| • La evidencia científica disponible sugiere que es necesario recomendar a las personas que superan los límites de riesgo que reduzcan su consumo. Por lo tanto, los riesgos globales del alcohol se sitúan muy por encima de sus posibles y ligeros beneficios específicos en determinados segmentos de la población.• No hay un nivel de consumo seguro para el conjunto de la población. El nivel de consumo de «bajo riesgo» debería individualizarse.• No hay razones para recomendar como beneficio para la salud para el conjunto de la población el consumo de bebidas alcohólicas de cualquier graduación. Actuar de esta manera puede considerarse irresponsable. Estos mensajes pueden ser interpretados de manera muy distinta y aumentar los riesgos para la salud de algunos colectivos sociales.• En la mayoría de casos el mensaje no tiene por qué ser de abstinencia completa siendo suficiente reducir el consumo hasta niveles de bajo riesgo, aunque siempre debe ofrecerse de manera individualizada.• En las siguientes circunstancias debe desaconsejarse cualquier consumo de alcohol ya que siempre va a ser de riesgo: embarazo, lactancia, menores de 18 años, personas con trabajos que requieran concentración, habilidad o coordinación, conducción, y personas con comorbilidades o medicación que puedan verse afectadas por el consumo de alcohol. |