J Lacorzana1, F de Arriba Palomero2, A Fernández-Vega3. 1. Departamento de Oftalmología, Hospital Virgen de las Nieves, Granada, España; Programa de doctorado en Medicina Clínica y Salud Pública, Universidad de Granada, Granada, España. Electronic address: javilacor@gmail.com. 2. Departamento de Oftalmología, Hospital Ramón y Cajal, Madrid, España. 3. Departamento de Glaucoma, Instituto Oftalmológico Fernández-Vega, Oviedo, Asturias, España; Glaucoma Fellow, Moorfields Eye Hospital, Londres, Reino Unido.
La oftalmología, como el resto de especialidades médicas, está en constante evolución debido a la ingente cantidad de nuevas tecnologías que aparecen con el paso de los años. Lo que en 1851 parecía un cambio de paradigma difícil de repetir (desarrollo del oftalmoscopio directo por parte de Hermann von Helmholtz), fue reproducido en 1989 con la realización de la primera tomografía de coherencia óptica. Posiblemente, en unos años, otros jóvenes oftalmólogos parafraseen nuestras palabras, describiendo nuevas herramientas imposibles de imaginar.Actualmente, junto a estos cambios, la práctica habitual oftalmológica se ha visto alterada en todo nuestro entorno debido a la COVID-19 y poco a poco estamos alcanzando la deseada normalidad. La formación de muchos jóvenes oftalmólogos se ha visto minimizada en los últimos meses, basándose en recursos informáticos o libros, y perdiendo la esencia que desprende el aprendizaje «codo con codo» con nuestros mentores y con el paciente. La pandemia ha conseguido catalizar cambios que ya se barruntaban desde hace un tiempo: la telemedicina ha pasado a un primer plano de forma forzosa.En este momento tan importante, desde la Asociación de Jóvenes Oftalmólogos Españoles (AJOE) queremos dar luz a nuestras reflexiones e inquietudes: debemos colaborar con nuestros compañeros para conseguir un nuevo entendimiento del aprendizaje y la docencia del siglo XII (a través de plataformas online y simuladores quirúrgicos, por poner 2 ejemplos). La situación nos obliga a controlar el buen empleo de la telemedicina, y desarrollarla de una forma centrada en el paciente. Ante la adversidad, siempre: ¡Piu avanti!Esperamos seguir en la senda de apoyo y promoción de los oftalmólogos en formación que otros médicos han venido haciendo: nos gustaría agradecer el trabajo del co-presidente saliente (Dr. Andrés Fernández-Vega), así como desearle la mayor de las suertes al co-presidente entrante (Dr. Javier Lacorzana).La aparición de la AJOE fue un soplo de aire fresco para los jóvenes oftalmólogos que necesitábamos un medio propio en el que expresar y debatir sobre nuestras inquietudes y deseos. Los fundamentos de esta asociación se han visto aumentados por la situación de intranquilidad que genera la COVID-19. De la mano de «nuestro padre», la Sociedad Española de Oftalmología (SEO), caminamos juntos hacia el desarrollo de un futuro mejor. Nuestro objetivo debe ser alcanzar el bienestar y orgullo de todos nuestros socios (residentes y adjuntos).Entre las principales ideas que queremos revindicar, encontramos:Concienciar sobre la importancia de la formación quirúrgica. Existen hospitales en los que, por la sobrecarga de trabajo o por el burnout de los adjuntos, los residentes no reciben la formación quirúrgica necesaria para afrontar su día a día con soltura. En un periodo de solo 4 años un estudiante de medicina pasa a ser un médico oftalmólogo; debemos brindarle todas las herramientas posibles para que pueda desarrollar su inestimable labor.A pesar de todos los esfuerzos que se realizan actualmente para desarrollar la investigación científica en oftalmología, esta sigue estando poco presente en la formación del residente, en comparación con otras especialidades. La sobrecarga de las consultas y la ausencia de remuneración económica no deben frenar el entusiasmo científico de nuestros residentes y adjuntos jóvenes. El camino de la investigación científica hace cosechar beneficios para nuestros pacientes y para nuestra sociedad. El ABC de la oftalmología (Arruga, Barraquer y Castroviejo) no se conformó con pasar su consulta, sino que buscaron la excelencia a través de su aportación al mundo. ¡Busquémosla! Afortunadamente, disponemos de múltiples oftalmólogos, ya no tan jóvenes, que nos sirven de referencia: Dr. Arriola Villalobos, Dra. Doltz Marco, Dr. Arnalich Montiel, Dra. Calvo Pérez, Dr. González Andrades… todos ellos premiados por su recorrido médico antes de alcanzar los cuarenta años (Premios Arruga 2019, 2018, 2017, 2016 y 2015, respectivamente).Fomentar la formación en óptica por parte del residente. Con el paso de los años, estamos viendo como algunas de nuestras competencias están siendo cedidas a otros profesionales. Sin embargo, llegará un momento en que estas competencias no serán cedidas, sino que serán traspasadas en su totalidad, debido a la falta de formación de los oftalmólogos. Un residente bien formado debe entender el camino hasta la perfección visual, y no solamente debe saber operar una catarata. Conocer la práctica para la corrección óptica y el funcionamiento de las lentes multifocales es fundamental para la práctica oftalmológica diaria.Fomentar el cuidado y respeto a los pacientes, que tantos años llevan dejando su salud visual en nuestras manos; buscando un modelo de atención sanitaria centrado en ellos. Nunca debemos olvidar que el fin único de nuestra especialidad, es brindar luz al mundo, metafóricamente.La COVID-19 nos ha obligado a confinarnos, también en lo profesional. Tenemos que aprovechar estas semanas para parar y pensar en qué podemos mejorar. No debemos rendirnos ante esta situación, nuestra condición de profesionales sanitarios nos obliga a buscar las oportunidades que nos ofrece esta pandemia, y desarrollar otras facetas que quizás teníamos olvidadas. La aparición de múltiples plataformas digitales para el aprendizaje es una magnifica prueba de que el oftalmólogo de a pie no se ha acomodado, sino que ha conseguido encontrar luz ante tanta oscuridad, ¡podemos reinventarnos para seguir mejorando nuestra formación! Por todo ello, animamos a todos nuestros socios (SEO y AJOE) a involucrase en la consecución de dichos objetivos.