| A: Analgesia como prioridad en el paciente COVID-19El dolor como causa importante de deliriumEn los pacientes afectados por la COVID-19, la monitorización continua del dolor se ve dificultada por factores como el aislamiento, la sobrecarga de trabajo o la falta de experiencia del personal nuevo, entre otrosLa analgesia debe ser una prioridad y el dolor ha de presuponerse en todos los pacientes. Es recomendable anticiparse a este y realizar una evaluación, siempre que sea posible, sobre todo en pacientes con un SDRA grave, sedación profunda, bloqueo neuromuscular o decúbito prono | 1. Intentar una monitorización frecuente del dolor (al menos cada 8 h) a pesar de la existencia de barreras• Pacientes comunicativos: escalas numéricas• Pacientes no comunicativos: escalas conductuales (ESCID, CPOT, BPS)• RASS −4/−5: métodos objetivos (ANI®/NOL® o videopupilometría)2. Fármacos:• Opioides como fármaco de elección• En pacientes con administraciones prolongadas de opioides, en los que sea necesario un aumento progresivo de la dosis, considerar la aparición de fenómenos de tolerancia• Hacer uso de estrategias de analgesia multimodal que ayuden a reducir la dosis de opioides, disminuyan sus efectos secundarios y los fenómenos de tolerancia• Identificar y tratar el dolor neuropático (gabapentina, carbamazepina o pregabalina), frecuente en los pacientes con COVID-19 debido a la posible invasión viral de los nervios periféricos, la inmovilización prolongada y el uso del decúbito prono• Evitar, en la medida de lo posible, el uso de AINE por su asociación con fenómenos de coagulopatía y disfunción plaquetaria, fracaso renal y por sus efectos deletéreos sobre las prostaglandinas3. Considerar intervenciones no farmacológicas para reducir el dolor y ahorrar opiodes (masajes, musicoterapia, y técnicas de relajación) |
| B: Búsqueda diaria de una sedación cooperativa y de una liberación de la VMEvitar el uso de una sedación profunda de forma sistemática en todos los pacientes con la COVID-19 en VMEn casos es los que sea imprescindible el empleo de una sedación profunda, asociada o no a BNM, se recomienda una reevaluación diaria de la necesidad de estas medidas y el empleo de una monitorización objetiva que evite fenómenos de infra- o de sobresedación | 1. Realizar una monitorización de la sedación al menos tres veces al día:• Escalas: RASS o SAS• En sedación profunda (RASS −4/−5) y BNM se recomienda la monitorización con BIS® (valores objetivo 40-60) de cara a evitar fenómenos de infra- o de sobresedación2. Establecer objetivos diarios de profundidad de sedación, adaptados a la situación clínica del paciente, priorizando la consecución de una sedación cooperativa/dinámica (RASS −2/−3) y reservando la sedación profunda solo para pacientes con SDRA grave o necesidad de BNM.3. Empleo de estrategias de sedación dinámicas y secuenciales |
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| C: Adecuada elección de fármacos analgésicos y sedantesEn la medida de lo posible, se recomienda evitar el uso de benzodiacepinas y emplear fármacos de vida media corta (dexmedetomidina, remifentanilo, propofol) buscando una sedación dinámica y secuencial y una pronta liberación de la VM | 1. Priorizar el empleo de propofol en sedación profunda y de dexmedetomidina/remifentanilo o propofol en sedación moderada/ligera según las necesidades de los enfermos2. Los pacientes afectados por la COVID-19 pueden desarrollar una tormenta citoquínica que se asemeja a la linfohistiocitosis hemofagocítica y origina un aumento de los niveles de triglicéridos. Algunos autores aconsejan tolerar niveles de triglicéridos de hasta 800 μg/dl antes de la retirada del propofol3. Valorar el uso de la sedación inhalatoria (preferiblemente isofluorane por la posibilidad de empleo más prolongado con menos efectos secundarios), en sedación profunda o en cuadros de sedación difícil, debido a sus tiempos cortos de despertar, falta de acumulación, ahorro de fármacos sedantes y opioides y a sus posibles menores efectos sobre la función cognitiva a largo plazo. Aunque los datos son aún escasos, la sedación inhalatoria parece asociarse con propiedades antiinflamatorias y dar lugar a una disminución de la resistencia en la vía aérea y a una vasodilatación pulmonar, con mejora de la relación ventilación/perfusión de los pacientes afectados por un SDRA4. Considerar el empleo de quetamina como fármaco adyuvante en sedación difícil o en pacientes con broncoespasmo refractario |
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| D: Diagnosticar, prevenir y tratar el deliriumPriorizar la identificación del deliriumFavorecer el empleo de las estrategias de prevención que permitan iniciar un tratamiento precoz, disminuir la duración del delirium y mejorar el pronóstico de estos pacientes a corto y largo plazo | 1. Realizar una monitorización del delirium mediante escalas al ingreso, diariamente y siempre que haya un cambio en el estado mental del paciente:• CAM-ICU• ICDSC2. Establecer medidas preventivas de delirium en todos los pacientes:Medidas no farmacológicas (fig. 1)Medidas farmacológicas: evitar o reducir al máximo las dosis de fármacos sedantes, hipnóticos y anticolinérgicos3. Aplicar un tratamiento precoz con especial énfasis en las medidas no farmacológicas (fig. 1).4. Monitorizar con frecuencia el QT, ya que la asociación de algunos fármacos empleados en el tratamiento de la COVID-19 junto con opioides, haloperidol y metadona pueden prolongar el QTc. |
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| E: Favorecer la rehabilitación y la movilización precozLa inmovilización como factor de riesgo independiente de deliriumIniciar una rehabilitación precoz para evitar alteraciones cognitivas a largo plazo.Incorporar un fisioterapeuta al SIM | 1. Fisioterapia pasiva en pacientes en sedación profunda2. Fisioterapia respiratoria y de extremidades en cuanto la situación clínica lo permita |
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| F: Implicación de las familias en el cuidado y recuperación de los pacientesLa familia como pieza clave en la prevención de delirium y del deterioro cognitivo a largo plazo | 1. Elaborar protocolos específicos de visitas familiares, adaptados de forma dinámica a la evolución de la pandemia y a la normativa vigente2. Adoptar, siempre que sea posible, políticas flexibles de visitas, pero que, al mismo tiempo, minimizen el riesgo de contagio de pacientes, familiares y profesionales, facilitando equipos de protección individual (EPIs) a familiares y/o cuidadores y entrenándolos en el uso de los mismos3. En los casos en los que el acompañamiento presencial no es posible (por ej: cuarentenas) buscar otras alternativas que posibiliten la comunicación entre pacientes y familiares, tales como videoconferencias, cartas, correos electrónicos, llamadas telefónicas, etc.4. Priorizar siempre el acompañamiento familiar, con EPIs adecuados, en pacientes al final de la vida |
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| R: Adaptar el respirador al paciente y no el paciente al respiradorNo presuponer que todos los pacientes con VM necesitan sedación profunda y relajación muscular | 1. Emplear estrategias de VM que eviten o minimicen las asincronías2. Hacer uso de una modalidad de ventilación espontánea con soporte en cuanto la situación clínica lo permita3. Evitar, en la medida de lo posible, la sedación profunda y el BNM continuado |