A González-Castro1, A Garcia de Lorenzo2, P Escudero-Acha3, J C Rodriguez-Borregan3. 1. Servicio de Medicina Intensiva, Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, Santander, Cantabria, España. Electronic address: e409@humv.es. 2. Servicio de Medicina Intensiva, Hospital Universitario La Paz/Carlos III, IdiPAZ, Madrid, España. 3. Servicio de Medicina Intensiva, Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, Santander, Cantabria, España.
Sr. Editor:El mundo está inmerso en una pandemia por SARS-CoV-2 que está llevando a los sistemas sanitarios al borde del colapso y a las unidades de cuidados intensivos a trabajar por encima de su capacidad. En esta primera oleada de la pandemia la máxima prioridad se centra en mantener la mortalidad lo más baja posible, objetivo para el cual los cuidados críticos se han convertido en un pilar elemental.Sin embargo, en el futuro de la pandemia por SARS-CoV-2 conviven diferentes horizontes: cabe esperar una segunda oleada debida a la restricción de recursos en situaciones de urgencia para las enfermedades no-SARS-CoV-2, donde las muertes aumenten por un sistema de salud saturado. Del mismo modo, aunque razonablemente no de forma inmediata, la pandemia dejará su huella en nuestros pacientes más crónicos que hayan visto disminuida la calidad de sus cuidados durante el periodo que dure esta situación. Finalmente, es de esperar niveles significativamente más altos de agotamiento, angustia psicológica y estrés postraumático entre nuestros profesionales; con el consiguiente efecto en el rendimiento laboral (figura 1
).
Figura 1
Representación gráfica de los posibles horizontes en el tiempo como consecuencia de la pandemia por SARS-CoV-2. Reproducida con permiso de Tseng V
Representación gráfica de los posibles horizontes en el tiempo como consecuencia de la pandemia por SARS-CoV-2. Reproducida con permiso de Tseng VDentro de este panorama general, los servicios de cuidados intensivos deben de estar alertados para identificar «la cola de la primera oleada», que englobará un síndrome post-cuidados intensivos (SPCI) de una gran magnitud y con características especiales.La magnitud en términos numéricos, impredecible a día de hoy, será elevada. En circunstancias normales el SPCI afecta al 30-50% de nuestros pacientes y sus secuelas pueden persistir incluso más allá de los 5 años tras el alta hospitalaria, especialmente en la recuperación del síndrome respiratorio agudo.Es razonable intuir que las características del SPCI-post SARS-CoV-2 tendrán un componente afectivo especial. En este contexto, cobrará un protagonismo especifico el SPCI-familiar. Estamos observando diariamente en nuestros «hospitales COVID» como esta pandemia está provocando importantes rupturas familiares, imposibilitando el cuidado del familiar enfermo y situaciones de duelo y sepelios atípicas. Si otras condiciones nos mostraron que hasta el 16% de los familiares no habían reducido el nivel de depresión al año del alta ¿estaremos preparados para el SPCI-post SARS-CoV-2?
Authors: Jill I Cameron; Leslie M Chu; Andrea Matte; George Tomlinson; Linda Chan; Claire Thomas; Jan O Friedrich; Sangeeta Mehta; Francois Lamontagne; Melanie Levasseur; Niall D Ferguson; Neill K J Adhikari; Jill C Rudkowski; Hilary Meggison; Yoanna Skrobik; John Flannery; Mark Bayley; Jane Batt; Claudia dos Santos; Susan E Abbey; Adrienne Tan; Vincent Lo; Sunita Mathur; Matteo Parotto; Denise Morris; Linda Flockhart; Eddy Fan; Christie M Lee; M Elizabeth Wilcox; Najib Ayas; Karen Choong; Robert Fowler; Damon C Scales; Tasnim Sinuff; Brian H Cuthbertson; Louise Rose; Priscila Robles; Stacey Burns; Marcelo Cypel; Lianne Singer; Cecilia Chaparro; Chung-Wai Chow; Shaf Keshavjee; Laurent Brochard; Paul Hébert; Arthur S Slutsky; John C Marshall; Deborah Cook; Margaret S Herridge Journal: N Engl J Med Date: 2016-05-12 Impact factor: 91.245
Authors: Margaret S Herridge; Catherine M Tansey; Andrea Matté; George Tomlinson; Natalia Diaz-Granados; Andrew Cooper; Cameron B Guest; C David Mazer; Sangeeta Mehta; Thomas E Stewart; Paul Kudlow; Deborah Cook; Arthur S Slutsky; Angela M Cheung Journal: N Engl J Med Date: 2011-04-07 Impact factor: 91.245
Authors: S Iribarren-Diarasarri; C Bermúdez-Ampudia; R Barreira-Mendez; A Vallejo-Delacueva; I Bediaga-Díazdecerio; S Martinez-Alútiz; L Ruilope-Alvaro; C Vinuesa-Lozano; N Aretxabala-Cortajarena; A San Sebastián-Hurtado; M Martín-Martínez; I Arce-Gómez Journal: Med Intensiva Date: 2022-09-26 Impact factor: 2.799