Literature DB >> 29129338

[The rise of «diets without»: From therapeutics to fashions].

Juan Revenga Frauca1.   

Abstract

Entities:  

Mesh:

Year:  2017        PMID: 29129338      PMCID: PMC6876024          DOI: 10.1016/j.aprim.2017.10.003

Source DB:  PubMed          Journal:  Aten Primaria        ISSN: 0212-6567            Impact factor:   1.137


× No keyword cloud information.
Los alimentos son, con todas las matizaciones pertinentes, sustancias destinadas al consumo humano. En principio y como regla general, su uso no debería implicar un problema de salud. Sin embargo, esa regla tiene excepciones. Las conocidas hoy en día como «reacciones adversas a los alimentos» hace necesario el limitar alimentos concretos (o sus componentes) a pacientes susceptibles en función del diagnóstico y la clínica de dichas reacciones, ya sean producidas por algún mecanismo inmunológico (alergias o reacciones de hipersensibilidad) o no inmunológico (comúnmente referidas como intolerancias). De este modo los profesionales de la salud pautan diversas «dietas sin» en el terreno terapéutico. Algunos de los ejemplos más habituales serían las dietas sin gluten en el caso de celiaquía; sin lactosa, ante una intolerancia a este componente; sin o baja en fenilalanina, en los casos de fenilcetonuria… o sin cualquiera de los 14 alérgenos citados en el RE 1169/2011 cuando se haya identificado una alergia, entre otros. Sin embargo, el racional contexto expuesto y centrado en la práctica clínica ha dado un, hasta cierto punto, injustificable salto desde el ámbito sanitario a los lineales de los supermercados, a las revistas de moda y, en cierto modo, hasta el boca a boca popular. En estas nuevas circunstancias son diversas las personas que sin contar con las pertinentes pruebas diagnósticas banalizan sus síntomas y llegan a democratizar el uso de determinadas «dietas sin». Para ello suelen alegar síntomas más o menos inespecíficos o, lo que es peor, beneficios sin fundamento a través del rechazo de ciertos alimentos o nutrientes susceptibles de estar presentes en una dieta diversificada. Los ejemplos más habituales serían también las dietas sin gluten, sin lactosa o sin algún aditivo concreto. Es fácil identificar con poco género de dudas los actores responsables que expliquen esta situación. Por un lado la proliferación de los mal llamados test de intolerancias a decenas cuando no centenas de alimentos, los cuales a partir de diversas técnicas (determinación de IgG4, biorresonancia) pretenden indicar al profesional sanitario, y luego de este al paciente, qué alimentos «sientan mal». La finalidad no es otra que confeccionar una «dieta sin» a la medida de los resultados de estos test. Sin embargo, las pruebas al respecto de este tipo de test no solo no recomiendan su uso, sino que más al contrario, lo desalientan. Tanto en el caso de los test de determinación de IgG4, como en el caso de la biorresonancia (también llamada elecroacupuntura o test electrodérmico) una «prueba» con más ingredientes en el campo de lo esotérico que de lo científico. Y, en segundo lugar, otro de los actores que han alimentado el poco sensato auge popular de las «dietas sin» es, probablemente, cierta industria alimentaria, quien ha visto en la falta de formación de los consumidores una oportunidad de negocio a partir de la promoción y venta de «productos sin». Quizá el mercado de los productos «sin gluten» constituya el ejemplo arquetípico de esta tendencia, en alza, al ser ampliamente demandados por una población que sin tener un diagnóstico de celiaquía (o de sensibilidad al gluten no celíaca) cree que este tipo de productos les proporcionará algún beneficio para su salud. Un caso similar se puede encontrar en el caso de los alimentos «sin lactosa». Es muy probable que el auge popular hacia las dietas o productos «sin» sea un proceso irreversible de marcha hacia delante. Y es que este tipo de conductas hacen buena la conocida como «ilusión del control» como una búsqueda anhelante del ser humano en pos de aquellos elementos susceptibles de influir en ciertos aspectos de especial importancia, como es la salud. Una ilusión que se ve precisamente favorecida cuando hay una mayor implicación y preocupación por estas cuestiones, aunque al final ese control sea, en última instancia, un espejismo.
  6 in total

1.  Is electrodermal testing as effective as skin prick tests for diagnosing allergies? A double blind, randomised block design study.

Authors:  G T Lewith; J N Kenyon; J Broomfield; P Prescott; J Goddard; S T Holgate
Journal:  BMJ       Date:  2001-01-20

2.  Unproven techniques in allergy diagnosis.

Authors:  B Wüthrich
Journal:  J Investig Allergol Clin Immunol       Date:  2005       Impact factor: 4.333

Review 3.  A revised nomenclature for allergy. An EAACI position statement from the EAACI nomenclature task force.

Authors:  S G Johansson; J O Hourihane; J Bousquet; C Bruijnzeel-Koomen; S Dreborg; T Haahtela; M L Kowalski; N Mygind; J Ring; P van Cauwenberge; M van Hage-Hamsten; B Wüthrich
Journal:  Allergy       Date:  2001-09       Impact factor: 13.146

4.  Testing for IgG4 against foods is not recommended as a diagnostic tool: EAACI Task Force Report.

Authors:  Steven O Stapel; R Asero; B K Ballmer-Weber; E F Knol; S Strobel; S Vieths; J Kleine-Tebbe
Journal:  Allergy       Date:  2008-05-16       Impact factor: 13.146

5.  Previous knowledge can induce an illusion of causality through actively biasing behavior.

Authors:  Ion Yarritu; Helena Matute
Journal:  Front Psychol       Date:  2015-04-08

6.  Illusion of control: the role of personal involvement.

Authors:  Ion Yarritu; Helena Matute; Miguel A Vadillo
Journal:  Exp Psychol       Date:  2014-01-01
  6 in total

北京卡尤迪生物科技股份有限公司 © 2022-2023.