Literature DB >> 35342488

Sergio Nuñez Sevillano1.   

Abstract

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Year:  2022        PMID: 35342488      PMCID: PMC8935957          DOI: 10.1016/j.rpsm.2022.02.004

Source DB:  PubMed          Journal:  Rev Psiquiatr Salud Ment        ISSN: 1888-9891            Impact factor:   6.795


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Desde el inicio de la pandemia, la importancia sobre los efectos agudos del COVID-19 han superado a la visión longitudinal del proceso y sus consecuencias. Aunque algunos autores establecían una ola emocional, las estrategias generales se han enfocado en una orientación estrictamente somática de la pandemia y de sus consecuencias sobre cada individuo. Tras los primeros meses de pandemia, no solo se empezó a evidenciar una elevada variedad de secuelas tras la infección si no que se han establecido procesos asistenciales específicos para abordar dichas secuelas. En el caso que nos atañe, en Sanidad de Castilla y León (Sacyl) se estableció un proceso asistencial integrado que aborda el llamado «síndrome del COVID persistente». Este proceso pretende establecer las directrices generales para el abordaje de los pacientes que hayan padecido la infección por COVID y su seguimiento a largo plazo. Desde junio de 2020 hemos sido los encargados de la atención en salud mental de todas las consecuencias de la pandemia. No solo las consecuencias emocionales propias del trauma vivido, cuyas consecuencias a nivel afectivo son señaladas por la CDC y otros reportes a nivel nacional, si no cualquier malestar que interfiera con el funcionamiento del individuo que tenga una relación directa con el COVID-19. La salud mental ha estado siempre comprometida dada la elevada incertidumbre ocasionada por el virus, generando una frustración sostenida que se ha relacionado con el aumento de la suicidabilidad respecto a años previos. Lo que inicialmente eran predominantemente duelos complicados por las situaciones de alienación vividas, ahora pueden ser trastornos por estrés post-traumático o trastornos adaptativos de las consecuencias socioeconómicas de dicha pandemia. Este programa, como no podía ser de otra manera, ha tenido que reevaluarse y adaptarse a las nuevas necesidades. Vale la pena destacar como la presencia de apoyo a los profesionales de la salud ha incrementado, con cuadros cada vez más agudos y menos cronificados, que denota una buena alianza terapéutica, y la importancia de una atención temprana para los buenos resultados. Desde agosto de 2020 se ha empezado a ver un porcentaje de pacientes con clínica somática secundaria a la infección, casos que actualmente son más frecuentes. Por supuesto, estos pacientes eran explorados y consultados por los respectivos especialistas de neumología, medicina interna y reumatología, pero un porcentaje de ellos no tenían una organicidad explicable ante la clínica presentada. La clínica que presentan los pacientes a largo plazo es amplia, desde la disnea hasta la fatiga crónica en muchos casos sin pruebas funcionales que demuestren dichos síntomas. A través del proceso asistencial integrado de nuestra comunidad estamos aportando la experiencia clínica de este año y medio de trabajo, en el que hemos tenido que adaptar nuestra práctica clínica a entidades conocidas de las que sí hay evidencia científica sólida para poder tener herramientas útiles para nuestros pacientes. La presencia de un gran número de pacientes que han perdido funcionalidad sin una solución a sus síntomas va ligada a una vivencia traumática durante la pandemia y sugiere la presencia de un componente psicosomático importante. Desde nuestro programa seguimos un enfoque multidisciplinar en contacto estrecho con las especialidades con mayor protagonismo en el síndrome del COVID persistente con buenos resultados en la aplicación de tratamientos psicofarmacológicos basados en la fatiga crónica8, 9. Dentro de la incertidumbre actual, del conocimiento limitado respecto al virus y de la vorágine de evidencia científica superespecializada de dichos síntomas, quizás sea importante valorar el conocimiento previo de entidades similares, como la sensibilización central o la fatiga crónica de trastornos como la fibromialgia, en los que tenemos mayor bagaje y experiencia con fármacos noradrenérgicos como la duloxetina. Dicha clínica conlleva valorar posibles somatizaciones para lo que herramientas como la Modified Somatic Perception Questionnaire pueden ser muy útiles en la práctica clínica. Para nosotros es importante no solo entender el impacto directo a nivel afectivo de la pandemia vivida, sino que dicha situación sostenida en el tiempo genera una indefensión aprendida y podría provocar una serie de manifestaciones de naturaleza psicosomática7, 11 que justifican la presencia de profesionales en salud mental no solo como apoyo durante la infección y sus consecuencias, si no también cuando la explicabilidad de las secuelas no es suficiente y el sufrimiento sigue presente.
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1.  A randomized, placebo-controlled, double-blinded trial of duloxetine in the treatment of general fatigue in patients with chronic fatigue syndrome.

Authors:  Lesley M Arnold; Thomas J Blom; Jeffrey A Welge; Elizabeth Mariutto; Alicia Heller
Journal:  Psychosomatics       Date:  2014-12-16       Impact factor: 2.386

2.  Accuracy of the Modified Somatic Perception Questionnaire and Pain Disability Index in the detection of malingered pain-related disability in chronic pain.

Authors:  Kevin J Bianchini; Luis E Aguerrevere; Brian J Guise; Jonathan S Ord; Joseph L Etherton; John E Meyers; R Denis Soignier; Kevin W Greve; Kelly L Curtis; Joy Bui
Journal:  Clin Neuropsychol       Date:  2014-12-17       Impact factor: 3.535

Review 3.  Chronic fatigue syndrome.

Authors:  Anthony J Cleare; Steven Reid; Trudie Chalder; Matthew Hotopf; Simon Wessely
Journal:  BMJ Clin Evid       Date:  2015-09-28

4.  Psychosomatic Medicine and Covid-19 Pandemic.

Authors:  Andreas Joos
Journal:  Psychother Psychosom       Date:  2020-04-06       Impact factor: 17.659

5.  [Suicidal attempt and suicidal ideation during the COVID-19 pandemic compared to previous years].

Authors:  Miguel A Jerónimo; Sergio Piñar; Pilar Samos; Ana M Gonzalez; Magda Bellsolà; Agnès Sabaté; Jordi León; Xavier Aliart; Luis M Martín; Rosa Aceña; Victor Pérez; David Córcoles
Journal:  Rev Psiquiatr Salud Ment       Date:  2021-11-19       Impact factor: 3.318

6.  Informing the response to COVID-19 in Spain: priorities for mental health research.

Authors:  J L Ayuso-Mateos; R Mediavilla; K R Rodriguez; M F Bravo
Journal:  Rev Psiquiatr Salud Ment (Engl Ed)       Date:  2021 Apr-Jun

Review 7.  Are we facing a crashing wave of neuropsychiatric sequelae of COVID-19? Neuropsychiatric symptoms and potential immunologic mechanisms.

Authors:  Emily A Troyer; Jordan N Kohn; Suzi Hong
Journal:  Brain Behav Immun       Date:  2020-04-13       Impact factor: 7.217

8.  Mental Health, Substance Use, and Suicidal Ideation During the COVID-19 Pandemic - United States, June 24-30, 2020.

Authors:  Mark É Czeisler; Rashon I Lane; Emiko Petrosky; Joshua F Wiley; Aleta Christensen; Rashid Njai; Matthew D Weaver; Rebecca Robbins; Elise R Facer-Childs; Laura K Barger; Charles A Czeisler; Mark E Howard; Shantha M W Rajaratnam
Journal:  MMWR Morb Mortal Wkly Rep       Date:  2020-08-14       Impact factor: 17.586

9.  Functional neurological disorder after COVID-19 vaccination.

Authors:  Tommaso Ercoli; Laura Lutzoni; Gianni Orofino; Antonella Muroni; Giovanni Defazio
Journal:  Neurol Sci       Date:  2021-07-29       Impact factor: 3.307

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