Literature DB >> 33781578

More difficult still: Treating severe rapidly progressive glomerulonephritis in the context of COVID-19 pneumonia.

Juan A Martín Navarro1, Melissa Cintra Cabrera2, Fabio Lucca Proccacini2, Jorge Muñoz Rodríguez3, David Roldán Cortés3, Rafael Lucena Valverde2, Mayra Ortega Díaz2, Marta Puerta Carretero2, Juana Gil Herrera4, Maria Teresa Jaldo Rodríguez2, Marta Albalate Ramón2, Elena Corchete Prats2, Laura Medina Zahonero2, Patricia de Sequera Ortiz2, Roberto Alcázar Arroyo2.   

Abstract

We present the case of a male patient with severe SARS-CoV-2 pneumonia, with simultaneous onset of p-ANCA positive rapidly progressive glomerulonephritis. We discuss the different therapeutic possibilities, emphasising the appropriateness of their administration according to the time in the course of the infection.
Copyright © 2021 Sociedad Española de Nefrología. Published by Elsevier España, S.L.U. All rights reserved.

Entities:  

Keywords:  ANCA-Associates vasculitis; Aortitis; Glomerulonefritis rápidamente progresiva con semilunas; Infección por SARS-COV2.; Rapidly progressive crescentic glomerulonephritis; SARS-COV2 infection.; Vasculitis asociada a ANCA

Year:  2021        PMID: 33781578      PMCID: PMC7843118          DOI: 10.1016/j.nefro.2020.12.006

Source DB:  PubMed          Journal:  Nefrologia (Engl Ed)        ISSN: 2013-2514


Introducción

La actual pandemia del SARS-CoV-2 puede provocar daño por sí misma, e indirectamente al alterar los procedimientos y tratamientos que el paciente deba recibir por otras enfermedades. Comunicamos un caso complejo, de gran actualidad en el momento de urgencia sanitaria que vivimos y que afecta a un varón que ingresa en insuficiencia respiratoria por una neumonía por SARS-CoV-2 grave y que paralelamente desarrolla un fracaso renal agudo por glomerulonefritis rápidamente progresiva ANCA positiva. Se discuten las posibilidades terapéuticas en el actual contexto epidemiológico.

Exposición

Varón de 60 años de origen ecuatoriano que ingresa en agosto 2020 por disnea de unos días de evolución, sin ningún otro síntoma referido. A su llegada se muestra normotenso y afebril con saturación basal de oxígeno mayor del 94%, pero taquipneico a 16 respiraciones por minuto. Se realiza RT-PCR frente al SARS-CoV-2 en exudado faríngeo con resultado positivo. En el estudio de laboratorio se identifican parámetros habituales de infección COVID, siendo llamativa la afectación renal: Creatinina en plasma 3,94 mg/dl, FGe (CKD-EPI): 16 ml/min/1,73 m2, microhematuria e indicios de proteínas (tabla 1 ). Radiografía de tórax con neumonía bilateral intersticial (imagen 1 ). El paciente trabajaba como pintor en la construcción, no tenía hábitos tóxicos ni contacto con animales, y era hipertenso de larga duración.
Tabla 1

Evolución analítica

DíasHbNf/LfCr/FGePCRGPT/GOTDDFerritinaIL-6pANCA (anti-MPO)OrinaOtros
−6 meses1,3/64100,4CAC > 30Hmt 200 (10-20 pc)
19,65,253,94/5959/40164114,23Hmt CPC 418,8
29,313,54,59/7474/41160PCR Cov (+)
48,16,255,26/7070/4313441
611,411,55,58/124124/123140Bolos MPR
711,0135,21/433433/334150PCR Cov (+)
910,812,35,45/647647/3241701.86755Prd 1 mg/kg/día
1010,820,2121306/76186BxR
129,117,253,8/4747/271822.955785
169,863,49/34/36385IgIV/5 días
199,37,72,93/9292/37234TCZ/2 días
2110,842,59/107107/69400Hmt 200PCR Cov (+)IgG (+)
238,85,752,78/180180/68568RTXMB
2411,27,62,8/9090/45410
2811,38,83,01/4949/24Hmt 80IgG (+)
2911,99,253,0/3737/161.12013017,88CCr 18 PRto 0,3 g/24 h PCR (+)
3511,38.73,0/35335/16Hmt 80PCR (−)
3712,017,32,85/3535/15
4112,0112,928888/29Hmt 25 (aislados) CPC 310,59PCR (−)
4812,113,42,59292/23570

CAC: cociente albúmina/creatinina; CCr: aclaramiento de creatinina en ml/min; CPC: cociente proteína creatinina en mg/ Cr; Cr/FGe: creatinina en sangre en mg/dl y filtrado glomerular estimado CDK-EPI; DD: dímero D (turbidimétrico) en μg/l; Ferritina en ng/ml; GPT/GOT: transaminasas en U/l; Hb: hemoglobina en g/dl; HMT: hematíes en orina elemental; IgG: inmunoglobulina G frente al SARS-CoV-2; IgIV: inmunoglobulinas intravenosas; IL-6: interleucina 6 en pgr/mL; MPR: metilprednisolona a dosis de 250 mg/d/3 días; Nf/Lf: ratio neutrófilos/linfocitos; pANCA: anticuerpos anticitoplasma, patrón mieloperoxidasa (MPO) en U/l; PCR: proteína C reactiva en mg/l; PCR CoV: RT-PCR frente al SARS-CoV-2; PRTo: proteinuria en orina de 24 h en g/día; RTX: rituximab; TCZ: tocilizumab.

Imagen 1

Evolución radiológica coincidiendo con el ingreso (día 1), bolos de metilprednisolona (día 6), biopsia renal (día 10), inicio de tocilizumab (día 19), inicio de rituximab (día 23) y alta del hospital (día 48). Presenta engrosamientos reticulares periféricos subpleurales de campos medios, base derecha, y língula y opacidades alveolares intersticiales en campos medios e inferiores de pulmón derecho y campos inferiores del pulmón izquierdo.

Evolución analítica CAC: cociente albúmina/creatinina; CCr: aclaramiento de creatinina en ml/min; CPC: cociente proteína creatinina en mg/ Cr; Cr/FGe: creatinina en sangre en mg/dl y filtrado glomerular estimado CDK-EPI; DD: dímero D (turbidimétrico) en μg/l; Ferritina en ng/ml; GPT/GOT: transaminasas en U/l; Hb: hemoglobina en g/dl; HMT: hematíes en orina elemental; IgG: inmunoglobulina G frente al SARS-CoV-2; IgIV: inmunoglobulinas intravenosas; IL-6: interleucina 6 en pgr/mL; MPR: metilprednisolona a dosis de 250 mg/d/3 días; Nf/Lf: ratio neutrófilos/linfocitos; pANCA: anticuerpos anticitoplasma, patrón mieloperoxidasa (MPO) en U/l; PCR: proteína C reactiva en mg/l; PCR CoV: RT-PCR frente al SARS-CoV-2; PRTo: proteinuria en orina de 24 h en g/día; RTX: rituximab; TCZ: tocilizumab. Evolución radiológica coincidiendo con el ingreso (día 1), bolos de metilprednisolona (día 6), biopsia renal (día 10), inicio de tocilizumab (día 19), inicio de rituximab (día 23) y alta del hospital (día 48). Presenta engrosamientos reticulares periféricos subpleurales de campos medios, base derecha, y língula y opacidades alveolares intersticiales en campos medios e inferiores de pulmón derecho y campos inferiores del pulmón izquierdo. Siete años antes fue estudiado en otro centro por disnea identificándose infiltrados pulmonares múltiples y tromboembolismo pulmonar. Estudio de trombofilia negativo. Mantuvo anticoagulación oral con acenocumarol durante 6 meses. Tres años antes estudiado, de nuevo por disnea se identificó mediante gammagrafía de ventilación-perfusión, múltiples defectos de repleción compatibles con tromboembolismos pulmonares múltiples, y se reintrodujo la anticoagulación oral. Siete meses antes, de nuevo acude a medio hospitalario al presentar tos de varios meses de evolución con expectoración purulenta, hemoptisis autolimitada y dolor costal. Se objetivó mediante radiografía de tórax y tomografía computarizada de tórax opacidades consolidativas múltiples en LSI, LM y segmento superior del LID con nódulos inflamatorios peri broncovasculares bilaterales, uno de ellos cavitado en vértice izquierdo. Con sospecha de tuberculosis posprimaria activa fue dado de alta pendiente de exploraciones complementarias que no acudió a realizarse. Cinco meses antes acude por primera vez a nuestro centro por presentar dolor torácico con disnea. Se identificaron signos de enfermedad pulmonar intersticial difusa, junto con nuevos infartos pulmonares. El paciente presentaba además, síndrome antifosfolípido, livedo reticularis y positividad de p-ANCA (anti-MPO) y de anticuerpos anticentrómero. Parestesias de miembros inferiores, derrame pericárdico y engrosamiento mural de aorta y troncos supraaórticos (aortitis) que se filia como vasculitis del cayado aórtico y tronco supraaórtico. La TC/PET sin signos de actividad. En ese momento ya se detecta leve afectación renal. Se objetivan también, estenosis de arteria pulmonar e infiltrados pulmonares bilaterales de nuevo origen además del cavitado ya conocido previamente. Es dado de alta en tratamiento con colchicina, isoniazida, rifampicina pirazinamida y etambutol, que mantiene durante 3 meses, hasta recibir resultados negativos de BAAR, PCR para Mycobacterium tuberculosis e IGRA (QuantiFERON-TB Gold In-Tube®).

Evolución y pruebas complementarias

A su ingreso, inicia tratamiento con levofloxacino, anticoagulación profiláctica con HBPM y soporte respiratorio. Evoluciona a mayor insuficiencia renal y respiratoria. Se realiza biopsia renal a los 10 días de ingreso, con juicio clínico de glomerulonefritis proliferativa extracapilar de tipo mixto pauciinmune asociada a ANCA con cambios crónicos moderados (imagen 2 ).
Imagen 2

Biopsia renal: 11 glomérulos, 3 globalmente esclerosados. Cinco con cambios congestivos menores y 3 con proliferación extracapilar y formación de semilunas celulares Compartimento túbulointersticial con inflamación crónica y aguda, atrofia tubular del 30%, tiroidización tubular y fibrosis del intersticio del 30%. No cambios en vasos de mediano calibre, ni engrosamiento de la media arterial. No depósitos congófilos. Inmunofluorescencia directa con leve depósito mesangial granular de C3+, sin depósitos de IgG, IgM, IgA ni restricción de cadenas ligeras.

Biopsia renal: 11 glomérulos, 3 globalmente esclerosados. Cinco con cambios congestivos menores y 3 con proliferación extracapilar y formación de semilunas celulares Compartimento túbulointersticial con inflamación crónica y aguda, atrofia tubular del 30%, tiroidización tubular y fibrosis del intersticio del 30%. No cambios en vasos de mediano calibre, ni engrosamiento de la media arterial. No depósitos congófilos. Inmunofluorescencia directa con leve depósito mesangial granular de C3+, sin depósitos de IgG, IgM, IgA ni restricción de cadenas ligeras. Paralelamente desarrolla hepatopatía parenquimatosa multifactorial (quinolona, hepatotoxicidad vírica y vasculitis hepática) por lo que se sustituye levofloxacino por ceftriaxona. El día 11 sufre anemización sin datos de sangrado renal posbiopsia en la ecografía que precisa hemotransfusión y hemoptisis autolimitada con fibrobroncoscopia sin hallazgos por lo que se administran 3 dosis de 500 mg de metilprednisolona. Evoluciona mal, con progresión radiológica de los infiltrados, mayor insuficiencia respiratoria y renal, por lo que el día 16 iniciamos inmunoglobulinas IV a dosis de 0,2 mg/kg/día durante 5 días y el día 19, tras recuperar función hepática, tocilizumab, 2 dosis, 600 mg el primer día y 400 mg el segundo día. Ingresa en la UCI y se trata mediante hemodiafiltración intravenosa continua (HDFVVC) (3 sesiones) y tratamiento respiratorio de soporte con VMNI a alto flujo. De forma lenta mejora renalmente, recupera filtrado glomerular y se estabiliza respiratoriamente con menor débito de oxígeno. Tras comprobar el día 21 serología IgG de COVID positiva, se programa tratamiento con rituximab, 4 dosis de 375 mg/m2/semana IV. Se plantea complementar el tratamiento con nueva tanda de inmunoglobulinas, lo que no se lleva a cabo por mantener niveles adecuados en plasma. Estabiliza su función renal con FG 20-30 m/min/1,73 m2, pero los infiltrados respiratorios y su dependencia ventilatoria no mejoran en las 3 semanas siguientes pese a fisioterapia y soporte adecuado. Por esta tórpida evolución respiratoria se repite la fibrobroncoscopia sin hallazgos relevantes. Finalmente, puede ser dado de alta a los 50 días de ingreso con oxígeno crónico domiciliario y un FGe 27 ml/min.

Discusión-conclusiones

Este caso ilustra la dificultad que las infecciones por COVID-19 suponen en los pacientes con vasculitis activas. El paciente pasó por un periplo de ingresos y estudios previos sin finalizar e incomparecencias repetidas en parte justificadas por la inestabilidad de la situación de urgencia sanitaria en la que nos desenvolvemos. Inicialmente se sospechó enfermedad pulmonar intersticial difusa (EPID), después tuberculosis y finalmente vasculitis de gran vaso pese a disponer de una determinación de p-ANCA positiva. Pierde el seguimiento y en el momento del ingreso encontramos un fracaso renal agudo grave de data incierta en el contexto de infección COVID-19 positiva con neumonía bilateral. Además, desarrolla hepatopatía aguda que contraindica el uso de tocilizumab y la propia naturaleza de la infección vírica contraindica el uso de ciclofosfamida y rituximab en un momento de infección por SARS-COVID-19 en fase 1. Por todo ello decidimos iniciar un tratamiento secuencial que contempló en un primer tiempo la corticoterapia, complementada con inmunoglobulinas IV y en un segundo tiempo el tocilizumab, que nos pareció el fármaco más adecuado por conjugar su efecto positivo sobre la tormenta de citocinas desarrolladas en el SARS-CoV-19 y su eficacia comprobada en vasculitis ANCA positivo1, 2. Una vez que se produjo la seroconversión, iniciamos rituximab a dosis plena con buena evolución global. La literatura es parca sobre la actitud a seguir en casos similares. La aortitis en casos de vasculitis p-ANCA está descrita suficientemente3, 4, 5. No es una superposición de vasculitis de gran y pequeño vaso, sino una parte de su espectro de manifestaciones clínicas que puede aparecer antes o a la vez que la vasculitis de pequeño vaso típica. Se produce una estenosis de los vasa vasorum debido a hiperplasia de la íntima disminuye el número de fibras elásticas en la media y evoluciona hacia estenosis como efecto tardío. Se han referido casos junto con enfermedades de Wegener y poliangiítis microscópica pero no con granulomatosis eosinofílica con poliangiítis. Chirinos et al. recogen los 13 casos publicados hasta el 2002 de afectación de gran vaso (aortitis) en vasculitis ANCA (+), con un rango de edad entre 27-71 años, edad media 44,7 años, ratio V/M: 1,1. Un 76% cursaron con síntomas constitucionales, el 38% artralgias y pérdida de peso, el 46% afectación de la vía aérea superior, el 53% HTA, el 53,8% proteinuria en rango de 1,8-4,5 g/d, el 76,9% hematuria, 8 biopsiados de los que 7 tenían datos de GN pauciinmune y 5 proliferación extracapilar, el 46% púrpura, el 30% afectación ocular (conjuntivitis, escleroqueratitis necrosante con úlceras corneales y espiescleritis) y el 23% clínica digestiva (dispepsia y dolor abdominal). El uso de tocilizumab en vasculitis p-ANCA está avalado por diversas publicaciones previas a la era COVID1, 2. Takenaka et al. describen a una mujer japonesa de 47 años con vasculitis p-ANCA, paquimeningitis hipertrófica, hemorragia alveolar y aortitis que no respondió a prednisolona y ciclofosfamida, pero sí a tocilizumab a dosis de 400 mg/mes que se mantuvo durante un año. No es el único caso7, 8, 9, 10, 11. Sakai et al. describen 2 casos más y repasan la literatura encontrando 17 casos hasta 2017, tratados mediante tocilizumab de los que en 15 (88,2%) se consiguió remisión completa con la asociación de tocilizumab 8 mg/kg/mes durante un año junto con prednisolona 1 mg/kg/día/durante 2 semanas con descenso progresivo hasta suspender en 24 semanas. No hay claras recomendaciones sobre cuál es la mejor estrategia ante un paciente con vasculitis e infección activa por COVID-19. Las guías inglesas dejan entrever que rituximab es preferible a ciclofosfamida pero sin una justificación de peso. En algunos casos descritos, el tratamiento inmunosupresor no aumentó aparentemente la gravedad de la COVID-1912, 13, 14. Lo explican por la acción deplecionante de rituximab sobre las células B periféricas, incluyendo las B de memoria y la modulación de la respuesta citotóxica dependiente de anticuerpos, la dependiente de complemento y la apoptosis, pero no las células B precursoras que no expresan CD20. Sí afirman que puede minimizar la respuesta inmunógena tras vacunación. Por el contrario, otros artículos15, 16, 17 sugieren que puede inducir complicaciones graves o alargar la viremia. Para evitar esto se sugiere complementar con plasma fresco el tratamiento en pacientes que hayan recibido fármacos deplecionantes de células B18, 19. En el paciente que presentamos la pauta secuencial utilizada consiguió controlar la vasculitis, no sin riesgos. El proceso de curación del COVID-19 se enlenteció y la RT-PCR se mantuvo positiva durante 35 días, lo que demuestra la complejidad de estos casos y la dificultad que plantean a la hora de priorizar estrategias terapéuticas.

Financiación

Este artículo no tiene fuentes de financiación.

Conflicto de intereses

Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.
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1.  Successful treatment of refractory aortitis in antineutrophil cytoplasmic antibody-associated vasculitis using tocilizumab.

Authors:  Kenchi Takenaka; Takehiko Ohba; Kozo Suhara; Yurie Sato; Kenji Nagasaka
Journal:  Clin Rheumatol       Date:  2013-12-20       Impact factor: 2.980

2.  Complete remission of myeloperoxidase-anti-neutrophil cytoplasmic antibody-associated crescentic glomerulonephritis complicated with rheumatoid arthritis using a humanized anti-interleukin 6 receptor antibody.

Authors:  Keiichi Sumida; Yoshifumi Ubara; Tatsuya Suwabe; Noriko Hayami; Rikako Hiramatsu; Eiko Hasegawa; Masayuki Yamanouchi; Junichi Hoshino; Naoki Sawa; Fumi Takemoto; Kenmei Takaichi; Kenichi Ohashi
Journal:  Rheumatology (Oxford)       Date:  2011-06-29       Impact factor: 7.580

3.  Interleukin-6 in ANCA-associated vasculitis: Rationale for successful treatment with tocilizumab.

Authors:  Alvise Berti; Giulio Cavalli; Corrado Campochiaro; Barbara Guglielmi; Elena Baldissera; Stefano Cappio; Maria Grazia Sabbadini; Claudio Doglioni; Lorenzo Dagna
Journal:  Semin Arthritis Rheum       Date:  2015-02-20       Impact factor: 5.532

4.  Tocilizumab for the treatment of large-vessel vasculitis (giant cell arteritis, Takayasu arteritis) and polymyalgia rheumatica.

Authors:  S Unizony; L Arias-Urdaneta; E Miloslavsky; S Arvikar; A Khosroshahi; B Keroack; J R Stone; J H Stone
Journal:  Arthritis Care Res (Hoboken)       Date:  2012-11       Impact factor: 4.794

5.  Mild COVID-19 in ANCA-associated vasculitis treated with rituximab.

Authors:  Silvia Suárez-Díaz; Claudia Morán-Castaño; Rubén Coto-Hernández; Lourdes Mozo-Avellaneda; Carlos Suárez-Cuervo; Luis Caminal-Montero
Journal:  Ann Rheum Dis       Date:  2020-08-07       Impact factor: 19.103

6.  Rituximab for granulomatosis with polyangiitis in the pandemic of covid-19: lessons from a case with severe pneumonia.

Authors:  Philippe Guilpain; Clément Le Bihan; Vincent Foulongne; Patrice Taourel; Nathalie Pansu; Alexandre Thibault Jacques Maria; Boris Jung; Romaric Larcher; Kada Klouche; Vincent Le Moing
Journal:  Ann Rheum Dis       Date:  2020-04-20       Impact factor: 19.103

7.  Response to: 'Severe COVID-19 associated pneumonia in 3 patients with systemic sclerosis treated with rituximab' by Avouac et al.

Authors:  Philippe Guilpain; Clément Le Bihan; Vincent Foulongne; Patrice Taourel; Nathalie Pansu; Alexandre Thibault Jacques Maria; Boris Jung; Romaric Larcher; Kada Klouche; Vincent Le Moing
Journal:  Ann Rheum Dis       Date:  2020-06-05       Impact factor: 19.103

8.  Large vessel involvement in ANCA-associated vasculitides: report of a case and review of the literature.

Authors:  Julio A Chirinos; Leonardo J Tamariz; Gilberto Lopes; Freddy Del Carpio; Xiaohong Zhang; Clara Milikowski; Daniel M Lichtstein
Journal:  Clin Rheumatol       Date:  2004-01-13       Impact factor: 3.650

9.  Persisting SARS-CoV-2 viraemia after rituximab therapy: two cases with fatal outcome and a review of the literature.

Authors:  Phil-Robin Tepasse; Wali Hafezi; Mathias Lutz; Joachim Kühn; Christian Wilms; Rainer Wiewrodt; Jan Sackarnd; Martin Keller; Hartmut H Schmidt; Richard Vollenberg
Journal:  Br J Haematol       Date:  2020-06-22       Impact factor: 8.615

Review 10.  COVID-19 vaccine-readiness for anti-CD20-depleting therapy in autoimmune diseases.

Authors:  D Baker; C A K Roberts; G Pryce; A S Kang; M Marta; S Reyes; K Schmierer; G Giovannoni; S Amor
Journal:  Clin Exp Immunol       Date:  2020-08-01       Impact factor: 4.330

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Review 1.  Mechanisms of thrombosis in ANCA-associated vasculitis.

Authors:  Durga Prasanna Misra; Koshy Nithin Thomas; Armen Yuri Gasparyan; Olena Zimba
Journal:  Clin Rheumatol       Date:  2021-06-09       Impact factor: 2.980

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