| I) Antes del TR- Intensificar el grado de información que se transmite a los pacientes, especialmente de los riesgos de la COVID-19 postrasplante- Revisar las hojas de información y el consentimiento informado, e incorporar información COVID-19- En el paciente candidato a TR, descartar infección activa por SARS-CoV-2 con una PCR de exudado nasofaríngeo negativa y ausencia de síntomas durante al menos 72 horas- En cualquier situación de TR electivo (por ejemplo, donante vivo), repetir PCR y confirmar su negatividad- Realizar detección de anticuerpos anti-IgG SARS-CoV-2 en suero; su presencia garantiza mayor seguridad- Limitar indicación y dosis de tratamiento de inducción con anticuerpos policlonalesII) Tras el TR- Medidas estrictas de aislamiento durante el primer ingreso- Valorar la retirada precoz del catéter vesical (1-4 días)- Si función inmediata, limitar al máximo la estancia durante el primer ingreso (4-6 días)- Si función retardada, desarrollar programas de manejo en hospital de día, con hemodiálisis a demanda y seguimiento ambulatorio- Instaurar consulta de telemedicina desde el momento del alta, y limitar al máximo la necesidad de visitas presenciales- Desarrollar estrategias de monitorización que no requieran técnicas invasivas (biopsias de protocolo) ni ingresos, ni visitas presenciales no imprescindibles |