| Literature DB >> 32287908 |
E García Vázquez1,2, A Hernández Torres1,2, E Moral Escudero1, J A Herrero Martínez1,2, J Gómez Gómez1,2, M Segovia Hernández3.
Abstract
In this protocol we shall set out the steps to follow in the clinical assessment of the patient with fever and where there is an epidemiological history of travel to tropical or subtropical areas. This is not intended to be exhaustive, but as a guide to doctors in their initial diagnostic approach to the patient who has come from the tropics consulting with a fever in the Emergency Department or the hospital ward. Differential diagnosis should be approached first and foremost on the basis of excluding malaria, but haemorrhagic fevers, rickettsiosis, typhoid fever and many other infections, some that are unique to tropical areas, and others that are cosmopolitan but more prevalent in such areas should also be taken into account. .Entities:
Keywords: Haemorrhagic fever; Imported infections; Malaria; Rickettsiosis; Typhoid fever
Year: 2018 PMID: 32287908 PMCID: PMC7143682 DOI: 10.1016/j.med.2018.05.007
Source DB: PubMed Journal: Medicine (Madr) ISSN: 0304-5412
Fig. 1Algoritmo de actuación en el síndrome febril de importación.
CMV: citomegalovirus; PAAF: punción aspiración con aguja fina; PCR: reacción en cadena de la polimerasa; Rx: radiografía; VEB: virus de Epstein-Barr; VHA: virus de la hepatitis A; VHB: virus de la hepatitis B; VHC: virus de la hepatitis C; VIH: virus de la inmunodeficiencia humana.
*Para el diagnóstico de síndrome de meningoencefalitis (focalidad neurológica) ver el protocolo dedicado a él en esta misma unidad temática.
Microorganismos causales según periodo de incubación
| Tiempo desde el regreso del viaje | Microorganismos | |
|---|---|---|
| Frecuentes | Menos frecuentes o raros | |
| Menos de 21 días | ||
| Más de 21 días | ||
1 En el paciente no tratado, el paludismo suele presentarse a partir del octavo día desde el contagio en forma de fiebre de aparición súbita con escalofríos y cefalea. La existencia de signos o síntomas de aparente focalidad (diarreas, vómitos, tos, disnea) no permite descartar el diagnóstico. De hecho, todo paciente que tenga fiebre tras viajar a una zona endémica debería considerarse afecto de paludismo hasta demostrar lo contrario. P. vivax y P. ovale tienen un periodo de latencia de hasta 4 meses. El haber realizado profilaxis no permite excluir el diagnóstico, porque ningún régimen tiene una efectividad del 100%.
2 Cursa con fiebre de comienzo súbito con mialgias, cefalea, dolor retroocular y, a menudo, adenopatías y exantema.
3El antecedente de vacunación no excluye la posibilidad de fiebre tifoidea. La vacuna protege en torno al 80% de los vacunados.
4El diagnóstico diferencial de la fiebre con hemorragias debe incluir, además de los arbovirus, a la leptospirosis, la meningococemia, las ricketsiosis, la peste y la fiebre purpúrica del Brasil (Haemophilus influenzae biotipo aegyptus). Pueden producirse hemorragias en forma de petequias, púrpura, hematemesis, melenas, hematuria, epistaxis, gingivorragias y hemorragias conjuntivales o en puntos de venopunción.
5Arenavirus: Junin (Argentina), fiebre de Lassa (África), Machupo (Bolivia), Guanarito (Venezuela), Sabia (Brasil).
6Bunyavirus: virus Congo-Crimea (Rusia, Balcanes, África), Hantavirus (norte de Europa, Asia, América del Sur), fiebre del valle del Rift (África).
7Filovirus: ébola y Marburg (África).
8Flavivirus: dengue (regiones tropicales), Kyasanur Forest (India), Omsk (Rusia), fiebre amarilla (África y Centroamérica y Sudamérica), Oeste del Nilo (África). El antecedente de vacunación excluye el diagnóstico de fiebre amarilla.
9Togavirus: chikungunya (África, Asia), O‘nyong-nyong (este de África), Ross river (Australia).
10Antecedente de exposición al agua dulce en áreas endémicas. Suele cursar con fiebre alta, rash cutáneo (exantema de los nadadores), eosinofilia, aumento de IgE y clínica respiratoria (fiebre de Katayama).
11La vacunación frente al VHA ofrece una protección > 90% a partir del mes de la administración.
12Endémico en Sudamérica. Antecedente de visitas a cuevas o actividades de espeleología.
13De distribución en Europa central, Escandinavia, Siberia, Rusia oriental, China y Japón. Tiene un periodo de incubación que va desde 4 a 28 días. Por lo general, produce una infección leve o incluso asintomática, pero también puede originar un cuadro bifásico en el que tras una semana de fiebre, un 20-30% de los pacientes desarrollan meningoencefalitis (en los subtipos más orientales del virus la gravedad del cuadro es mayor). La actividad de las garrapatas es máxima en los meses cálidos.
14Pacientes procedentes de Arabia Saudita y otros países de la península Arábiga, así como de Líbano e Irán. Contagio de dromedarios o murciélagos a seres humanos y entre seres humanos. Cursa desde formas asintomáticas a cuadros de fiebre, tos, disnea y con mayor frecuencia diarrea y vómitos, con una mortalidad > 20-40%.
15N. meningitidis, Brucella, Borrelia, F. tularensis, Coxiella burnetii, Trichinella spiralis, Strongyloides.
16El absceso hepático amebiano puede cursar con fiebre aislada sin el antecedente de enterocolitis.
17Tuberculosis, T. pallidum, Brucella, B. pseudomallei (melioidosis), Strongyloides, filarias.
VH: virus de la hepatitis A; VHB: virus de la hepatitis B; VIH: virus de la inmunodeficiencia humana.
Modificada con permiso de Mensa J, et al.
Diagnóstico diferencial de las infecciones por Arbovirus
| Síntoma/signo | Dengue | Chikungunya | Zika |
|---|---|---|---|
| Fiebre | +++ | +++ | ++ |
| Mialgias | ++ | + | + |
| Cefalea | ++ | ++ | + |
| Hemorragia | ++ | – | – |
| + | ++ | +++ | |
| Conjuntivitis | – | – | ++ |
| Cuadro de | + | – | – |
| Artralgia | + | +++ | ++ |
Pruebas complementarias
| Indicados en la evaluación inicial | Indicados en situaciones específicas |
|---|---|
| Análisis generales1 | |
| Examen de gota gruesa2 | Test rápido de detección de Ag de virus del dengue por inmunocromatografía en sangre y de |
| Radiografía de tórax | Ecografía abdominal7 |
| Habitualmente no son necesarias | Prueba de Mantoux |
1Hemograma, bioquímica general (incluidas pruebas de función renal y enzimas hepáticas), sedimento de orina. La existencia de leucopenia y trombopenia puede observarse tanto en el paludismo como en el dengue, zika, chikungunya, las fiebres hemorrágicas y la fiebre tifoidea. La coexistencia de anemia, trombopenia e hiperbilirrubinemia sugiere el diagnóstico de paludismo. La presencia de eosinofilia puede observarse en la esquistosomiasis, en la triquinosis y en pacientes con parasitación intestinal por helmintos (no protozoos).
2El examen de una gota gruesa (tinción de Giemsa) debe realizarlo personal experto. Es necesario además practicar extensiones finas para identificar la especie de Plasmodium y cuantificar el grado de parasitemia. El diagnóstico de paludismo suele hacerse en el primer examen; sin embargo, si la parasitemia es baja (en fases iniciales de la infección o en pacientes que han realizado profilaxis o han recibido doxiciclina, fluorquinolonas o clindamicina por otras indicaciones) el diagnóstico puede retrasarse. Mientras persista la sospecha deben repetirse los exámenes cada 12 horas durante al menos 3 días. P. vivax, P. ovale y P. malariae están siempre en la sangre periférica (no hay un momento óptimo para la extracción de la muestra), en cambio P. falciparum solo permanece en la circulación durante unas 12 horas después de la aguja febril. Pueden ocurrir infecciones mixtas. El hallazgo de una especie no excluye la presencia de otra (parasitemias mixtas). Las extensiones de sangre periférica son útiles además para establecer el diagnóstico de infección por Borrelia, Babesia, Ehrlichia y Trypanosoma.
3Detecta el Ag HRII propio de P. falciparum y el Ag común a todas las especies de Plasmodium; la positividad de la prueba por detección exclusiva del Ag común (Ag HRII negativo) excluye infección por P. falciparum; es importante porque es esta especie la que tiene riesgo de complicaciones clínicas (fallo renal, encefalopatía, distrés respiratorio) y terapéuticas (resistencia a cloroquina). En los últimos años se han detectado casos en seres humanos de infección por P. knowlesi, en Filipinas y otras islas del Pacífico; esta parasitación también puede cursar con gravedad clínica, sobre todo ictericia, afectación renal y pulmonar, pero igualmente el Ag HRII es negativo.
4Detección de Ag de Leishmania en orina (útil en leishmaniasis visceral).
5Congelar una muestra de suero de la fase aguda para posteriores estudios comparativos con muestras obtenidas durante la fase de convalecencia.
6En caso de alteración en la radiografía de tórax o clínica respiratoria.
7En caso de sospecha de absceso hepático amebiano.
8Determinación de interferón gamma (contacto con Mycobacteridum tuberculosis; no distingue infección de enfermedad, al igual que la prueba de Mantoux).
PCR: reacción en cadena e la polimerasa; VHA: virus de la hepatitis A; VHB: virus de la hepatitis B; VIH: virus de la inmunodeficiencia humana.
Modificada con permiso de Mensa J, et al.