Alicia Calvo-Fernández1,2, Jaume Marrugat2,3,4,5, Beatriz Vaquerizo1,2,5,6. 1. Servicio de Cardiología, Hospital del Mar, Barcelona, España. 2. Departamento de Medicina, Universidad Autónoma de Barcelona, Barcelona, España. 3. Centro de Investigaciones Biomédicas en Red Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP), España. 4. Epidemiología y Genética Cardiovascular, Grupo REGICOR, Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM), Barcelona, España. 5. Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM), Hospital del Mar, Barcelona, España. 6. Grupo de Investigación en Enfermedades del Corazón (GREC), Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM), Barcelona, España.
Sr. Editor:Hemos leído con interés la carta de Alcaide et al. en la que se comenta nuestro trabajo sobre marcadores de daño miocárdico en el pronóstico de la COVID-19. Agradecemos a los autores las observaciones y los comentarios aportados.Estamos de acuerdo en la importancia de poder identificar de manera precoz a los pacientes con mayor riesgo. Este fue uno de los motivos que impulsó nuestro estudio. El daño miocárdico en los pacientes con COVID-19 probablemente esté relacionado con la situación de inflamación y estrés oxidativo, además del desequilibrio entre la demanda y el aporte de oxígeno en el miocardio. La elevación de la fracción aminoterminal del propéptido natriurético cerebral (tipo B) (NT-proBNP) se ha observado también, aunque de manera menos extensa en la literatura, en los pacientes con COVID-19 en formas graves. Nuestro estudio fue uno de los primeros en apuntarlo, y otros trabajos posteriores han presentado resultados similares. Se sospecha que esta elevación está causada por una combinación de deterioro hemodinámico, estrés en la pared miocárdica, inflamación e isquemia miocárdica. Sin embargo, no hemos encontrado ningún estudio publicado que haya demostrado falta de asociación entre cifras de NT-proBNP más altas y peor pronóstico de la COVID-19.En nuestro trabajo se halló un elevado valor predictivo negativo de las elevaciones de troponina T y NT-proBNP en referencia a la mortalidad a 30 días (el 97,88 y el 98,14% respectivamente) y a 50 días. El valor predictivo negativo fue también alto para el compuesto de mortalidad y ventilación mecánica, aunque inferior (el 91,94 y el 91,27% respectivamente). El grupo de mortalidad + ventilación mecánica incluye a pacientes graves, pero con supervivencia de parte de ellos. En este caso, el valor predictivo negativo es menor que el del grupo de mortalidad. En la tabla 1 del material adicional se muestra que las prevalencias de troponina T y NT-proBNP elevadas disminuye a medida que disminuye la gravedad de la infección.En cuanto a las limitaciones de nuestro estudio, somos conscientes de ellas y por ese motivo se enumeraron en el trabajo: a) el estudio se realizó entre febrero y abril de 2020, y en ese momento se realizaban pruebas de detección molecular de SARS-CoV-2 en los centros hospitalarios, por lo que se incurre en un sesgo de selección; para intentar paliar este sesgo, incluimos en el estudio a los pacientes derivados a hospitalización domiciliaria; b) pese a ser un estudio unicéntrico, otros estudios posteriores (con mayor tamaño muestral y realizados en otras zonas geográficas) han presentado resultados similares, y c) los tratamientos farmacológicos se recogieron en la tabla 2 del artículo, y se observó una mayor prevalencia de tratamiento con antibióticos, corticoides sistémicos y heparinas de bajo peso molecular en los pacientes con troponina T y NT-proBNP elevadas. A pesar de ello, estos pacientes presentaron peor pronóstico a corto plazo.
FINANCIACIÓN
No se ha recibido financiación.
CONTRIBUCIÓN DE LOS AUTORES
A. Calvo-Fernández contribuyó a la redacción del artículo. J. Marrugat y B. Vaquerizo contribuyeron a la revisión y corrección del artículo.
Authors: Juan Caro-Codón; Juan R Rey; Antonio Buño; Angel M Iniesta; Sandra O Rosillo; Sergio Castrejon-Castrejon; Laura Rodriguez-Sotelo; Luis A Martinez; Irene Marco; Carlos Merino; Lorena Martin-Polo; Jose M Garcia-Veas; Marcel Martinez-Cossiani; Luis Gonzalez-Valle; Alicia Herrero; Esteban López-de-Sa; Jose L Merino Journal: Eur J Heart Fail Date: 2021-02-01 Impact factor: 17.349