Literature DB >> 31889953

[Homicides in young people and social inequalities in Mexico, 2017Homicídios em jovens e desigualdades sociais no México, 2017].

Oswaldo Sinoe Medina Gómez1, Beatriz Villegas Lara2.   

Abstract

OBJECTIVE: Assess the association between social and economic conditions and homicide rates in young people between 10 and 24 years of age in Mexico in 2017.
METHODS: This ecological study looked at the social inequalities associated with homicides in the population 10-24-year-old population in 2017 in Mexico, using secondary data sources for deaths by homicide in each Mexican state. Social inequalities in health were studied by measuring absolute and relative inequality gaps. Mortality rates were estimated using Poisson regression models.
RESULTS: In 2017, there were 8,094 homicides in the target population, predominantly in men (86.7%). There was high variance in inequality between states. Unemployment in the population over 12 years of age, households composed of people who are not family members, low school attendance rates, and income below the poverty line showed significant association with homicide rates.
CONCLUSIONS: There is a strong association between social determinants and homicides in the study population. Policies and intersectoral actions should be implemented to help bridge inequality gaps and achieve better living conditions and higher levels of well-being and health for people and their communities.

Entities:  

Keywords:  Homicide; Mexico; health status disparities; social determinants of health

Year:  2019        PMID: 31889953      PMCID: PMC6896843          DOI: 10.26633/RPSP.2019.94

Source DB:  PubMed          Journal:  Rev Panam Salud Publica        ISSN: 1020-4989


La violencia, dada sus características y consecuencias complejas, se considera uno de los principales problemas de salud pública a nivel mundial (1,2). Tiene relevancia política, porque aumenta cuando no existe democracia, respeto por los derechos humanos ni condiciones de buen gobierno (3). El homicidio, como expresión final de los diversos tipos de violencia, ha ganado poca atención de los investigadores de salud pública y los responsables de la política de salud, a pesar de ser una causa de muerte prevenible, y el análisis de sus datos y distribución pueden aportar indicios del grado de violencia mortal en un país o entidad federativa determinada (3-5). Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), América Latina se ha convertido durante la última década en la región más insegura del mundo, con un incremento constante de la tasa de homicidios y un desempeño menor de lo esperado por parte de sus países para disminuir las tasas de mortalidad por esta causa (6). Las defunciones por homicidios en América Latina son más frecuentes en hombres que en mujeres, y la tasa de homicidios de jóvenes –alrededor de 70 por 100 000 jóvenes– es superior al doble de la tasa en toda la población (7). En México, la tasa de homicidios en la población general disminuyó entre 1992 y 2007, pero en los dos años posteriores se duplicó (de 7,6 a 16,6 por 100 000). En 2009, la tasa de homicidios en hombres fue cerca de 9 veces mayor que la tasa en mujeres y casi dos tercios de los homicidios fueron por arma de fuego (8). Se ha demostrado que el incremento de los homicidios en México se relaciona, principalmente en los hombres, con la ofensiva implementada contra las organizaciones de traficantes de drogas (9), a diferencia de las mujeres, que se asocia principalmente a condiciones socioeconómicas y culturales (10). Dicho incremento en los homicidios ha tenido repercusiones en el retroceso de la esperanza de vida en los hombres (11). Es importante reconocer que los problemas de salud requieren una aproximación transdisciplinaria que permita identificar el proceso salud-enfermedad como un proceso histórico-social, para develar el origen de las expresiones diferenciadas e inequitativas en la mortalidad de los grupos sociales y reconocer la interacción entre las distintas dimensiones biológicas, sociales y económicas (12). Algunos autores han subrayado la asociación entre los homicidios en los jóvenes y las condiciones socioeconómicas, como las características del vecindario, el nivel socioeconómico y las oportunidades educativas y culturales (13-15). Por todo ello, con el presente estudio se pretende conocer la asociación entre las condiciones sociales y económicas y las tasas de homicidios en jóvenes de 10 a 24 años de edad durante 2017 en México.

MATERIALES Y MÉTODOS

Se realizó un estudio ecológico a partir de fuentes secundarias de información correspondientes a las defunciones ocurridas durante 2017 en la población de 10 a 24 años, identificada como población joven según la Organización Mundial de la Salud (OMS) (16), en cada entidad federativa en México donde se produjo el homicidio. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) fue la fuente de información para conocer el número de defunciones a nivel nacional y por entidad federativa. Los datos se obtuvieron sobre la base de la Clasificación Internacional de Enfermedades 10a edición (CIE-10), donde los homicidios aparecen en el rango de códigos X85 a Y09. Para el análisis, se excluyeron las defunciones que se produjeron en el extranjero, así como aquellas con registro de edad no especificada. Como mecanismo de control, para identificar un posible subregistro en la mortalidad, se midió el número de casos con diagnóstico de eventos de intención no determinada bajo los códigos Y10-Y34, así como el código Y87.1 (secuelas de agresión), que se integraron al registro total de homicidios. Los datos obtenidos correspondieron a la entidad federativa donde tuvo lugar el homicidio. No se consideró redistribuir los casos de homicidios con edad no especificada en la población de estudio, porque el análisis por grupos de edad no tenía incidencia alguna en los resultados. La tasa de mortalidad general por homicidios se definió como el número de defunciones dividido por el total de población en un año determinado según la población estimada por el Consejo Nacional de Población (CONAPO) por cada 100 000 habitantes de 10 a 24 años (17). Se calcularon tasas específicas para los grupos de edad de 10 a 14 años, de 15 a 19, y 20 a 24 años, así como la tasa específica de homicidios por sexo. Para analizar los datos, se utilizó el paquete estadístico Stata versión 12,0. El análisis descriptivo se realizó con cada indicador socioeconómico de cada entidad federativa y se calculó la tasa de homicidios para cada uno de los grupos de edad señalados previamente. Para conocer las brechas de desigualdad entre las entidades federativas, se calcularon medidas absolutas y relativas para valores no ordenados propuestas por la OMS (cuadro 1) con el programa Health Equity Assessment Toolkit Plus (HEAT Plus) 2,0 (18,19).
CUADRO 1.

Medidas de desigualdad propuestas por la OMS

Tipo de medida

Medida de desigualdad

Fórmula

Interpretación

Absolutas

 

 

 

Desviación estándar entre grupos

BGSD= JPJ(YIμ)2

BGSD es cero si no hay desigualdad

Varianza entre grupos

BGV=i(yjμ)2

Cuanto mayor es el valor positivo, mayor es el nivel de desigualdad

Riesgo atribuible poblacional

PAR=yrefμ

Cuanto mayor es el valor, mayor es el nivel de desigualdad

Diferencia

D=yhighylow

Cuanto mayor es el valor absoluto, mayor es el nivel de desigualdad

Diferencia media ponderada del promedio

MDMW=jpj|yfμ|

MDMW es cero si no existe desigualdad

Diferencia media ponderada del subgrupo de mejor rendimiento

MDB= j pj|yfy ref|

Valores más grandes indican niveles más altos de desigualdad

Diferencia media no ponderada del promedio

MDBU=j |yfy ref|

MDBU es cero si no hay desigualdad

Relativas

 

 

 

Índice de disparidad ponderado

IDIS_W=j Pj|yj μ|μ100

IDIS muestra valores mayores que indican niveles más altos de desigualdad

Desviación log media

MDL=Σjpj(ln (yj/μ))1000

Cuanto mayor es el valor absoluto de MLD, mayor es el nivel de desigualdad

Coeficiente de variación

COV=BGSDμ100

COV es cero si no hay desigualdad

Fracción atribuible poblacional

PAF=PARμ100

PAF es cero si no se puede lograr una mejora adicional

Índice de disparidad no ponderado

IDISU=1nj |yj μ|μ100

IDISU es cero si no hay desigualdad

Razón

R=yhigh/ylow

Cuanto mayor sea el valor de R de 1, mayor será el nivel de desigualdad

Índice de Theil

TI= j pj  yj μlnyjμ1000

Cuanto mayor es el valor absoluto de TI, mayor es el nivel de desigualdad

Tipo de medida Medida de desigualdad Fórmula Interpretación Absolutas Desviación estándar entre grupos BGSD es cero si no hay desigualdad Varianza entre grupos Cuanto mayor es el valor positivo, mayor es el nivel de desigualdad Riesgo atribuible poblacional Cuanto mayor es el valor, mayor es el nivel de desigualdad Diferencia Cuanto mayor es el valor absoluto, mayor es el nivel de desigualdad Diferencia media ponderada del promedio MDMW es cero si no existe desigualdad Diferencia media ponderada del subgrupo de mejor rendimiento Valores más grandes indican niveles más altos de desigualdad Diferencia media no ponderada del promedio MDBU es cero si no hay desigualdad Relativas Índice de disparidad ponderado IDIS muestra valores mayores que indican niveles más altos de desigualdad Desviación log media Cuanto mayor es el valor absoluto de MLD, mayor es el nivel de desigualdad Coeficiente de variación COV es cero si no hay desigualdad Fracción atribuible poblacional PAF es cero si no se puede lograr una mejora adicional Índice de disparidad no ponderado IDISU es cero si no hay desigualdad Razón Cuanto mayor sea el valor de R de 1, mayor será el nivel de desigualdad Índice de Theil Cuanto mayor es el valor absoluto de TI, mayor es el nivel de desigualdad Además, se analizaron las condiciones de vida de los adolescentes estudiando el número de hogares conformados por personas que no son familiares y están habitados por adolescentes de 12 a 19 años, la no asistencia escolar de la población mayor de 3 años, el ingreso inferior a la línea mínima de bienestar (descrito por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) como un ingreso inferior al valor de la canasta básica), y, finalmente, la población de 12 años y más que se encuentra desocupada. Los datos se obtuvieron para cada entidad federativa a partir de la encuesta intercensal 2015 del INEGI (20) excepto el ingreso inferior a la línea de bienestar, que se obtuvo a partir de la información publicada por el CONEVAL (21). Toda la información se recabó entre mayo y agosto de 2019. Los valores de las variables sociales a nivel estatal se clasificaron en quintiles considerando al quintil 1 como valor de referencia del grupo con la mejor condición social. Para estimar la razón de prevalencias (RP) de mortalidad, se construyeron modelos de regresión de Poisson. Para ello, el número de homicidios en 2017 por cada grupo de edad, teniendo en cuenta las posibles diferencias entre los grupos de jóvenes, fue la variable dependiente, la población por grupo de edad en el mismo año se consideró variable de exposición, y las variables independientes fueron los indicadores sociales agrupados por quintiles a nivel de cada entidad federativa.

RESULTADOS

En 2017 se registraron 8 094 homicidios de personas de 10 a 24 años; la tasa de homicidios por 100 000 personas de 10 a 24 años fue 24,43, 830 defunciones se clasificaron como eventos de intención no determinada y una defunción que correspondió a un hombre del estado de Sinaloa se registró como una defunción secuela de homicidio. El 86,7% de las víctimas fueron hombres y 62,7% de los homicidios fueron de personas de 20 a 24 años. En 2017, Colima ocupó el primer lugar en homicidios (82,28 homicidios por 100 000 personas de 10 a 24 años), seguido de Campeche (81,04 homicidios por 100 000 personas de 10 a 24 años), mientras que Yucatán ocupó el último lugar a escala nacional (1,89 homicidios por 100 000 personas de 10 a 24 años). Por grupos de edad, la tasa de homicidios específica para el grupo de 10 a 14 años a nivel nacional fue de 2,85 homicidios por 100 000 personas de 10 a 14 años; para el grupo de 15 a 19, la tasa específica por edad fue de 24,40 defunciones por 100 000 personas de 15 a 19 años, mientras que para el grupo de 20 a 24 años, fue de 46,58 homicidios por 100 000 personas de 20 a 24 años. Las tasas por entidad federativa y grupo de edad se presentan en la figura 1.
FIGURA 1.

Tasas de homicidios por grupos de edad (x 100 000 personas) y entidad federativa, México 2017

La tasa de homicidios específica por sexo de la población estudiada muestra que la entidad federativa con la mayor tasa de homicidios en hombres fue Baja California (70,91 homicidios por 100 000 hombres de 10 a 24 años), mientras que en las mujeres, la mayor tasa se registró en el estado de Colima (14,31) (Figura 2).
FIGURA 2.

Tasas de homicidios por sexo en personas de 10 a 24 años (x 100 000 personas) y entidad federativa, México 2017

Respecto a las mediciones de desigualdad, la diferencia de las tasas máximas y mínimas de homicidios en personas de 10 a 24 años por entidad federativa durante 2017 fue 80,38. El índice de disparidad ponderada obtenida fue 49,71, en tanto que tasas de mortalidad entre los estados muestran una varianza elevada (235,78). La razón atribuible proporcional, que permite conocer las defunciones que podrían evitarse considerando la mortalidad del estado con menor tasa de homicidios, fue de -22,24. La desviación logarítmica de la media también refleja índices de desigualdad importantes al igual que los resultados obtenidos con el índice de Theil comparando las entidades federativas (186,10). Los resultados completos se encuentran en el cuadro 2.
CUADRO 2.

Medidas de desigualdad en homicidios, México, 2017

Tipo de medidas

Medida de desigualdad

Medición entre entidades federativas

Absolutas

 

 

Desviación estándar entre grupos

15,36

Varianza entre grupos

235,78

Riesgo atribuible poblacional

-22,24

Diferencia

80,38

Diferencia media ponderada del promedio

12,00

Diferencia media ponderada del subgrupo de mejor rendimiento

22,24

Diferencia media no ponderada del promedio

527,75

Relativas

 

 

Índice de disparidad ponderado

49,71

Desviación logarítmica media

208,88

Coeficiente de variación

63,63

Fracción atribuible poblacional

-92,15

Índice de disparidad no ponderado

68,34

Razón

43,43

Índice de Theil

186,10

Tipo de medidas Medida de desigualdad Medición entre entidades federativas Absolutas Desviación estándar entre grupos 15,36 Varianza entre grupos 235,78 Riesgo atribuible poblacional -22,24 Diferencia 80,38 Diferencia media ponderada del promedio 12,00 Diferencia media ponderada del subgrupo de mejor rendimiento 22,24 Diferencia media no ponderada del promedio 527,75 Relativas Índice de disparidad ponderado 49,71 Desviación logarítmica media 208,88 Coeficiente de variación 63,63 Fracción atribuible poblacional -92,15 Índice de disparidad no ponderado 68,34 Razón 43,43 Índice de Theil 186,10 Los resultados de la regresión de Poisson muestran que la tasa de homicidios en las entidades federativas presenta un gradiente respecto a las condiciones de desocupación en todos los grupos de edad. La razón de prevalencias de mortalidad de mayor magnitud se presentó en el quintil 5 del grupo de 10 a 14 años ([RP = 4,42; IC95%: 2,27-8,60). Respecto a los hogares conformados por personas que no son familiares de los jóvenes, en el grupo de 10 a 19 años, la razón de prevalencias de mayor magnitud se encontró en el tercer quintil (RP = 3,31; IC95%: 1,80-6,09). Además, se encontró una asociación estadísticamente significativa en el quintil 5 de los grupos de 15 a 19 años (RP = 3,41; p < 0,001) y de 20 a 24 años (RP = 4,48; p < 0,001) (cuadro 3).
CUADRO 3.

Asociación entre los homicidios en jóvenes y las condiciones socioeconómicas, México, 2017

Variables sociales

10 a 14 años

15 a 19 años

20 a 24 años

RP

P

IC95%

RP

P

IC95%

RP

P

IC95%

Asistencia escolar en población mayor de 3 años

Quintil 2

1,69

0,13

0,86

3,30

1,56

< 0,001

1,29

1,89

1,76

< 0,001

1,55

2,01

3

2,94

< 0,001

1,56

5,53

2,41

< 0,001

1,99

2,92

3,03

< 0,001

2,63

3,48

4

1,22

0,57

0,62

2,41

1,22

0,07

0,99

1,50

1,66

< 0,001

1,43

1,92

5

1,04

0,90

0,56

1,95

1,85

< 0,001

1,51

2,26

1,98

< 0,001

1,71

2,30

Hogares que no son familiares

Quintil 2

2,47

0,01

1,29

4,73

1,59

< 0,001

1,30

1,95

1,83

< 0,001

1,58

2,12

3

3,31

< 0,001

1,80

6,09

2,17

< 0,001

1,83

2,59

2,24

< 0,001

1,97

2,55

4

2,78

< 0,001

1,47

5,27

2,23

< 0,001

1,83

2,71

2,47

< 0,001

2,15

2,85

5

2,49

0,04

1,03

6,01

3,41

< 0,001

2,66

4,36

4,48

< 0,001

3,76

5,34

Ingreso inferior a la línea mínima de bienestar

Quintil 2

2,53

0,01

1,26

5,07

2,34

< 0,001

1,92

2,85

2,18

< 0,001

1,90

2,49

3

1,14

0,73

0,54

2,42

1,40

< 0,001

1,11

1,76

1,40

< 0,001

1,19

1,65

4

1,16

0,72

0,52

2,58

0,70

0,01

0,54

0,90

0,83

0,05

0,69

1,00

5

1,30

0,46

0,64

2,65

1,30

0,01

1,05

1,61

1,59

< 0,001

1,38

1,84

Población de 12 años y más desocupada

Quintil 2

1,08

0,81

0,59

1,97

0,72

< 0,001

0,60

0,86

0,66

< 0,001

0,58

0,75

3

1,01

0,99

0,47

2,17

0,72

< 0,001

0,58

0,89

0,60

< 0,001

0,52

0,70

4

3,33

< 0,001

1,73

6,39

1,69

< 0,001

1,41

2,03

1,37

< 0,001

1,21

1,55

5

4,42

< 0,001

2,27

8,60

2,72

< 0,001

2,25

3,30

1,76

< 0,001

1,53

2,02

Variables sociales 10 a 14 años 15 a 19 años 20 a 24 años RP P IC95% RP P IC95% RP P IC95% Asistencia escolar en población mayor de 3 años Quintil 2 1,69 0,13 0,86 3,30 1,56 < 0,001 1,29 1,89 1,76 < 0,001 1,55 2,01 3 2,94 < 0,001 1,56 5,53 2,41 < 0,001 1,99 2,92 3,03 < 0,001 2,63 3,48 4 1,22 0,57 0,62 2,41 1,22 0,07 0,99 1,50 1,66 < 0,001 1,43 1,92 5 1,04 0,90 0,56 1,95 1,85 < 0,001 1,51 2,26 1,98 < 0,001 1,71 2,30 Hogares que no son familiares Quintil 2 2,47 0,01 1,29 4,73 1,59 < 0,001 1,30 1,95 1,83 < 0,001 1,58 2,12 3 3,31 < 0,001 1,80 6,09 2,17 < 0,001 1,83 2,59 2,24 < 0,001 1,97 2,55 4 2,78 < 0,001 1,47 5,27 2,23 < 0,001 1,83 2,71 2,47 < 0,001 2,15 2,85 5 2,49 0,04 1,03 6,01 3,41 < 0,001 2,66 4,36 4,48 < 0,001 3,76 5,34 Ingreso inferior a la línea mínima de bienestar Quintil 2 2,53 0,01 1,26 5,07 2,34 < 0,001 1,92 2,85 2,18 < 0,001 1,90 2,49 3 1,14 0,73 0,54 2,42 1,40 < 0,001 1,11 1,76 1,40 < 0,001 1,19 1,65 4 1,16 0,72 0,52 2,58 0,70 0,01 0,54 0,90 0,83 0,05 0,69 1,00 5 1,30 0,46 0,64 2,65 1,30 0,01 1,05 1,61 1,59 < 0,001 1,38 1,84 Población de 12 años y más desocupada Quintil 2 1,08 0,81 0,59 1,97 0,72 < 0,001 0,60 0,86 0,66 < 0,001 0,58 0,75 3 1,01 0,99 0,47 2,17 0,72 < 0,001 0,58 0,89 0,60 < 0,001 0,52 0,70 4 3,33 < 0,001 1,73 6,39 1,69 < 0,001 1,41 2,03 1,37 < 0,001 1,21 1,55 5 4,42 < 0,001 2,27 8,60 2,72 < 0,001 2,25 3,30 1,76 < 0,001 1,53 2,02 Al considerar el ingreso inferior a la línea mínima de pobreza como variable proxy de marginación y condiciones de vida deplorables, la razón de prevalencias y estadísticamente significativa correspondió al quintil 2 de los grupos de edad de 10 a 14 años (RP = 2,53), de 15 a 19 años (RP = 2,34) y de 20 a 24 años (RP = 2,18). Por otro lado, se observó que no acudir a centros escolares presenta una asociación importante respecto a los homicidios ocurridos en cada uno de los grupos de edad. Entre la población de 15 a 19 años, la magnitud de la razón de prevalencias de las entidades ubicadas en el segundo quintil fue dos veces mayor que la del grupo de referencia (RP = 2,41; p < 0,001), como las del grupo de 15 a 19 años (RP = 2,41; p < 0,001), y las de 20 a 24 años, tres veces mayor (RP = 3,03; p < 0,001) (cuadro 3).

DISCUSIÓN

Dado el tipo de estudio realizado, debe tenerse en cuenta la posibilidad de incurrir en la falacia ecológica, sin que ello reste valor a los resultados obtenidos. Asimismo, hay limitaciones asociadas con el uso de fuentes de información secundarias para identificar las condiciones sociales que determinan las causas específicas de los homicidios en hombres y mujeres. Por otro lado, es imperativo considerar la calidad del registro de los certificados de defunción vinculada con las condiciones en que se producen los homicidios, así como el subregistro del número de personas desaparecidas cuya situación se desconoce (22). Además, los registros de los certificados de defunción tienen limitaciones para estudiar los homicidios desde una perspectiva de género, por lo que es necesario integrar en el registro de las defunciones información acerca del sexo y el parentesco del homicida, entre otras variables que pudieran ser de interés. Con relación a los resultados obtenidos, destacan las diferencias entre los estados y su relación con las tasas de homicidios. Las mediciones de desigualdad absolutas y relativas que se obtuvieron indican la existencia de grandes brechas de desigualdad entre las entidades federativas. Sin embargo, es necesario tener en cuenta la posibilidad de que estos resultados no reflejen el panorama real en cada estado, dado que existen municipios que concentran una mayor mortalidad por homicidios (25), lo cual subraya la necesidad de realizar estudios que tengan en cuenta el contexto específico de cada espacio geográfico. Los resultados de este estudio muestran, además, que las mayores tasas de mortalidad se registran en los hombres jóvenes. Se ha señalado que este grupo de población tiene los mayores niveles mortalidad por homicidios porque los jóvenes carecen de oportunidades laborales y son más propensos a verse involucrados en actividades criminales (23). Los resultados también revelan que las condiciones de marginalidad y desocupación se asocian fuertemente con mayores niveles de homicidios en los grupos de edad estudiados, lo cual es similar a lo notificado en otro estudio (24). Por otra parte, al analizar algunos de los determinantes sociales en su dimensión estatal, se identifican de forma congruente situaciones diferenciadas de vulnerabilidad social, desempleo y desarrollo humano. Estos determinantes se corresponden con desigualdades en las tasas de mortalidad por homicidio y se expresan como brechas en la mortalidad entre los estados, los niveles de marginalidad y de escolaridad. Respecto a la composición familiar, se ha encontrado una asociación estadísticamente significativa entre los homicidios y la pertenencia a familias que están constituidas por personas que no son familiares de los jóvenes. Ello no debe considerarse un resultado concluyente, porque han de analizarse otros aspectos importantes, como la dinámica y la funcionalidad de las familias sin limitarse únicamente a la estructura familiar. Para concluir cabe indicar que, ante la complejidad del problema y los resultados obtenidos, se considera necesario diseñar políticas sociales que permitan lograr el bienestar de las personas y sus familias, sobre todo si se reconoce la asociación entre los niveles de vulnerabilidad social, de desempleo y las brechas de desigualdad en el ingreso con una mayor tasa de homicidios. La implementación de políticas y de acciones intersectoriales podría ayudan a reducir las brechas de desigualdad y mejorar las condiciones de vida de los individuos y sus comunidades, y los niveles de bienestar y salud (26). Además, es importante reconocer que los problemas de salud exigen una aproximación transdisciplinaria que permita identificar el proceso salud-enfermedad como un proceso histórico-social para develar el origen de las expresiones diferenciadas e inequitativas en la mortalidad de los grupos sociales y reconocer la interacción entre las distintas dimensiones biológicas, sociales y económicas (12,27,28). Por último, cabe hacer hincapié en la importancia de medir las brechas de desigualdad como un mecanismo de diseño y evaluación de las políticas públicas, incluidas las políticas de salud en materia de promoción, prevención y atención.

Contribución de los autores.

Los dos autores han participado en el diseño del estudio original, el análisis de los datos, la interpretación de los resultados y en la redacción, revisión y aprobación del manuscrito final.

Financiación.

Los autores declaran no haber recibido ninguna financiación para realizar este estudio.

Declaración.

Las opiniones expresadas en este manuscrito son responsabilidad de los autores y no reflejan necesariamente los criterios ni la política de la RPSP/PAJPH y/o de la OPS.
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1.  [Research on social determinants of health and health inequalities: evidence for health in all policies].

Authors:  Carme Borrell; Davide Malmusi
Journal:  Gac Sanit       Date:  2010-08-03       Impact factor: 2.139

2.  [A socio-spatial analysis of social exclusion and inequity in health in Mexico].

Authors:  Guillermo J González-Pérez; María G Vega-López; Samuel Romero-Valle; Agustín Vega-López; Carlos E Cabrera-Pivaral
Journal:  Rev Salud Publica (Bogota)       Date:  2008-12

3.  [Violence and its repercussions on health: theoretical reflections and magnitude of the problem in Mexico].

Authors:  M Híjar-Medina; M V López-López; J Blanco-Muñoz
Journal:  Salud Publica Mex       Date:  1997 Nov-Dec

4.  [Deaths by homicide in Mexico: trends, socio-geographical variations and associated factors].

Authors:  Guillermo Julián González-Pérez; María Guadalupe Vega-López; Carlos Enrique Cabrera-Pivaral; Agustín Vega-López; Armando Muñoz de la Torre
Journal:  Cien Saude Colet       Date:  2012-12

5.  A systematic review of socioeconomic status measurement in 13 years of U.S. injury research.

Authors:  Paula Yuma-Guerrero; Rebecca Orsi; Ping-Tzu Lee; Catherine Cubbin
Journal:  J Safety Res       Date:  2017-12-27

6.  [Association between types of need, human development index, and infant mortality in Mexico, 2008].

Authors:  Oswaldo Sinoe Medina-Gómez; Oliva López-Arellano
Journal:  Cad Saude Publica       Date:  2011-08       Impact factor: 1.632

7.  Homicides In Mexico Reversed Life Expectancy Gains For Men And Slowed Them For Women, 2000-10.

Authors:  José Manuel Aburto; Hiram Beltrán-Sánchez; Victor Manuel García-Guerrero; Vladimir Canudas-Romo
Journal:  Health Aff (Millwood)       Date:  2016-01       Impact factor: 6.301

8.  Monitoring inequality: an emerging priority for health post-2015.

Authors:  Ahmad Reza Hosseinpoor; Nicole Bergen; Veronica Magar
Journal:  Bull World Health Organ       Date:  2015-09-01       Impact factor: 9.408

9.  A population-based study of homicide deaths in Ontario, Canada using linked death records.

Authors:  James Lachaud; Peter D Donnelly; David Henry; Kathy Kornas; Andrew Calzavara; Catherine Bornbaum; Laura Rosella
Journal:  Int J Equity Health       Date:  2017-07-24

10.  Health Equity Assessment Toolkit Plus (HEAT Plus): software for exploring and comparing health inequalities using uploaded datasets.

Authors:  Ahmad Reza Hosseinpoor; Anne Schlotheuber; Devaki Nambiar; Zev Ross
Journal:  Glob Health Action       Date:  2018       Impact factor: 2.640

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