionales de la salud |
Facilitar que el sistema de atención médica y su infraestructura evolucionen para que puedan proporcionar una atención primaria de alta calidad que sea de fácil acceso (por ejemplo, atención domiciliaria, en el lugar de trabajo, en centros comunitarios) y asequible (preferiblemente gratuita o de bajo costo).[ |
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Falta de detección y diagnóstico de la hipertensión |
Crear un programa nacional de tamizaje de la hipertensión para detectar a la gran mayoría de las personas con hipertensión. Los centros de detección deben incluir recursos comunitarios y pueden citarse como ejemplos las residencias de ancianos, los consultorios dentales, los centros de donación de sangre, los centros comerciales, los centros comunitarios, las estaciones de bomberos, los lugares de culto y las peluquerías. Existen recursos para facilitar la creación de programas de detección de la hipertensión.[ |
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Calidad de atención deficiente |
Desarrollar una cultura de calidad de la atención utilizando protocolos para informar sobre el desempeño al programa en general, así como a los centros de salud y al personal médico. Crear premios para el reconocimiento de los centros de salud y el personal médico con un desempeño elevado (por ejemplo, |
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Falta de seguimiento del programa |
Incorporar indicadores de seguimiento y evaluación en el programa de control de la hipertensión. En un marco de seguimiento y evaluación de la OPS y WHL se describen los indicadores clave.[ |
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Falta de adhesión al tratamiento y a las citas en el centro de salud |
En los programas de capacitación se hace hincapié en mejorar la adhesión al tratamiento y a las consultas. Algunas estrategias como garantizar que los esquemas de tratamiento indicados en los protocolos sean asequibles y sencillos, el uso de combinaciones de medicamentos en un solo comprimido, la prescripción para 90 a 120 días cuando se cumplan los objetivos, los envases de blíster, el seguimiento de la adhesión por parte de los profesionales de la salud, el seguimiento de los pacientes que no acuden a las citas, la participación de las familias en el plan de tratamiento, el aporte de información estandarizada sobre la hipertensión con instrucciones escritas individualizadas cuando sea apropiado, pueden ayudar a mejorar la adhesión.[ |
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Dispositivos de medición de la PA inexactos |
Elaborar regulaciones para permitir solo la venta de dispositivos validados en cuanto a la exactitud para el uso clínico (incluidos los dispositivos de PA domésticos y ambulatorios).[ |
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Medición inexacta de la PA |
Asegurarse de que aquellos que realizan exámenes de detección de la hipertensión y quienes la diagnostican utilicen un dispositivo de PA automatizado y validado en cuanto a la exactitud, y dispongan de la capacitación y certificación adecuadas para usar este dispositivo. Existe un programa estandarizado de capacitación en línea de la OPS y WHL,[ |
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Falta de detección de personas cuya presión arterial es alta o normal cuando están fuera del entorno clínico (por ejemplo, hipertensión de bata blanca e hipertensión enmascarada)[ |
Cuando sea factible y asequible, fomentar el uso de lecturas de la PA fuera del consultorio clínico (es decir, en la comunidad, en el hogar o en consultorios ambulatorios) para confirmar el diagnóstico y hacer el seguimiento del control de la PA.[ |
Un dispositivo de medición de la PA automatizado y validado respecto a la exactitud ha superado el examen del cumplimiento de las normas nacionales e internacionales aceptadas de exactitud realizadas por un grupo de investigadores externos independientes.[26,27]
La hipertensión de bata blanca es un trastorno clínico en el que una persona solo tiene la presión arterial alta en el consultorio clínico y presenta una presión arterial normal fuera de él. La hipertensión enmascarada es un trastorno clínico en la que una persona tiene una presión arterial alta fuera del consultorio clínico y una presión arterial normal en el consultorio.