Literature DB >> 35095266

José Javier Gómez Marco1, María José Álvarez Pasquín2, Susana Martín Martín3, Ana Pilar Javierre Miranda4.   

Abstract

Entities:  

Year:  2022        PMID: 35095266      PMCID: PMC8788134          DOI: 10.1016/j.fmc.2021.10.001

Source DB:  PubMed          Journal:  FMC        ISSN: 1134-2072


× No keyword cloud information.
El primer brote de enfermedad por coronavirus (COVID-19) fue notificado en Wuhan (China) el 31 de diciembre de 2019 y, desde entonces, el virus denominado SARS-CoV-2 se extendió por numerosos países hasta que fue declarada la pandemia por el virus SARS-CoV-2, el 11 de marzo de 2020. De la estructura viral, la espiga (spike) es el principal antígeno viral del SARS-CoV-2 y en el que se basan las actuales vacunas. Todos los virus mutan para hacer copias de sí mismos para propagarse y maximizar la replicación de su genoma (ARN); a estas mutaciones se les denomina variantes . Cuando la cantidad de mutaciones confiere a los nuevos virus resultantes una nueva capacidad funcional y patogenicidad los denominamos cepas.

Variantes del SARS-CoV-2

La mayoría de las variantes son intranscendentes, pero otras confieren al virus mayor capacidad de transmisión (contagio) y causar cuadros clínicos de mayor gravedad, afectar al rendimiento de pruebas diagnósticas, hacer menos efectivas las vacunas actualmente existentes o interferir en las medidas sociales o de salud pública implementadas para controlar la pandemia2, 3. De forma continua mediante sistemas de vigilancia y detección coordinados, instituciones como la Organización Mundial de la Salud (OMS), agencias de salud, instituciones sanitarias e investigadores están controlando desde enero de 2020 la aparición de variantes del virus SARS-CoV-2. Actualmente, las variables aisladas se conceptualizan en dos grupos4, 5, 6, 7: Variantes de mayor interés para la salud pública (VOC, variant of concert), que pueden tener mayor impacto porque existen evidencias de que son más transmisibles, producen mayor gravedad de la enfermedad, tienen capacidad de escape de la respuesta inmunitaria, reducen la capacidad diagnóstica de las pruebas disponibles, causan un descenso de eficacia de los tratamientos y disminuyen la efectividad de las vacunas actuales. Para ser consideradas como tal, han de cumplir al menos uno de los siguientes criterios: aumento de la transmisibilidad o cambios perjudiciales en la epidemiología de la COVID-19, aumento de la virulencia, cambio en la presentación clínica, una disminución de la eficacia de las medidas sociales y de salud pública o de los diagnósticos, vacunas y terapias disponibles (tabla 1 ).
Tabla 1

Variantes de preocupación (VOC) del SARS-CoV-2

LinajeVarianteMutaciones relevantesEvidencia (E) de impacto epidemiológicoDistribución geográfica
B.1.1.7AlfaN501Y, P681H, Y144 del, A540DE. impacto transmisibilidad: síPredominante en Europa (Reino Unido) y otros países como Israel. Rápido aumento a nivel global
E. impacto inmunidad: no
E. Impacto gravedad: sí
B.1.135BetaE484 K, N501Y, K417 N, L18F, A701V, del ORF1bE. impacto transmisibilidad: síCono sur africano; casos en numerosos países europeos. Prevalencia algo más elevada en algunos departamentos de Francia
E. impacto inmunidad: sí
E. Impacto gravedad: sí
P.1GammaS: N501Y, E484 K, K417 T, del ORF1bE. impacto transmisibilidad: síDominante en América del Sur, especialmente Brasil. Baja frecuencia en países europeos (>10% en algunas regiones de Italia)
E. impacto inmunidad: sí
E. Impacto gravedad: sí
B.1.617.2DeltaL452R, P618RE. impacto transmisibilidad: síExpansión en la India. Mayoritaria en Reino Unido en el momento actual. Expansión en diversos países europeos incluido España, mayoritaria en la actualidad
E. impacto inmunidad: sí
E. Impacto gravedad: sí

Fuente: Tomada y modificada de: https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov/documentos/COVID19_Actualizacion_variantes_ 20210823.pdf

Variantes de preocupación (VOC) del SARS-CoV-2 Fuente: Tomada y modificada de: https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov/documentos/COVID19_Actualizacion_variantes_ 20210823.pdf Variantes con menor impacto para la salud pública (VOI, variant of interest), tienen menor capacidad de transmisión, menor gravedad y menor posibilidad de escape a la respuesta inmunitaria. Las VOI implican que podría haber indicios de que tienen propiedades similares a las VOC, pero no hay información suficiente o no han sido suficientemente testadas. Lógicamente, es una clasificación dinámica que puede ir cambiando en función del comportamiento del virus (tabla 2 ).
Tabla 2

Variantes de interés del SARS-CoV-2

LinajeVarianteMutaciones relevantesImpacto epidemiológicoDistribución geográfica
B.1.427/B.1.429EpsilonL425R, S13I, W152 CMayor transmisibilidad y leve a moderado escape a la respuesta inmunitaria frente a variantes previasAumento en noviembre-diciembre en California. Escasos casos en países europeos
P.2ZetaE484 KMutaciones compatibles con escape a la respuesta inmunitaria frente a variantes previasBrasil (Río de Janeiro). Casos aislados en otros países, relacionados con viajes
B.1.525EtaE484 K, F888L, 69-70 del, Q677HMutaciones compatibles con escape a la respuesta inmunitaria frente a variantes previasDinamarca, Reino Unido, Países Bajos, Noruega, EE.?UU., Canadá. Relacionados con Nigeria
B.1.526IotaE484 K, A701V D253GMutaciones compatibles con escape a la respuesta inmunitaria frente a variantes previasRápida expansión en área metropolitana de Nueva York
B.1.617.1KappaL452R, P618R, E484QMutaciones relacionadas con un posible aumento de la transmisibilidad y escape a la inmunidadDetectada por primera vez en la India. La mayoría de los casos detectados en otros países son importados
C.37LambdaL452Q, G75V, T76I, F490S, D614G, T859 NMutaciones posiblemente relacionadas con aumento de transmisibilidad y escape a la respuesta inmunitaria frente a variantes previasExpansión en Perú en los meses de mayo y junio. También en otros países sudamericanos como Chile o Argentina

Fuente: Tomada y modificada de: https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov/documentos/COVID19_Actualizacion_variantes_ 20210823.pdf.

Variantes de interés del SARS-CoV-2 Fuente: Tomada y modificada de: https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov/documentos/COVID19_Actualizacion_variantes_ 20210823.pdf. Las mutaciones más relevantes en la actualidad son: N501Y, E484 K y L452R. Se relacionan con una mayor transmisibilidad (N501Y y L452R) y con un cierto grado de escape a la respuesta inmunitaria (E484 K y L452R). En España existe un sistema de vigilancia epidemiológica (SiViEs). La información sobre la prevalencia de las distintas variantes se obtiene a partir de dos fuentes: la secuenciación del genoma para el análisis de las posibles mutaciones y pruebas de cribado mediante PCR (reacción en cadena de la polimerasa) capaces de detectar una o varias mutaciones específicas. Se denominan con letras griegas tras un consenso internacional (seguimiento de variantes OMS) para evitar etiquetas estigmatizantes. Las variantes de mayor impacto (VOC) que se contemplan actualmente son las siguientes:

Variante alfa (B.1.1.7):

Detectada en Reino Unido en septiembre de 2020. Después de un periodo de predominio en Europa y otras localizaciones (Estados Unidos, Israel) su prevalencia se encuentra en descenso en las últimas semanas. Más transmisible que las variantes anteriores, posiblemente más letal, aunque no parece que escape a la inmu-nidad. Se detecta transmisión comunitaria y en forma de brotes. En España, desde el inicio del 2020, aumento progresivo de la incidencia hasta situarse en el 70%; a partir de junio del 2021, descenso progresivo siendo sustituida por la variante delta. En España ha pasado de ser la variante dominante a identificarse mediante marcador SGTF o PCR específica en la semana 32 (9 al 15 de agosto), con datos de 10 CC.?AA., en un rango entre 0,06% y 0,3%.

Variante beta (B.1.351):

Detectada en septiembre de 2020 en Sudáfrica. En Europa representa un porcentaje pequeño de los casos. Es probablemente más transmisible y presenta posibilidad de escape a la respuesta inmunitaria adquirida tras la infección natural o la generada por algunas vacunas. Transmisión comunitaria.

Variante gamma (P1):

Detectada en Brasil en diciembre de 2020. Presente en numerosos países del cono sur americano. En Europa, en menor frecuencia. Aumento de la transmisibilidad, gravedad y escape a la respuesta inmunitaria. En España, en la semana 32 (9 al 15 de agosto), el porcentaje de casos compatibles con las variantes beta o gamma estimados por PCR, con datos de 10 CC.?AA., se encontraba en un rango entre 0% y 0,3%.

Variante delta (B.1.617.2):

Detectada en la India en octubre de 2020. Saltó al Reino Unido siendo mayoritaria en Europa. Mas transmisible y de mayor gravedad clínica. Ligera disminución de la eficacia vacunal. Actualmente, es la variante predominante en España; mediante técnicas de secuenciación genómica (PCR), la frecuencia ha ido aumentando desde su aparición hasta alcanzar cifras entre el 94% y el 100% de las variantes circulantes. En España, ha ido incrementando su porcentaje en los muestreos aleatorios: en la semana 32 (9 al 15 de agosto), con datos de 10 CC.?AA., el porcentaje de casos compatibles estimado por PCR se encontraba entre el 33,7% y el 99,8%. Mediante secuenciación integrada en el sistema de vigilancia, en la semana 31 con datos de 11 CC.?AA. y dos ciudades autónomas, el porcentaje alcanzó un 94,3%. Las medidas de prevención (mascarilla, distancia interpersonal, higiene de manos y ventilación) son eficaces para todas las variantes. Teniendo en cuenta que actualmente la variante delta (VOC) es la variante dominante, ¿qué implicaciones puede tener?: El riesgo general de infección por SARS-CoV-2 relacionado con el aumento esperado en la circulación de la variante delta para la población general se considera bajo para los ciudadanos con pauta completa de vacunación y de alto a muy alto para las personas no vacunadas o con pautas incompletas. Respecto a población vulnerable (mayores de 65 años, inmunodeprimidos, patologías crónicas), el riesgo general de infección por SARS-CoV-2 se considera de bajo a moderado para las subpoblaciones completamente vacunadas y muy alto para las subpoblaciones parcial o no vacunadas. De forma general, respecto a la variante delta, hay un aumento del riesgo de infección para todos los países en todas las situaciones epidemiológicas posibles. Sin la aplicación continuada de las medidas de salud pública y una implementación más rápida de la vacunación completa, se pueden observar fuertes aumentos en nuevas infecciones, hospitalizaciones y muertes. ¿Cuál debe ser la respuesta ante la emergencia de variantes SARS-CoV-2?9, 10. Algunas entidades como la OMS, los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) estadounidenses, el ECDC (European Centre for Disease Prevention and Control) europeo y grupos de expertos plantean las siguientes consideraciones: Reforzar las medidas no farmacológicas. Acelerar la vacunación con pauta completa, poniendo el foco en la población más vulnerable, garantizando la misma a los ciudadanos de países menos favorecidos. Incrementar la detección y vigilancia epidemiológica de nuevas variantes mediante investigación colaborativa. Producción de nuevas vacunas frente a las variantes si fuera necesario, garantizando el acceso equitativo a las mismas. Extremar las precauciones en caso de viajar a zonas donde circule de forma importante una variante de interés para la salud pública. Abordaje del fenómeno social de la fatiga pandémica.

Papel protector de las actuales vacunas para las variantes de SARS-CoV-2

Las nuevas variantes tienen una especial relevancia para la actual estrategia porque se está haciendo un gran esfuerzo para alcanzar altas coberturas de vacunación y pueden condicionar la efectividad para disminuir las complicaciones y restar capacidad como herramienta para controlar y superar la infección y sus complicaciones. Existen casos de infección y enfermedad tras una vacunación completa, lo que indica un riesgo potencial y se deben realizar esfuerzos continuos para prevenir y diagnosticar la infección y caracterizar las variantes en las personas vacunadas. La principal preocupación es que las vacunas autorizadas contra el SARS-CoV-2 pierdan eficacia y efectividad y disminuya su capacidad de prevenir la COVID-19, sus complicaciones, los ingresos hospitalarios y, en última instancia, la mortalidad producida por esta enfermedad. Según van apareciendo nuevas variantes, cuando se hacen predominantes en la población, se han publicado diferentes estudios con datos sobre la eficacia y la efectividad de las vacunas frente a dichas variantes.

Protección de vacunas de ARN mensajero (Pfizer y Moderna) frente a las nuevas variantes del SARS-CoV-2 (tabla 3)

En el estudio de cohortes realizado en EE.?UU. (Clínica Mayo) de enero a julio de 2021, durante el cual las variantes alfa y delta fueron prevalentes, se comparó la efectividad de dos vacunas de ARNm (Moderna y Pfizer) de individuos vacunados y no vacunados de Minnesota (n = 25?589 cada uno) emparejados por edad, sexo, raza, antecedentes de pruebas de PCR anteriores del SARS-CoV-2 y fecha de vacunación completa. Ambas vacunas fueron altamente efectivas durante este período de estudio contra la infección por SARS-CoV-2 y hospitalizaciones asociadas. En julio, con circulación prevalente de variante delta, la efectividad de la vacuna contra la hospitalización se mantuvo alta, pero la efectividad contra la infección fue menor para ambas vacunas, con una reducción más pronunciada para Pfizer. En Florida, que actualmente está experimentando su mayor aumento de infección COVID-19, el riesgo de infección después de la vacunación completa con Moderna fue aproximadamente un 60% menor que después de la vacunación completa con Pfizer [RR: 0,39, intervalo de confianza (IC) al 95%: 0,24-0,62]. Este estudio observacional destaca que si bien ambas vacunas de ARNm COVID-19 protegen fuertemente contra infecciones y enfermedades graves, se justifica una evaluación adicional de los mecanismos subyacentes a las diferencias en su efectividad, como los regímenes de dosificación y la composición de la vacuna. Eficacia de las vacunas ARNm (Pfizer y Moderna) frente a las variantes del SARS-CoV-2 IC: intervalo de confianza al 95%. Fuente: elaboración propia a partir de la bibliografía. En el análisis realizado por Nanduri et al. de 85?593 informes semanales durante el período de circulación de la variante delta, se observó que la efectividad ajustada fue del 53,1% (IC?95%: 49,1-56,7%) y fue similar para las vacunas Pfizer y Moderna. Los hallazgos indican que las vacunas de ARNm brindan protección contra la infección por SARS-CoV-2 entre residentes de hogares de ancianos, pero la efectividad fue menor después de que la variante delta fuera la cepa predominante circulante en EE.?UU., sin diferenciar entre presentaciones asintomáticas y sintomáticas. Esto indica la necesidad de estudios para comprender la protección contra enfermedades graves en los residentes de hogares de ancianos pese a las diferentes medidas de protección. Una opción a considerar es administrar una dosis adicional de la vacuna COVID-19 para residentes de hogares de ancianos y centros de cuidados a largo plazo para optimizar una respuesta inmunitaria protectora. Coincidente con los trabajos previos, Bajema KL et al. encuentran que las vacunas de ARNm de COVID-19 son muy eficaces para prevenir la hospitalización asociada a COVID-19 en la población de veteranos, caracterizados fundamentalmente por ser de edad avanzada y tener una mayor prevalencia de afecciones médicas crónicas que la población general. Los CDC evaluaron la efectividad de las vacunas de ARNm contra la hospitalización asociada con COVID-19 entre 1175 veteranos de EE.?UU. La efectividad general ajustada de la vacuna contra la hospitalización asociada a COVID-19 fue del 86,8% y fue similar antes (del 1 de febrero al 30 de junio) y durante (del 1 de julio al 6 de agosto) con predominio de la variante delta (84,1% versus 89,3%, respectivamente), lo que indica la necesidad de realizar evaluaciones adicionales de la eficacia de la vacuna entre varios grupos de edad. Durante el periodo del 14 de diciembre de 2020 al 14 de agosto de 2021, la vacunación completa con vacunas COVID-19 fue un 80% efectiva para prevenir la infección por SARS-CoV-2, confirmada por RT-PCR entre los trabajadores de primera línea, reafirmando el beneficio protector de la vacunación completa a través de las olas pandémicas de COVID-19 en EE.?UU. Sin embargo, la efectividad pasó del 91% antes del predominio de la variante delta del SARS-CoV-2 al 66% desde que la variante delta del SARS-CoV-2 se volvió predominante en los sitios de estudio de la cohorte HEROES-RECOVER. Esta tendencia debe interpretarse con precaución porque la efectividad vacunal podría disminuir a medida que pasa el tiempo desde la administración de la pauta vacunal. Aunque estos hallazgos sugieren una reducción moderada en la efectividad de las vacunas COVID-19 para prevenir la infección, la reducción sostenida de dos tercios en el riesgo de infección subraya la importancia y los beneficios continuos de la vacunación COVID-19.

Protección de las vacunas de vectores (Vaxzevria de AstraZeneca y COVID-19 Vaccine Janssen) frente a las nuevas variantes del virus SARS-CoV-2

La eficacia de la vacuna Vaxzevria frente a las nuevas variantes se presenta en la tabla 4 . Aunque existen pocos datos, se puede decir que la eficacia frente a la variante alfa, con dos dosis para prevenir la COVID sintomática, se mantiene entre el 70% y el 75%; frente a la variante delta, un 67%, y según datos publicados por el Instituto Canadiense, a los 21 días de la primera dosis alcanza una efectividad del 90% para prevenir la hospitalización y la mortalidad causados por la variante alfa, y del 82% y el 87% de las hospitalizaciones y mortalidad provocados por las variantes beta/gamma y delta, respectivamente18, 19, 20, 21, 22.
Tabla 4

Eficacia de la vacuna AstraZeneca (Vaxzevria) frente a las variantes del SARS-CoV-2

EstudiosVariante alfaVariante betaVariante gammaVariante delta
Bernal JL, et al.19COVID sintomáticaCOVID sintomática
1 dosis1 dosis
48,7 (IC?95%: 45,5-51,7)30,7 (IC?95%: 25,2-35,7)
2 dosis2 dosis
74,5 (IC?95%: 68,4-79,4)67,0 (IC?95%: 61,3-71,8)
Emary KRW, et al.20COVID sintomática
70,4 (IC?95%: 43,6-84,5)
Canada21(21 días tras 1.ª dosis)COVID sintomáticaCOVID sintomáticaCOVID sintomática
72 (IC?95%: 68-76)50 (IC?95%: 27-66)
70 (IC?95%: 52-81)Hospitalización/muertes
Hospitalización/muertesHospitalización/muertes
90 (IC?95%: 86-93)82 (IC?95%: 61-92)87 (IC?95%: 56-96)

IC: intervalo de confianza al 95%. Fuente: elaboración propia a partir de la bibliografía.

Eficacia de la vacuna AstraZeneca (Vaxzevria) frente a las variantes del SARS-CoV-2 IC: intervalo de confianza al 95%. Fuente: elaboración propia a partir de la bibliografía. Según datos publicados de Sudáfrica, la efectividad de la vacuna para prevenir la enfermedad leve/moderada por la variante beta fue del 10,4% y los resultados no fueron estadísticamente significativos, motivo por el cual se suspendió la vacunación con Vaxzevria en este país. Los datos publicados sobre la efectividad de la vacuna de Janssen frente a las nuevas variantes son escasos y se presentan en la tabla 5 . Frente a la variante beta, predominante en Sudáfrica, la vacuna alcanza a los 28 días de la única dosis una eficacia del 64% para prevenir la COVID moderada/grave y sube al 81,7% para prevenir la COVID grave/crítica. Aunque hay pocos datos, estos resultados son esperanzadores por tratarse de una vacuna de dosis única y de distribución y almacenaje más sencillos que con las vacunas basadas en la tecnología de ARN mensajero.
Tabla 5

Eficacia de la vacuna de Janssen frente a las diferentes variantes del SARS-CoV-2

EstudiosVariante beta (porcentaje de eficacia vacunal)
Sudáfrica23Enfermedad moderada/graveEnfermedad grave/crítica
Tras 14 días52,0% (IC?95%: 30,2-67,4)73,1% (IC?95%: 40-89,6)
Tras 28 días64,0% (IC?95%: 41,1-78,6)81,7% (IC?95%: 46,1-95,4)

IC: intervalo de confianza al 95%. Fuente: elaboración propia a partir de la bibliografía.

Eficacia de la vacuna de Janssen frente a las diferentes variantes del SARS-CoV-2 IC: intervalo de confianza al 95%. Fuente: elaboración propia a partir de la bibliografía.

La COVID-19 persistente: el desafío silencioso de la pandemia

La sintomatología tras la infección del virus SARS-CoV-2 es un cuadro de infección respiratoria aguda junto a otros síntomas y evolución diversa; desde formas asintomáticas a cuadros menos frecuentes, pero potencialmente graves. Con el avance de la pandemia se han descrito tanto manifestaciones clínicas como alteraciones biológicas y lesiones orgánicas que persisten en el tiempo, incluso semanas y meses tras la resolución de la infección vírica. Se han propuesto varios nombres para definir la persistencia de la sintomatología: síndrome COVID crónica, secuelas tardías de COVID-19, COVID larga, COVID a largo plazo, síndrome pos-COVID, COVID-19 postaguda y secuelas postagudas de infección por SARS-CoV-2. La denominación consensuada es la de COVID persistente (CP) o Long COVID (LC)25, 26. Se ha adoptado la denominación de COVID persistente o Long COVID al complejo sintomático multiorgánico que afecta a pacientes que han padecido COVID 19, independientemente de tener o no la confirmación diagnóstica de laboratorio, que permanece tras la fase aguda de la enfermedad más allá de 4 y hasta de 12 semanas con síntomas que persisten en el tiempo y no se justifican por otras patologías. Se deben diferenciar síntomas persistentes de síntomas previos a la infección que posteriormente se agravan, síntomas relacionados con secuelas debidas a infección grave que ha requerido ingreso en unidades de críticos, o síntomas que aparecen tras un tiempo asintomático. En la fig. 1 se representan estas situaciones.
Fig. 1

Representación gráfica de las manifestaciones clínicas tras la infección por SARS-CoV-2. Tomada de: Manifestaciones persistentes de la Covid-19. Guía De Práctica Clínica. Societat Catalana de Medicina Familiar i Comunitària (CAMFiC). Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC).

Representación gráfica de las manifestaciones clínicas tras la infección por SARS-CoV-2. Tomada de: Manifestaciones persistentes de la Covid-19. Guía De Práctica Clínica. Societat Catalana de Medicina Familiar i Comunitària (CAMFiC). Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC). Un estudio en Reino Unido con más de 4 millones de pacientes encuestados concluye que un 10% tuvo síntomas de CP/LC durante un mes, y el 1,5-2% incluso después de 3 meses. Y afecta más a las mujeres que a los hombres. Una de cada 5 personas tiene algún síntoma tras 5 semanas de la infección y 1 de cada 10 personas mantiene algún síntoma tras 12 semanas (tabla 6 )26, 27, 28, 29.
Tabla 6

Caracterización sintomática de la COVID-persistente

EstudioTipo de paciente y seguimientoPacientes con más de 1 síntoma persistenteSíntomas más frecuentes descritos
Estudio Michigan. EE.?UU.Pacientes hospitalizados, a los 2 meses32,6%• Disnea, 22,9%
• Tos, 15,4%
• Anosmia/ageusia, 13,1%
Estudio italianoPacientes hospitalizados, a los 2 meses87,4%• Fatiga, 53,1%
• Disnea, 43,4%
• Artralgia, 27,3%
• Dolor torácico, 21,7%
• Disminución de la calidad de vida (EuroQol), 44,1%
Estudio de FranciaPacientes hospitalizados no críticos, a los 2 meses66%
Estudio de Reino UnidoPacientes hospitalizados, a los 3 meses74%
Estudio de Colorado (NoCo-COBIO)30Pacientes hospitalizados y no hospitalizados hasta 8 meses93% pacientes hospitalizados• Fatiga
23% de los no hospitalizados• Anosmia
• Ageusia
• Intolerancia al ejercicio
• Disfunción cognitiva
Estudio de EspañaPacientes hospitalizados, a los 3 meses50,9%• Fatiga, 34,8%
(Moreno-Pérez et al.)• Disnea, 34,4%
• Anosmia/ageusia, 21,4%
• Tos, 21,3%
• Artralgias y mialgias, 19,6%
• Cefalea, 17,8%
• Diarrea, 10,5%
Estudio de Wuhan (China)Pacientes hospitalizados, a los 6 meses76%• Fatiga/debilidad muscular, 63%
• Insomnio, 26%
• Ansiedad/depresión, 23%
Estudio ANCOHVID. Granada (España)28Pacientes hospitalizados, con seguimiento de 6 meses63,9%• Respiratorios, 42,0%
• Sistémicos, 36,1%
• Digestivos, 26,2%
• Neurológicos, 20,8% (cefalea, más en mujeres)
• Salud mental, 12,2%
• Dermatológicos, 9,3%
• Infecciosos, 7,9%
• Cardiovasculares, 5,8%
• Oftalmológicos, 4,6%
• Nefrológicos, 4,5%
• Hematológicos, 4,4%
• Urológicos, 4,3%
Metanálisis EE.?UU.Pacientes ambulatorios y hospitalizados con seguimiento de semanas y meses80%• Fatiga, 58% (más en mujeres)
(López-León, S. et al.)29• Cefalea, 44%
• Trastorno de la atención, 27%
• Caída del cabello, 25% (más en mujeres)
• Disnea, 24% (más en mujeres)

Fuente: elaboración propia a partir de Nabaldian A et al..

Caracterización sintomática de la COVID-persistente Fuente: elaboración propia a partir de Nabaldian A et al.. También aumenta el riesgo de desarrollar CP/LC: La gravedad de la enfermedad aguda (ingreso en unidad de cuidados intensivos, necesidad de ventilación mecánica no invasiva e invasiva). Comorbilidades respiratorias previas. Obesidad. Edad avanzada. Sexo femenino. Actualmente, no se dispone de un tratamiento específico para la CP/LC. Se propone un tratamiento global y sintomático cuando sea posible.

Relación entre la COVID-19 persistente y la vacunación (tabla 7)

Las vacunas frente al SARS-CoV-2 son una importante estrategia preventiva para la CP/LC, ya que han demostrado prevenir con alta efectividad la infección grave y los ingresos hospitalarios por COVID 19, y dado que la gravedad de la infección es un factor de riesgo para la CP/LC, prevenir la infección grave es un primer paso para prevenir la CP/LC. Relación entre los síntomas de la COVID persistente y la vacunación Fuente: elaboración propia a partir de la bibliografía. En una encuesta realizada en España sobre los efectos de la vacunación contra la COVID-19 en afectados por CP/LC, un 55% de los encuestados afirmaba seguir sin cambios en sus síntomas de CP/LC tras la vacunación, un 26% había mejorado y el 18% refería empeoramiento sin aclarar si eran síntomas persistentes o efectos secundarios achacables a la vacunación (https://isanidad.com/189870/el-26-de-los-pacientes-con-covid-persistente-mejora-con-la-vacuna-pero-un-18-empeoro-su-sintomatologia/). En un estudio realizado en Reino Unido se ha evidenciado que la probabilidad de tener síntomas más allá de 28 días tras la infección se reduce al 50% cuando se tiene la pauta vacunal completa. Igualmente, con la pauta de vacunación completa se reduce la probabilidad de tener más de cinco síntomas en la primera semana tras la infección en un 31% y se reduce la probabilidad de hospitalización en un 71%, redundando en la disminución de la probabilidad de CP/LC al disminuir ambos factores de riesgo para su desarrollo. Una encuesta internacional realizada en Reino Unido en marzo de 2021 a unos 900 pacientes, que recopiló a través de redes sociales los síntomas en pacientes con CP/LC desde hacía más de 7 meses y sus modificaciones tras recibir la pauta de vacunación frente al SARS-CoV-2, concluyó que aproximadamente en el 57% de los participantes mejoraron los síntomas, un 24,6% se mantuvo sin cambios y un 18,7% había empeorado. Evaluando cada síntoma tras la vacunación, todos habían mejorado en promedio. Valorando según el tipo de vacuna recibida, con las vacunas de adenovirus la mejoría fue del 22,6%, con Comirnaty un 24,4%, y con Moderna, un 31,0%. En cada síntoma, Moderna tuvo un impacto más positivo y fue particularmente más beneficioso que las de adenovirus para síntomas como fatiga, confusión mental, mialgia, síntomas gastrointestinales y disfunción autonómica. En otra serie de casos, de 163 pacientes de COVID hospitalizados en Reino Unido y que permanecían sintomáticos pasados 8 meses, valorados con escalas de calidad de vida y bienestar mental, se ha encontrado que de los 159 síntomas descritos de CP/LC el 71,1% permanecía sin cambios, el 23,2% había mejorado y el 5,6% había empeorado tras la vacunación. No se encontraron diferencias significativas entre las dos vacunas estudiadas, Comirnaty y Vaxzevria. Tampoco parece que el CP/LC se asocie con mayor incidencia de efectos adversos tras la vacunación. La explicación a la mejoría de los síntomas de LC/CP tras la vacunación no está definida todavía, pero una teoría sería que la vacunación contrarresta la desregulación inmunológica relacionada con la persistencia sintomática.

¿Se deben vacunar las personas con la COVID-19 persistente?

Diferentes organismos de salud pública internacionales, CDC estadounidenses, canadienses e ingleses enfatizan que tener COVID-19 persistente no supone una contraindicación para la vacunación. El Ministerio de Sanidad de España, en la Actualización 8 de la Estrategia de Vacunación frente a COVID 19 concluye que no está claro el potencial beneficio de la vacunación en las personas con CP/LC, aunque no parece empeorar el curso de la enfermedad e incluso podría mejorar. Por ello, se recomienda la vacunación (con una o dos dosis según edad) cuando les corresponda por grupo de población, e independientemente del tiempo desde el diagnóstico.

Enlaces electrónicos de interés

Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias. Publican informes actualizados sobre la situación epidemiológica de las variantes del SAR-CoV-2 en España. Disponible en: https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov/documentos/COVID19_Actualizacion_variantes_20210823.pdf OMS. Seguimiento de las variantes. Información mundial sobre las variantes del coronavirus. Disponible en: https://www.who.int/es/activities/tracking-SARS-CoV-2-variants. ECDC. Centro Europeo para la prevención y control de enfermedades. Datos sobre variantes de SARS-CoV-2 en la UE/EEE. Disponible en: https://www.ecdc.europa.eu/en/publications-data/data-virus-variants-covid-19-eueea. CDC. Centros parar el control de enfermedades. EE.UU. Información importante acerca de las variantes. Disponible en: https://espanol.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/variants/variant.html.
Tabla 3

Eficacia de las vacunas ARNm (Pfizer y Moderna) frente a las variantes del SARS-CoV-2

EstudiosVariante alfaVariante betaVariante gammaVariante delta
Puranik A et al.14Infección COVID 19Infección COVID 19
Moderna: 86% (IC?95%: 81-90,6); Pfizer: 76% (IC?95%: 69-81)Moderna: 76% (IC?95%: 58-87); Pfizer: 42% (IC?95%: 13-62)
HospitalizacionesHospitalizaciones
Moderna: 91,6 (IC?95%: 81-97); Pfizer: 85 (IC?95%: 73-93)Moderna: 81% (IC?95%: 33-96,3); Pfizer: 75% (IC?95%: 24-93,9)
Nanduri S et al.15COVID sintomática y asintomática
Pfizer y Moderna: 53,1% (IC?95%: 49,1-56,7)
Bajema KL16COVID sintomática y asintomáticaCOVID sintomática y asintomática
Pfizer y Moderna
Pfizer y ModernaEfectividad global: 79,8% (IC?95%: 67,7-87,4) entre los adultos > 65 años; 95,1% (IC?95%: 89,1-97,8) entre 18 y 64 años
Efectividad global: 79,8% (IC?95%: 67,7-87,4) entre los adultos > 65 años; 95,1% (IC?95%: 89,1-97,8) entre 18 y 64 años
Hospitalización/muertesHospitalización/muertes
Fowlkes A17Pfizer y Moderna: 84,1 (IC?95%: 80,4-91,1)Pfizer y Moderna: 89,3 (IC?95%: 56-96)COVID en trabajadores primera línea
66% (IC?95%: 26-84)

IC: intervalo de confianza al 95%. Fuente: elaboración propia a partir de la bibliografía.

Tabla 7

Relación entre los síntomas de la COVID persistente y la vacunación

Estudios e investigaciones sobre COVID persistente y vacunasResultados obtenidos y recomendaciones
Encuesta sobre los efectos de la vacunación contra la COVID-19 en afectados por Long COVID, realizada por la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) y por el colectivo de afectados Long COVID Acts• Incluye datos desde marzo hasta el 6 de junio de 2021
• 273 participantes:
–55% sin cambios en sus síntomas LC/CP tras la vacunación
–26% mejoraron síntomas
–18% empeoraron (sin clarificar si eran síntomas persistentes o efectos secundarios achacables a la vacunación)
Antonelli M et al. Estudio de casos y controles en Reino Unido30Teniendo la pauta vacunal completa se observan reducciones de:
• 50% de la probabilidad de tener síntomas persistentes más allá de 28 días
• 31% de experimentar más de 5 síntomas en la primera semana tras la infección
• 71% la probabilidad de hospitalización
Los dos últimos considerados factores de riesgo para desarrollar COVID persistente
Sherwood O et al. Encuesta internacional realizada en marzo de 2021 que incluyó a unos 900 pacientes y llevada a cabo en Reino Unido recopilando a través de redes sociales los síntomas en pacientes con COVID persistente desde hacía más de 7 meses y sus modificaciones tras recibir la pauta de vacunación31.• 57% mejoraron los síntomas
• 24,6% no refieren cambios
• 18,7% había empeorado
Evaluando cada síntoma tras la vacunación todos habían mejorado en promedio
Según el tipo de vacuna recibido:
• Vacunas de adenovirus, mejoría en un 22,6%
• Vacunas de ARNm:
–Con Comirnaty, un 24,4%
–Con Moderna, un 31,0%.
En cada síntoma, Moderna tuvo un impacto más positivo y fue particularmente más beneficioso que las de adenovirus para síntomas como fatiga, confusión mental, mialgia, síntomas gastrointestinales y disfunción autonómica
Arnold DT et al. Serie de casos de 163 pacientes de COVID hospitalizados en Reino Unido y que permanecían sintomáticos pasados 8 meses, valorados con escalas de calidad de vida y bienestar mental32Se describen variaciones de 159 síntomas de CP/LC tras la vacunación:
• 71,1% permanecía sin cambios
• 23,2% había mejorado
• 5,6% había empeorado
No se encontraron diferencias significativas entre las dos vacunas estudiadas, Comirnaty y Vaxzevria
Raw R, Kelly C, Rees J et al33Concluye que parece que el CP/LC no se asocia con mayor incidencia de efectos adversos tras la vacunación
Datos sobre seguridad vacunal
Estudio de Mishra P, Bruiners N, Ukey R, et al34. Establece una hipótesis para explicar la mejoría de los síntomas LC/CP tras la vacunaciónLa vacunación podría contrarrestar la desregulación inmunológica relacionada con la persistencia sintomática

Fuente: elaboración propia a partir de la bibliografía.

  15 in total

1.  Sequelae, persistent symptomatology and outcomes after COVID-19 hospitalization: the ANCOHVID multicentre 6-month follow-up study.

Authors:  Álvaro Romero-Duarte; Mario Rivera-Izquierdo; Inmaculada Guerrero-Fernández de Alba; Marina Pérez-Contreras; Nicolás Francisco Fernández-Martínez; Rafael Ruiz-Montero; Álvaro Serrano-Ortiz; Rocío Ortiz González-Serna; Inmaculada Salcedo-Leal; Eladio Jiménez-Mejías; Antonio Cárdenas-Cruz
Journal:  BMC Med       Date:  2021-05-20       Impact factor: 8.775

2.  Vaccine Breakthrough Infections with SARS-CoV-2 Variants.

Authors:  Ezgi Hacisuleyman; Caryn Hale; Yuhki Saito; Nathalie E Blachere; Marissa Bergh; Erin G Conlon; Dennis J Schaefer-Babajew; Justin DaSilva; Frauke Muecksch; Christian Gaebler; Richard Lifton; Michel C Nussenzweig; Theodora Hatziioannou; Paul D Bieniasz; Robert B Darnell
Journal:  N Engl J Med       Date:  2021-04-21       Impact factor: 91.245

3.  We shouldn't worry when a virus mutates during disease outbreaks.

Authors:  Nathan D Grubaugh; Mary E Petrone; Edward C Holmes
Journal:  Nat Microbiol       Date:  2020-04       Impact factor: 17.745

4.  Safety and Efficacy of Single-Dose Ad26.COV2.S Vaccine against Covid-19.

Authors:  Jerald Sadoff; Glenda Gray; An Vandebosch; Vicky Cárdenas; Georgi Shukarev; Beatriz Grinsztejn; Paul A Goepfert; Carla Truyers; Hein Fennema; Bart Spiessens; Kim Offergeld; Gert Scheper; Kimberly L Taylor; Merlin L Robb; John Treanor; Dan H Barouch; Jeffrey Stoddard; Martin F Ryser; Mary A Marovich; Kathleen M Neuzil; Lawrence Corey; Nancy Cauwenberghs; Tamzin Tanner; Karin Hardt; Javier Ruiz-Guiñazú; Mathieu Le Gars; Hanneke Schuitemaker; Johan Van Hoof; Frank Struyf; Macaya Douoguih
Journal:  N Engl J Med       Date:  2021-04-21       Impact factor: 176.079

5.  Risk factors and disease profile of post-vaccination SARS-CoV-2 infection in UK users of the COVID Symptom Study app: a prospective, community-based, nested, case-control study.

Authors:  Michela Antonelli; Rose S Penfold; Jordi Merino; Carole H Sudre; Erika Molteni; Sarah Berry; Liane S Canas; Mark S Graham; Kerstin Klaser; Marc Modat; Benjamin Murray; Eric Kerfoot; Liyuan Chen; Jie Deng; Marc F Österdahl; Nathan J Cheetham; David A Drew; Long H Nguyen; Joan Capdevila Pujol; Christina Hu; Somesh Selvachandran; Lorenzo Polidori; Anna May; Jonathan Wolf; Andrew T Chan; Alexander Hammers; Emma L Duncan; Tim D Spector; Sebastien Ourselin; Claire J Steves
Journal:  Lancet Infect Dis       Date:  2021-09-01       Impact factor: 25.071

6.  Previous COVID-19 infection, but not Long-COVID, is associated with increased adverse events following BNT162b2/Pfizer vaccination.

Authors:  Rachael Kathleen Raw; Clive Anthony Kelly; Jon Rees; Caroline Wroe; David Robert Chadwick
Journal:  J Infect       Date:  2021-05-29       Impact factor: 38.637

7.  Efficacy of ChAdOx1 nCoV-19 (AZD1222) vaccine against SARS-CoV-2 variant of concern 202012/01 (B.1.1.7): an exploratory analysis of a randomised controlled trial.

Authors:  Katherine R W Emary; Tanya Golubchik; Parvinder K Aley; Cristina V Ariani; Brian Angus; Sagida Bibi; Beth Blane; David Bonsall; Paola Cicconi; Sue Charlton; Elizabeth A Clutterbuck; Andrea M Collins; Tony Cox; Thomas C Darton; Christina Dold; Alexander D Douglas; Christopher J A Duncan; Katie J Ewer; Amy L Flaxman; Saul N Faust; Daniela M Ferreira; Shuo Feng; Adam Finn; Pedro M Folegatti; Michelle Fuskova; Eva Galiza; Anna L Goodman; Catherine M Green; Christopher A Green; Melanie Greenland; Bassam Hallis; Paul T Heath; Jodie Hay; Helen C Hill; Daniel Jenkin; Simon Kerridge; Rajeka Lazarus; Vincenzo Libri; Patrick J Lillie; Catherine Ludden; Natalie G Marchevsky; Angela M Minassian; Alastair C McGregor; Yama F Mujadidi; Daniel J Phillips; Emma Plested; Katrina M Pollock; Hannah Robinson; Andrew Smith; Rinn Song; Matthew D Snape; Rebecca K Sutherland; Emma C Thomson; Mark Toshner; David P J Turner; Johan Vekemans; Tonya L Villafana; Christopher J Williams; Adrian V S Hill; Teresa Lambe; Sarah C Gilbert; Merryn Voysey; Maheshi N Ramasamy; Andrew J Pollard
Journal:  Lancet       Date:  2021-03-30       Impact factor: 79.321

8.  Effectiveness of Covid-19 Vaccines against the B.1.617.2 (Delta) Variant.

Authors:  Jamie Lopez Bernal; Nick Andrews; Charlotte Gower; Eileen Gallagher; Ruth Simmons; Simon Thelwall; Julia Stowe; Elise Tessier; Natalie Groves; Gavin Dabrera; Richard Myers; Colin N J Campbell; Gayatri Amirthalingam; Matt Edmunds; Maria Zambon; Kevin E Brown; Susan Hopkins; Meera Chand; Mary Ramsay
Journal:  N Engl J Med       Date:  2021-07-21       Impact factor: 91.245

View more

北京卡尤迪生物科技股份有限公司 © 2022-2023.